Visualizadores superiores a 36"

Sagem Axium HD-D45, The French Connection

LAS LIMITACIONES DE TODO RETROPROYECTOR

  • Los retroproyectores destacan por su buena relación pulgada/precio, como bien hace este SAGEM.
  • Precio: 2990 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

Sagem, el fabricante francés al que, hace tiempo, sólo relacionaba con sus teléfonos móviles, también tiene productos audiovisuales como sus televisores Axium. El modelo que traemos a estas páginas es el HD-45, un retroproyector de tecnología DLP de 45” de diagonal. Lo mejor de él, y ya lo avanzo, su más que respetable relación “pulgada/precio”, pues estamos hablando de 45” en 16:9 por menos de 3.000 euros.

El único visualizador “decente” que puede conseguir no batir la psicológica barrera del medio millón a cambio de una generosa diagonal es el retroproyector, que no es más que una ajustada configuración entre un proyector de vídeo, un conjunto de espejos y una pantalla de retroproyección.

Evidentemente no es la panacea del más exigente aficionado al cine en casa, pero sí un buen aliado “temporal”, mientras esperamos conseguir la cantidad económica deseada para un proyecto mayor.

Este Sagem destaca también por tres puntos más: su resolución nativa de 1.280x720 píxeles (lo que le convierte en un producto “HD Ready” o preparado para alta definición), su excelente panel de conexiones (hasta 3 conectores SCART y una entrada DVI compatible HDCP -el anterior modelo de 50” no era HDCP y ha supuesto un problema para muchos- y por los correctos resultados en color y definición.

Todavía siendo un televisor “plano”, su profundidad es de 50 cm, muy aproximado a lo que ocupa un TRC de 28”. Vale la pena tenerlo en cuenta.

El producto se ofrece con dos cajas laterales desmontables, aunque necesarias si no queremos estar siempre utilizando nuestro equipo de cajas acústicas. Aun así, el diseño frontal es muy sencillo, con un marco muy delgado y una coherencia visual con las cajas laterales muy respetable. La parte inferior esconde la electrónica y el proyector, además de un subwoofer que convierte el audio de este Sagem en un 2.1.



A PRUEBA



El menú en pantalla, aunque de diseño tosco y sencillo, ofrece todo lo que se le puede pedir a un televisor de estas características. Bueno, todo no, ya que lo que se refiere a ajustes de imagen no es muy completo: sólo incluye valores de brillo, contraste, color, nitidez y cuatro ajustes prefijados de temperatura de color. Esto limita bastante las posibilidades de configuración, aunque aviso que es necesario un mínimo ajuste, sobre todo si los valores con los que os llega este televisor son los mismos con los que los recibimos nosotros: la primera impresión fue nefasta. Pero tras ajustarlo con el DVE (básicamente con un valor de brillo y contraste a su valor medio y bajando a cero la nitidez), los resultados mejoran muchísimo.

Este Sagem incluye dos sintonizadores analógicos, lo que otorga sentido y práctica a la función PiP. Así, podremos “zapear” por los diferentes canales de televisión mientras nuestro programa favorito es interrumpido por las obligadas pausas publicitarias. La calidad del sintonizador es bastante mediocre, ganando muchísimo más detalle, color, profundidad y nitidez en los bordes de los objetos si optamos incluso por un mediocre sintonizador de TDT.

De hecho, cualquier imagen que entre por alguno de sus SCART (en resolución estándar) gana muchos puntos en calidad, permitiendo generar más interés en este modelo.

Con este tipo de señales (ya incluyo las de DVD-Video sin escalar) los defectos son muy pocos, pero no evitables. Los propensos al efecto

arcoiris (como servidor) estarán de enhorabuena, pues muy pocas veces percibiremos tal defecto (sólo en situaciones “críticas”, como objetos pequeños y muy brillantes barriendo la pantalla sobre fondos oscuros). Hay también bastante posterización horizontal cuando un objeto o persona se mueve con cierta velocidad. Éste es su peor inconveniente.

Para el desentrelazado de la imagen este retroproyector cuenta con la inestimable ayuda del bien conocido DCDi de Faroudja. Realiza muy bien su trabajo con señales entrelazadas, a la par que con lo que uno puede conseguir con el mismo DCDi instalado, por ejemplo, en el Denon DVD-3910 que hemos utilizado para las pruebas.

Un paso más en calidad lo conseguimos utilizando la entrada de vídeo por componentes y escalada a 720p. Tanto con un DVD-3910 como con el Philips Cineo que también analizamos en estas páginas, y vía componentes al Sagem, la imagen gana mucho, con unos colores muy buenos, una más que correcta sensación de profundidad y leves problemas en el perfilado de los objetos (es visible cierto diente de sierra en ellos).

Cierta decepción me proporcionó la entrada DVI. Normalmente uno espera que sea un “paso más” en lo que a calidad se refiere, pero la verdad es que aparece un defecto que antes no existía: ruido “digital”. Esto es bastante visible en escenas oscuras, donde aparecen “puntos” en los negros, o degradaciones de grises no tan fluidas como en los anteriores casos.

En cuanto al sonido, hay una suficiente separación entre ambas cajas, lo que otorga sentido al estéreo e incluso a la función Virtual Dolby que disfruta. Los

caoxiales utilizados como frontales ofrecen un sonido bastante correcto, aunque quizá algo chillón y, cómo no, exento de medios-graves. El subwoofer colocado en la base de la pantalla no cubre todo el espectro de bajas frecuencias (de hecho, si no se descubre que ahí hay altavoces o se lee el manual de usuario, nadie diría que realmente hay un subwoofer).

Si quien opta por este tipo de producto es consciente de lo que significa tener un retroproyector, con este Sagem Axium HD-D45 encontrará una buena solución. La calidad de imagen es buena y cuenta con un chip de alta resolución y procesado de vídeo DCDi.

Bien equipado en lo que a entradas de audio y vídeo se refiere, y gracias a su generosa diagonal, fácilmente se convertirá en un producto amortizado a corto plazo: como televisión, para ver películas o como pantalla de juegos.


LAS LIMITACIONES DE TODO RETROPROYECTOR

Este Axium HD D-45 no escapa de las cortapisas de este tipo de soluciones. Para empezar son necesarios casi 30 s para que aparezca alguna imagen en la pantalla, y otros 10 min para que los valores de brillo sean los correctos. Como se utilizará en ambientes muy iluminados es necesario explotar al máximo la capacidad de brillo del sistema, y esto hace que un mal ajuste “queme” los blancos con cierta facilidad. Asimismo, para conseguir que la imagen se vea bien en una pantalla de proyección (aunque sea retro), ésta suele tener una alta ganancia, y en el caso de un retroproyector, esto se traduce en una notable pérdida del ángulo de visión. En el caso del Sagem, hacen falta muy pocos grados en vertical para perder rápidamente el brillo, y en horizontal ocurre lo mismo, aunque por suerte, a mayor distancia. Una persona colocada a prácticamente 45º del eje perpendicular apenas verá el 50% del brillo proyectado, pero en el caso de este modelo la uniformidad del brillo es muy buena. Por su naturaleza, con el tiempo será necesario cambiar la lámpara, lo que supone un coste añadido a medio o largo plazo (aproximadamente, unos 250 euros). No obstante al tratarse de un DLP, se asegura que una vez cambiada la lámpara, se recuperan casi todas las prestaciones del primer día.

Otro problema que puede ocurrir (como así ha sido con la unidad probada) es la suciedad. Una mota de polvo en la lente o en el cristal hará que, permanentemente, aparezca una pequeña mancha en la pantalla.

Sagem Axium HD-D45, The French Connection

Ficha técnica

Pantalla: 45 pulgadas, 1.024x720 píxeles de resolución. Brillo: 700 cd/m2.

Relación de contraste: 3.000:1. Conectividad: S-Video, vídeo compuesto, audio analógico estéreo y salida de auriculares en panel lateral. 3 SCART. DVI-i (compatible HDMI, RGB-HV). PC. Vídeo por componentes (entrelazado o progresivo). S/PDIF. Salida de auriculares, previo de subwoofer. Dimensiones: 858x1.197x497 mm.

Peso: 37 kg.

Distribuye: Sagem (914449420).

Precio: 2990 €