Visualizadores superiores a 36"

Sharp LC-52XS1E, Lujo asiático

CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS

  • La XS1E derrocha calidad y elegancia por todos lados, desde los materiales empleados en su construcción hasta su cuidadísimo diseño
  • Precio: 9999 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Javier SAIZ

Sharp es, sin duda alguna, uno de los más grandes impulsores de los paneles LCD, no sólo produce sus propios televisores, sino que fabrica para otras marcas “grandes” como Pioneer o Sony. Como líder tecnológico, este fabricante ha sido el introductor de una de las novedades más interesantes en la evolución de estos paneles, la retroiluminación mediante LED RGB que, a diferencia de otros sistemas que emplean un único LED de color blanco, dispone de uno para cada color primario (Rojo, Verde y Azul) lo que en “teoría” permite una mayor precisión y amplitud de color.

He de reconocer que, tras haber podido probar recientemente dos implantaciones distintas de iluminación mediante LED -la primera de ellas, un sistema “completo”, es decir, con atenuación local, que empleaba LED blanco (Philips 42PFL9803H/10, CEC nº 67 5/2009) y la segunda, que empleaba el llamado “Edge”, sistema que carece de atenuación local, igualmente basada en LED blancos (Samsung UE46B7020W CEC nº 69 07/2009)- tenía un enorme interés por analizar un panel basado en LED RGB y más aún si también, como en el caso de la Philips, recurría a un sistema LED completo.

A modo de breve resumen para quienes no han podido leer los bancos anteriores, la iluminación mediante LED en lugar de los tradicionales paneles basados en luz fluorescente (CCFL) tiene por objetivo eliminar algunas de las tradicionales limitaciones, como son los niveles de negro inferiores a los de las pantallas que emplean plasma o mejorar la gama de color. Como ventaja añadida aportan un consumo eléctrico inferior a sus equivalentes CCFL, además, permiten diseños mucho más esbeltos al requerir una menor profundidad. Asimismo, su vida útil es extensísima y, durante la misma, las variaciones de luminosidad y color serán mínimas. En el lado negativo está principalmente el sobre-precio que suponen comparados con los paneles clásicos, que en algunos casos es bastante importante. Como casi todo lo novedoso, esta tecnología, aún aportando mejoras importantes, tiene por delante mucho por recorrer en cuanto a prestaciones y precio. En prestaciones, es seguro que los paneles LED completos, con elevado número de zonas y mejor regulación, lograrán un resultado espectacular. Respecto al precio, es muy probable que los paneles tipo EDGE acaben desplazando a los CCFL hasta su práctica extinción en cuanto los costes de producción se igualen.

La protagonista de este banco pertenece a la primera generación LED de Sharp, y como tal, el fabricante ha optado por el lujo y la sofisticación a modo de “tarjeta de visita”. La LC-52XS1E, por construcción, diseño, prestaciones y precio, se sitúa a la cabeza de las gamas altas. A pesar de haber recibido un importante recorte en su PVP, que ha pasado de unos impactantes 13.999€ iniciales (17.999€ el modelo de 65”) a los actuales 9.999€, nada menos que un 40% de descenso, sigue siendo un producto netamente elitista al alcance de muy pocos bolsillos. Aunque Sharp ha lanzado al mercado su segunda generación de paneles LED, las series 600 y 700, éstos, si bien son Full LED, carecen de atenuación local y recurren a LED blanco, por lo que no reemplazan a las XS1, sino que más bien las complementan en un escalón inferior.

Tal como he comentado unas líneas más arriba, la XS1 derrocha calidad y elegancia por todos lados, desde los materiales empleados en su construcción hasta su cuidadísimo diseño. El empleo del aluminio cepillado no se limita al frontal, parte más visible y que habitualmente recibe mayor atención por parte de los diseñadores, sino que se extiende a buena parte de la menos “noble” zona posterior. Como nota de color, alrededor del frontal, un fino sobre-marco de color negro da una nota de contraste y contribuye a aligerar el soberbio aspecto del conjunto de apenas 3,3 cm de profundidad. Nada mejor para dar una idea de la solidez del equipo que la cifra que la XS1 obtiene en la báscula, 43 Kg, a los que, en caso de no colgarla de una pared habría que añadir otros 17 Kg adicionales de la peana opcional que eleva la cifra total hasta unos formidables 60 Kg. La peana dispone de un fuste construido en aluminio y una base cubierta por plástico de color negro mate.

Como elemento que aparenta estar separado del marco, encontramos un receptáculo semi-separado del panel de idéntica terminación pero formas redondeadas, que contiene los elementos de audio. Esta caja acústica, que viene firmada por Pioneer, posee en su interior un tweeter y un transductor de medios para cada uno de sus dos canales. Ambos están alimentados por un amplificador de 7,5W/canal, y se complementan con un pequeño woofer movido por un amplificador de 15W. Hay que aplaudir esta idea ya que, tras haber probado algún que otro panel “ultra fino”, he podido constatar que lo que ganan en diseño, por puras leyes físicas, lo pierden en calidad de sonido, y con esta medida se garantizan unas prestaciones muy superiores sin perder apenas esbeltez.

El mando a distancia de esta Sharp está un punto por debajo del panel en cuanto a calidad y diseño. De gran tamaño pero muy ligero, la presencia de metal se limita a unas bandas decorativas en sus laterales, estando el resto construido en plástico negro con distintas texturas. Personalmente, creo que un mando en aluminio similar al de los televisores de Loewe hubiese estado más acorde con el resto del conjunto. En el lado positivo, mencionar que al menos dispone de iluminación parcial que ayuda a localizar los botones de uso más frecuente en condiciones de luz escasa.

Para no perder la ventaja de la delgadez del panel en caso de colgarla de una pared, y al mismo tiempo mantener una conectividad alta, la XS1 prescinde de ubicar los conectores de A/V sobre sí misma y los traslada a un módulo externo, denominado AVC, al estilo de algunos paneles de Pioneer o proyectores de gama alta. La interconexión de ambos se realiza mediante un único cable HDMI que afortunadamente viene incluido de serie en la caja. Esta “caja” de conexiones tiene unas dimensiones similares a las de un lector BD de gama alta y su terminación es tan esmerada como la del panel. Cuenta con un frontal abatible que oculta los conectores construido en aluminio y un chasis realizado en chapa pintada de negro brillante de excelente aspecto. La conectividad en su parte posterior aporta dos entradas HDMI (una de ellas cuenta con la posibilidad de asociar una entrada estéreo minijack y de utilizarse para dispositivos DVI), dos entradas SCART (ambas RGB), una de vídeo por componentes con su entrada de audio estéreo (RCA) asociada, una salida de audio estéreo (RCA), un puerto de serie para conexión a sistemas de automatización y entradas de antena aérea y satélite (la XS1 puede sintonizar señales HD de TDT, DVB-C y DVB-S/S2). En la parte frontal, ocultas bajo la mencionada tapa, se añade otro conector HDMI, una entrada para PC en formato VGA con entrada de audio minijack estéreo, una entrada Super Vídeo/vídeo compuesto (excluyentes entre sí) con audio estéreo en formato RCA, una conexión para auriculares y la ranura para el modulo CI que con la llegada de la TDT de pago finalmente empezará a tener utilidad.

Tras un gran esfuerzo para colocar el panel sobre la mesa -algo para lo que es absolutamente imprescindible el concurso de dos personas fuertes, si se quiere evitar el riesgo de dañar el panel o provocarse una lesión de espalda- puse en marcha el sistema y pude acceder a los menús. El diseño de éstos sigue una lógica muy sencilla de aprender y las posibilidades de ajuste de todos los aspectos son, en apariencia, bastante amplias (ver recuadro de calibración y análisis). De criticar algo, esto sería cierta “pereza” del panel a la hora de responder a los comandos enviados desde el mando a distancia, lo que puede deberse a que toda la lógica de funcionamiento reside en el AVC y no en el propio televisor.

Una vez ajustada la configuración y calibrado el panel, antes de comenzar las pruebas de procesado de vídeo y a modo de primera toma de contacto, aproveché para ver un poco de TDT y hacerme una idea de lo que me podría a encontrar en ellas. Pues bien, la primera impresión de las prestaciones de desentrelazado y escalado no fue todo lo satisfactoria que esperaba de un producto de este nivel de precio. No quiero decir que fuesen malas, ni mucho menos, pero en su “buque insignia” Sharp podría haberse esmerado un poco más en este aspecto y haber incluido un procesador más eficaz o incluso haber recurrido a una solución de terceros de gama alta como las de HQV, ABT o Sigmadesigns. Los “dientes de sierra” aparecen más de lo deseable y en ocasiones el contenido era mal detectado y procesado, de forma que se perdía resolución produciendo una imagen menos nítida. Confirmando lo visto con TDT, los resultados obtenidos por la XS1 en la batería de pruebas fueron mediocres tanto en definición estándar como en alta definición, debido principalmente a su incapacidad de detectar correctamente las cadencias 2:2 y 2:3 de ninguno de los discos utilizados de definición estándar o alta definición y a un filtrado “estándar” de diagonales. La gravedad de este problema es relativa, básicamente se puede decir que sólo afecta a la TDT (normal y de alta definición 1080i), ya que si al panel se le suministra la imagen previamente procesada por un lector DVD o BD el inconveniente no existirá.

En cuanto a calidad de imagen en general, nos encontramos con grandes virtudes como su nivel de negro y su curva de gamma y al mismo tiempo aspectos mejorables como ocurre con la reproducción del color. La XS1 es, sin lugar a dudas, la mejor de las LED que he analizado hasta el momento a la hora de gestionar las variaciones de iluminación del panel. El efecto de halo que se produce alrededor de objetos brillantes sobre fondos negros es inferior al de la otra LED con atenuación local probada y, gracias a ello, es capaz de llegar a un excelente nivel de negros sin perder detalle en sombra. En este sentido, la Sharp muestra claramente la superioridad de este sistema de iluminación frente a los convencionales CCFL y LED Edge. Sin embargo, al igual que estos últimos, presenta el problema de producir un espacio de color mucho más amplio de lo establecido por los diferentes estándares. Como dice el refrán, “para gustos, colores”, y seguramente no serán pocos los que queden deslumbrados, al menos inicialmente, por la viveza e intensidad de los colores mostrados. Pero si se tiene el ojo “entrenado” no es difícil descubrir que llegan a la exageración, perdiendo naturalidad. Basta para ello con buscar algún objeto del que tengamos una buena referencia mental de su color como pueda ser el rojo de una lata de Coca-Cola.

La definición de la imagen en movimiento está bien resuelta gracias a un “discreto” procesado (que se puede desactivar) que no introduce efecto “vídeo doméstico” al material de origen cinematográfico, pero sigue resultando inferior a tecnologías rivales como plasma, TRC u OLED, a las que por otra parte aventaja claramente en nitidez estática. Continuando con otras tradicionales “características” de la tecnología LCD, el ángulo de visión real (en el que no se produce alteración de las propiedades de la imagen) es algo más amplio que la media de los LCD que he probado, pero a poco que se superen los 45-50o en el plano horizontal el color y la luminosidad se empiezan a resentir. El acabado mate de la pantalla permite un nivel bajísimo de reflejos.

Para terminar, en el apartado de sonido la Sharp destaca con facilidad sobre los otros paneles extrafinos que han pasado por mis manos. La ubicación frontal de los tweeters y medios garantiza un sonido mucho más nítido y claro que el de aquellos que los sitúan en la parte posterior del panel. Además, el hecho de disponer de un recinto acústico de mayor volumen permite a los graves llegar más abajo en frecuencia, aunque tampoco se pueden pedir milagros al reducido tamaño del woofer único.

CONCLUSIÓN

El elevado precio de la Sharp XS1, sustentado sobre todo en su innovación tecnológica y presentación de lujo, la pone al alcance de un muy reducido número de afortunados bolsillos. No sé si será posible solucionar mediante una actualización del firmware los puntos a mejorar comentados, pero si éste fuese el caso (al menos el problema del color) en vez de un buen panel estaríamos hablando de una nueva referencia dentro de los LCD con unas prestaciones de primerísimo orden.

NOS GUSTA

- Calidad de construcción y diseño.

- Contraste y nivel de negros de referencia.

MEJORABLE

- Gestión de color.

- Procesado de vídeo.

Alfred Lozano, Director de Marketing de Sharp.



Los modelos XS1 son probablemente el producto más exclusivo de la gama AQUOS porque en su fabricación se ha buscado combinar la tecnología más avanzada de Sharp con el diseño más vanguardista. El sistema de retroiluminación LED-RGB de esta serie nos ha permitido alcanzar una incomparable calidad de imagen, con una relación de contraste superior a 1.000.000:1 y una optimización de la reproducción del color. Quien consiga hacerse con un XS1 puede estar seguro de que ha optado por la mejor tecnología Sharp presentada en uno de los diseños más originales del mercado.


CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS

En la publicidad de muchos paneles basados en LED es posible leer como argumento comercial la “hipotética” ventaja de disponer de un gamut de color un “x” por ciento superior a la norma “y”. Sin embargo, desde el punto de vista de la calibración, un gamut ampliado se convierte en un inconveniente si no se ofrece la posibilidad de elegir entre él y otro que sí se ajuste a una norma o no se incluyen los controles adecuados para hacer los cambios necesarios. El objetivo de la calibración es que nuestro televisor represente la luz y el color de la forma más parecida posible a lo que, por ejemplo, pretendía el director de una película que sí utilizó un visualizador ajustado a una norma al crear su obra.

Además de los habituales controles de brillo, contraste, color, etc. y por supuesto los modos predefinidos, esta Sharp ofrece otros para ajustar la temperatura de color y un CMS casi completo. El primer paso de una calibración pasa por establecer el brillo y contraste correctos, tras lo cual podemos obtener la curva de gamma y la cifra de contraste. Situando éste último en una posición que arroja una luminosidad de 199 cd/m² (58ftL) y gracias a un negro casi perfecto que mi sonda percibe como absoluto (como en el caso de la Kuro de Pioneer) se puede decir que el contraste ON/OFF es infinito a efectos prácticos. Pero esto por sí sólo no significaría gran cosa si no fuese acompañado por una correcta curva de gamma. Afortunadamente, la XS1 puede presumir de un excelente resultado en este sentido, como se observa en la siguiente gráfica:



El valor medio obtenido es de 2,19, muy cerca del ideal de 2,2 y con desviaciones mínimas.



El siguiente paso, el ajuste de la temperatura de color, nos presenta la primera dificultad. Es posible elegir entre varios modos predefinidos, de los cuales “baja” es el que más se aproxima a D65. Adicionalmente, encontramos controles para un ajuste manual más fino, pero únicamente en la parte alta de la gama de intensidades, y es una lástima porque el ajuste que permiten es impresionante, como se puede ver en la siguiente gráfica:



De haber contado con la posibilidad de ajustar la mitad inferior de la escala que se comportase como el de la mitad superior se podría haber obtenido un dE inferior a uno desde el 20 al 100% de intensidad, estableciendo todo un récord. En cualquier caso, sigue siendo un excelente resultado y la desviación por debajo del 30% de gris tiende al azul que es menos molesto que cuando tiende al rojo.

Llegamos finalmente al ajuste de color. La XS1 ofrece dos posibles opciones de gamut: la estándar y la avanzada. La primera excede ampliamente el gamut propio de la alta definición e incluso el EBU/PAL. La segunda, al ser aún más grande que la anterior, la hace no recomendable si se quiere lograr algo de precisión de color. En el menú de usuario existe la posibilidad de regular la tonalidad y saturación para cada uno de los primarios, prescindiéndose del control de luminosidad. El problema de los controles presentes es que ambos alteran la luminosidad de cada color. Por ello, en la práctica, y salvo que queramos pasar horas y horas ajustando para obtener una pequeña ganancia, es mejor dejar las cosas tal como vienen. Por pura cabezonería y tras numerosísimos intentos logré llegar al siguiente resultado:

Los valores de desviación dE obtenidos son bastante elevados, desde el más pequeño de 8,1 en el caso del magenta hasta los 27,8 del rojo (que de serie llega a los 70,1).

Sharp LC-52XS1E, Lujo asiático

Ficha técnica

RESOLUCIÓN 1920 x 1080 p. CONTRASTE >1.000.000:1. SINTONIZADOR ANALÓGICO Y DIGITAL MPEG2 y H.264. CONECTIVIDAD 3 x HDMI, 1 x vídeo por componentes, 2 x SCART (RGB) y CVBS. 1x Puertos USB 2.0. Modulo PCMCIA. CONSUMO ELÉCTRICO MAX. 294W. DIMENSIONES (sin soporte) 1243 x 878 x 61 mm. PESO (con soporte) 62,5 kg. DISTRIBUYE Sharp (935819700).

Precio: 9999 €