Visualizadores superiores a 36"

JVC HD-56ZR7, El "reto" D-ILA

  • Aunque los resultados son decentes, en poco tiempo se ha quedado un paso por detrás.
  • Precio: 3499 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

En el número pasado tuve la oportunidad de probar el retroproyector SXRD de Sony, lo que me permitió (como esperaba), dotar a este tipo de aparatos con un nuevo y prometedor futuro. Aparte de que todavía siguen siendo la mejor opción en precio por pulgada, es verdad que tanto Sony como JVC deben lidiar contra esa mala popularidad propiciada por todo un séquito de retroproyectores LCD o DLP de baja calidad, eso sí, a precio imbatible. Pero las propuestas de Sony y, ahora la veremos, de JVC son un mundo diferente, de mucha mayor calidad y prestaciones: aparatos diseñados para gente como nosotros, aficionados al cine en casa y a la buena calidad de vídeo.

Ahora le toca el modelo de JVC, en concreto el “pequeño” de 56” (142 cm), que basa su sistema de reproducción en sus exclusivos paneles D-ILA. Y, ¿esto qué significa? Teniendo en cuenta que utiliza tres paneles, implica la ausencia total del efecto arco iris, una velocidad de respuesta de sólo 2,5 ms y una tasa de brillo de 900 cd/m2, entre otras. Pero ya aviso que, en comparación con su contrincante más directo (el Sony), se queda por detrás. Lo comprobamos, por ejemplo, al observar su panel de conexiones. No es que sea insuficiente, sino que sólo contempla una única entrada HDMI, tres SCART y una de PC. No hay salida de audio digital (sólo analógica), seguramente porque tampoco dispone de sintonizador de televisión digital, un punto bastante negativo. Ya saben el porqué. Por cierto, no lo he comentado, pero se trata de un retroproyector Full HD, es decir, su resolución es de 1.920 x 1.080 píxeles. Para las pruebas conté con el concurso del grabador Pioneer, que también pruebo en este mismo número, conectado vía HDMI mediante cable Supra. Con el DVE, detecté que el procesado de vídeo “capa”, por ejemplo, todo aquello que esté por debajo de 0 IRE. También me fue imposible conseguir un buen desarrollo entre 0 y 15 IRE, y fue difícil obtener una buena escala. No en cambio en los blancos, donde siempre pude observar la escala de manera gradual. También detecté cierto desajuste en los paneles que hacía que muchas veces al lado de una línea negra apareciera cierta sombra de color azul. Esto, además, supone que en cualquier degradado gris (como los que nos ofrece el DVE), siempre note manchas de color, aunque no preocupantes.



A PRUEBA



Los ajustes que este JVC ofrece son bastante básicos, como la única posibilidad de elegir entre una temperatura fría o neutra. En el primer caso toda la imagen era demasiado azul, mientras que con la opción neutra el blanco no era todo lo puro que uno espera. En cambio, la paleta de colores, aunque a un paso de la saturación perfecta, es bastante buena, aunque la falta de perfilado y definición impide conseguir una tridimensionalidad mejor. Mientras que con Narnia percibí estas características, al visionar Batman Begins noté la carencia de dinámica de la imagen. Los negros sí son profundos, pero les falta cierta resolución en los primeros grises. Al no ser posible conseguir un ajuste perfecto, o bien optamos por una imagen algo más brillante, con un negro menos conseguido, pero con un degradado en gris mejorado; o mantenemos el ajuste más preciso, que hace que los grises más grises sean sólo negros. Parece como si el D-ILA utilizado en este retroproyector tuviera la misión de conseguir un negro profundo, aunque sea a costa de masacrar esos grises oscuros que tanto abundan en las producciones cinematográficas. Qué decir cuando quisimos ver algo como Sin City.

Hay dos defectos también notables. Por un lado, la uniformidad del brillo no es muy correcta, lo que hace evidente, sobre todo en escenas

brillantes, un círculo que, gradualmente, pierde luminosidad. Por otro, en escenas con movimiento horizontal es muy notable un efecto “rejilla vertical” que, en planos generales, molesta un poco.

En cambio, el sonido de nuestro invitado es realmente bueno, no sólo por una buena dinámica (graves incluidos), sino también por la buena ejecución del sistema de sonido virtual 3D, que permite cierta sensación envolvente sin tener que recurrir a ningún altavoz adicional.

Seguramente, soy muy exigente con este JVC, más todavía siendo el pionero en este tipo de retroproyectores de calidad. Sin duda, es mucho mejor que muchos retroproyectores LCD o DLP de panel único, y es que es justamente ésta la naturaleza de este producto. Pero no puedo obviar uno de sus competidores más directos, el Sony SXRD, que analicé en el número anterior. En comparación directa, el Sony ha hecho que el JVC ya esté un paso por detrás.


JVC HD-56ZR7, El "reto" D-ILA

Ficha técnica

Panel: 3 D-ILA LCoS de

1.920 x 1.080 píxeles de resolución. Tiempo de respuesta: 2,5 ms. Conectividad: 3 SCART, 1 HDMI, VGA, vídeo compuesto, S-Video. Sintonizador: Analógico. Tecnologías: Dynapix, filtro Digital Comb, reducción de ruido digital, PAP, PIP. Brillo:

900 cd/m2. Dimensiones: 1.318 x 968 x 439 mm.

Distribuye: JVC (902393929).

Precio: 3499 €