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El diablo se viste de Prada

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De Prada, de Hermès, de Louis Vuitton, de Dolce&Gabanna...

Texto: Mercedes González

Seis meses estuvo en la lista de éxitos del periódico The New York Times la novela de Lauren Weisberger en que se basa El diablo viste de Prada, traducida nada más y nada menos que a 27 idiomas. Weisberger fue asistente de Anne Wintour, la famosa editora del Vogue americano y, aunque la escritora nunca lo ha reconocido públicamente, dicen por ahí, que es la figura de su exjefa la que tan diabólicamente queda retratada en su libro.

Para dirigir la adaptación cinematográfica de este best-seller se eligió a David Frankel, un cineasta poco conocido ya que su carrera cinematográfica se reduce, al margen de la película que nos ocupa, a una producción de 1995 llamada Miami. Sin embargo, Frankel cuenta con una cierta experiencia en el mundo televisivo, pues ha dirigido capítulos de las series Hermanos de sangre y Sexo en Nueva York. Llevar la novela a la gran pantalla no resultó nada fácil, de hecho, tras más de dos años de trabajo en el guión, se contrató a Aline Brosh McKenna para rehacerlo completamente. Se dice, además, que la ya mencionada Anne Wintour, amenazó a los productores si la malvada protagonista tenía algún parecido físico con ella y que conminó a los diseñadores y a otras personalidades conocidas del mundo de la moda a no participar de ninguna forma en el proyecto. Pero esto son sólo habladurías que contribuyen a alimentar la casi mítica figura de Wintour y lo cierto es que, si bien Meryl Streep tal y como está caracterizada en el film en nada se parece a ella, Valentino y una casi irreconocible Gisele Bündchen tienen dos pequeños cameos.

 

El reparto está absolutamente liderado por Meryl Streep en un papel que borda y le ha merecido, además de una nominación al Oscar, un Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical el pasado enero. Ella es Miranda Priestley, una figura temida y respetada en el mundo de la moda y diabólica redactora jefa de la revista Runway. La opinión de Miranda marca tendencia. Si frunce los labios ante un vestido, el diseñador está perdido y Miranda no tiene piedad. Su antagonista es Anne Hathaway, su nueva ayudante. La joven actriz es conocida porque hace pocos años protagonizó Princesa por sorpresa y más recientemente participó en Brokeback Mountain con un pequeño papel. Su trabajo es correcto, aunque bien se la podría nombrar Miss Sonrisas por esta película, ya que la chica no para de enseñar los dientes incluso en las situaciones más antipáticas. Y no podemos olvidar a Stanley Tucci, estupendo en su papel y con quien la Hathaway establece en la película una relación al más puro estilo Pretty Woman. ¿Recuerdan al director del hotel que enseña a Julia Roberts a usar los cubiertos y vestirse de infarto? Pues lo mismito, sólo que aquí mucho más fashion. Los tres, y un discreto plantel de secundarios, protagonizan esta historia que se adentra en el periodismo del mundo de la moda, aunque está muy lejos de ser una mirada crítica del mismo. Aun cuando se encuadra en el género de la comedia, no es un film de gags ni carcajadas, pero sí tiene unas cuantas divertidas situaciones y un buen ritmo, y sabe sacarle partido a más de un tópico asociado al ambiente en que se mueve. Lo más flojo es su desarrollo, desde el principio sabemos adónde nos conducen, y su final resulta demasiado predecible. Por último, comentar que su banda sonora, presente continuamente, es estupenda y cuenta con gran variedad de temas de artistas de la talla de Madonna, Alanis Morissette, U2, Moby y Jamoroquai, entre otros.



LA PELÍCULA.



La imagen de este disco es excelente. No se aprecian defectos y se muestra en todo momento con gran resolución y contraste. El mundo de la moda, la ciudad de Nueva York y la espléndida fotografía de Florian Ballhaus no pierden ni pizca de glamour en esta edición que ha cuidado bastante todos los detalles técnicos, salvando el diseño de los menús que no puede ser más sencillo.

La mezcla sonora es correcta aunque discreta, lo cual se debe íntegramente al carácter de la película. Apenas presenta efectos y nada de direccionalidad. La sensación de envolvencia tan sólo se obtiene gracias a la banda sonora, que, por cierto, suena todo el tiempo a través de todos los canales y entorpece en algunos momentos la escucha de los diálogos. Ninguna diferencia apreciable encontramos en la pista correspondiente al castellano al compararla con la versión original.

El material extra incluye bastantes escenas inéditas comentadas por el director, quien explica las razones para no incluirlas en el montaje final de la película, y también algunas divertidas tomas falsas. Además, dentro del apartado Making of, aparte de las consabidas piezas en las que unos halagan a los otros y los otros hacen lo mismo con los unos, encontramos una entrevista a Danda Santini, auténtica redactora jefe de la revista Elle en Italia. Lo más interesante lo constituye la pista de comentarios que cuenta con intervenciones del director, la productora Wendy Finerman, la diseñadora de vestuario Patricia Field y otros miembros del equipo.

Ficha técnica y calificación

Audio: Castellano, inglés DD 5.1.

Subtítulos: Castellano, inglés.

Imagen: Anamórfica. 1,85:1.

Director: David Frankel.

Reparto: Meryl Streep, Anne Hathaway, Stanley Tucci, Simon Baker, Emily Blunt, Adrian Grenier.

Distribuidora: Twentieth Century Fox.



Calificación: