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Corrupción en Miami

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¿Qué fue de Sony Crockett y Ricardo Tubbs?

Texto: Mercedes González

Los que esperen estar ante una adaptación cinematográfica de la mítica serie de los ochenta, creada por Anthony Yerkovich, sepan que no, que para bien o para mal, esta Corrupción en Miami sólo conserva dos cosas del original, además del título: a Michael Mann, aunque ahora como director en lugar del papel de productor ejecutivo que ejerció entonces y durante cinco años, y que, por cierto, le dio a conocer en todo el mundo, y a Sonny Crockett y Ricardo Tubbs, pero de estos míticos personajes sólo encontraremos familiar su nombre; el resto, es historia. Renovarse o morir, dice la frase, y está bien que, veinte años después, Mann, que también escribe el guión, haya optado por presentar una versión totalmente actualizada de Corrupción en Miami. Pero, la verdad es que los aficionados no encontraremos absolutamente nada en esta película que nos recuerde a la serie que, en su momento, fue toda una revelación; y algunas cosas, para qué negarlo, se echan en falta, como, por ejemplo, su “cañera” banda sonora, cuyo tema principal abría cada nuevo capítulo. Y es inevitable preguntarse: si los personajes ni se parecen, no ya en el aspecto físico, que era esperar, sino en su propia personalidad, y si de la serie original nada ha sido conservado, ¿por qué llamar a la película Corrupción en Miami? Huele más a marketing que otra cosa.

 

En el plano de las actuaciones, encontramos a Colin Farrell en un personaje totalmente alejado del creado por Don Johnson, con un aspecto más cercano al macho latino que al detective sureño original, y con la misma cara de siempre, sigue siendo una incógnita para quien escribe estas líneas el porqué este actor goza de tan buena posición en el mundo cinematográfico. Como segunda mitad de una pareja que carece por completo de química, vemos a un poco inspirado Jamie Foxx, en lo que supone la tercera colaboración con el director, ya que han trabajado juntos en Collateral y Ali. También forman parte del reparto nuestro Luis Tosar, en el papel de un capo colombiano que se limita poco más que a tener cara de pocos amigos en las escasas escenas en las que aparece, y la espléndida actriz china Gong Li, la inolvidable joven de La linterna roja y, mucho más reciente, la malvada de Memorias de una geisha, cuya presencia tampoco logra salvar el poco acertado trabajo del reparto.

Mann ha sido uno de los primeros directores en utilizar con profusión el rodaje en alta definición, y así lo ha hecho de nuevo en Corrupción en Miami. Esto le ha permitido dotar de gran realismo a escenas difíciles como las filmadas a bordo de una lancha o en el interior de una avioneta.

Aunque en ocasiones resulte excesivo su uso de la cámara en mano, cuando lo utiliza con acierto, junto a su particular tratamiento de los tiempos y los silencios, encontramos lo mejor de Mann, a pesar de que esta cinta diste mucho de estar a la altura de otras películas suyas como El dilema, o comparándola con otra de acción, Heat. Y es que a pesar de sus aciertos, que los tiene, más parece un extenso videoclip que una cinta de acción.

Pero como hay opiniones para todos los gustos, sobre la calidad de la película existen posturas muy encontradas: para gran parte del público es una fantástica película de acción; otros, sin embargo, lo más bonito que dicen de ella es que resulta larga y tediosa. En mi opinión, no se cuenta ni mucho menos entre lo mejor de Michael Mann, pero si uno se sienta en su sofá con unas buenas palomitas y la única pretensión de disfrutar de su equipo de cine en casa..., quién sabe, quizá hasta se entretenga.



LA PELÍCULA.



La imagen de este disco es excelente y apenas se observa ningún defecto de compresión. Ofrece una gran definición, especialmente apreciable en los numerosos primeros planos, y un contraste adecuado. El abundante grano presente en algunas escenas nocturnas es un efecto buscado por el director y por el responsable de fotografía, Dion Beebe, lo que unido a la dominancia de amarillos en dichas secuencias recuerda muchísimo al anterior trabajo de Michael Mann, Collateral. En general, utiliza una paleta muy saturada, que se aprecia sobre todo en exteriores como los de Miami o Cuba.

La mezcla sonora aprovecha bien las capacidades del 5.1. Los traseros y el subwoofer se utilizan con contundencia en las escenas de mayor acción o en los tiroteos, y proporcionan una bien lograda sensación envolvente. Los diálogos se escuchan perfectamente, nítidos y claros, sin ningún tipo de distorsión. Las cajas delanteras refuerzan con gran acierto la recreación ambiental, apreciable, por ejemplo, en las numerosas secuencias al borde del mar, y reproducen la banda sonora, de mucha menos fuerza, por cierto, que la original televisiva. La versión en castellano presenta idéntica calidad. Los menús no pueden ser más sencillos, y su material adicional consta tan sólo de un video musical de Nonpoint y dos reportajes: uno sobre la localización de exteriores de la película, y otro sobre el trabajo policial de incógnito, que incluye entrevistas con auténticos agentes infiltrados en el mundo del narcotráfico.

Ficha técnica y calificación

Audio: Castellano, inglés DD 5.1.

Subtítulos: Castellano, inglés, portugués, croata y esloveno.

Imagen: Anamórfica. 2,40:1.

Director: Michael Mann.

Reparto: Colin Farrell, Jamie Foxx, Gong Li, Naomie Harris, Luis Tosar, Justin Theroux.

Distribuidora: Universal.



Calificación: