T+A Power Plant,
Power Plant es una muy buena opción para todos aquellos que deseen disponer de un equipo analógico con una fidelidad extrema a la señal.
Debo admitir que cuando se nos ofreció la posibilidad de probar un amplificador integrado de T+A (dentro de la nueva Serie E), se me llenó la cabeza de recuerdos. Una de mis primeras incursiones en el High End tuvo lugar con un enorme amplificador “de una marca alemana nueva, que acaba de llegar a España” en aquella época, finalizando los 80. La verdad es que siempre pensé que el sonido era espléndido, pero había que mejorar su apariencia, porque el equipo era, aparte de muy voluminoso, poco estético. Pues bien, ya tengo en mis manos el nuevo Power Plant, y la verdad es que el aspecto exterior ya lo tenemos resuelto. Sigue siendo generoso en tamaño, pero no se le puede hacer ningún reproche. Su acabado en plateado y negro no desentonará en ningún hogar.
Una vez desembalado, nos encontramos la primera sorpresa: viene sin un mando a distancia. En la web de T+A nos informan que, en el caso del Power Plant es opcional, ya que el mando viene con el Music Player, también de la Serie E. Nos parece correcto evitar la proliferación de mandos a distancia en nuestra sala, pero lo cierto es que uno ya no está acostumbrado a levantarse para subir o bajar el volumen, y estamos hablando de un equipo de gama alta. Es algo que se debe mejorar en el futuro.
Al margen de esta cuestión, y entrando en el equipo como tal, en el frontal nos llaman la atención dos dispositivos que también despiertan nuestra nostalgia. El primero de ellos es el loudness, un botón que nos permite un control de graves mas profundos y trabajados, y que en los 80 casi era de obligada presencia en la mayor parte de los amplificadores. El segundo es el flat, que elimina cualquier variación que hayamos hecho en nuestro equipo, y que reproduce la señal con la mayor fidelidad posible.
Además, incluye un botón para silenciar el Power Plant, y unos pequeños dispositivos circulares que se extraen apretándolos y nos permiten controlar agudos, graves y el estéreo de nuestro equipo. También disponemos de los botones de función para CD o Music Player, sintonizador, TV, Phono (MM o MC) y REC.
En la parte posterior, nos encontramos con los bornes para las cajas, que nos permiten bicableado. Están bien construidos, y tienen las terminaciones en oro. Además de las entradas para cada uno de los componentes que hemos comentado antes, incluye salidas PRE (para conectar un preamplificador) y REC. También incluye una salida E-link para el mando a distancia opcional desde la que controlar todo nuestro equipo, si trabajamos con la Serie E completa, así como la interfaz. Es, en resumen, una conectividad sencilla, pero suficiente.
LA PRUEBA
Una vez acomodamos a nuestro invitado, le conectamos unas cajas Tannoy Mercury F4 a 8 ohmios, que deben ser sencillas de mover para este Power Plant, que acredita 2 x 140 w de potencia media a 8 ohmios. Lo conectamos con bicableado AudioGrade de Jamo y, como fuente, le unimos el lector de CD Yamaha CDX 497.
Una vez realizadas las conexiones, procedemos a conectar la alimentación y nos encontramos con que el cable, de cierto grosor, tiene que estar necesariamente conectado hacia la izquierda del panel, donde el espacio es muy reducido. Esto resulta algo farragoso, teniendo en cuenta las dimensiones de este amplificador.
En cuanto nuestro invitado entra en funcionamiento, automáticamente se activa el Mute para no encontrarnos una sorpresa desagradable de 200 w en nuestro oído a las primeras de cambio. Se agradece, ya que los que nos dedicamos a esto muchas veces hemos tenido sobresaltos en ese sentido.
Para realizar la primera escucha, y ver lo que da de sí nuestro invitado, decidimos ponerlo en el modo flat para que nuestra audición resulte lo mas natural posible, y la verdad es que nos sorprendió muy gratamente en dos aspectos importantes. El primero de ellos es la agilidad para mover las cajas, aunque no son especialmente complicadas. La precisión del potenciómetro es extrema y nos ofrece una reproducción muy natural, sin fatigar nuestros oídos. El segundo es la absoluta ausencia de ruido de señal. El Power Plant lleva en su interior la “joya de la corona” de T+A: la etapa de salida PWM (Pulse Width Modulation), que carga un circuito de respuesta analógico que elimina todos los problemas de voltaje de su interior, y el resultado es una limpieza extrema en la reproducción, ya que elimina toda la distorsión. Además, carga un transformador toroidal de alto rendimiento que le proporciona una gran estabilidad. Es de reconocer el esfuerzo de T+A en este sentido, ya que toda la electrónica de sus equipos es fabricada por la propia marca, y los resultados, al menos en este Power Plant, son excelentes. La consecuencia es, por un lado, un gran control en todo el espectro sonoro, y por otro un enorme equilibrio entre graves, medios y agudos.
Aunque los resultados ya habían sido muy buenos en el modo flat, nos decidimos a hacer mas pruebas moviendo el regulador de graves y agudos, y nos sorprende muy gratamente el hecho de no encontrar en ningún momento distorsión o molestias para nuestro oído; incluso llevando al extremo tanto graves como agudos, el Power Plant, parece que convierta el sonido en una elección a nuestro gusto, pero sin salirse jamás de su escena sonora. Soberbio, una vez más, el potenciómetro, que acreditaba el excelente comportamiento del amplificador.
Para hacer la pruebas utilicé las Cantatas francesas de André Campra en su versión de Les Arts Florissants para Harmonia Mundi, y el resultado roza lo estremecedor por la absoluta fidelidad a la, por otro lado, extraordinaria grabación. Es un CD perfecto para reproducir voces, y el resultado fue irreprochable. Para seguir con nuestra prueba, decidimos escuchar a Elvis Costello y su Extreme honey, para comprobar qué tal se manejaba con bases rítmicas más acusadas, y el resultado fue igualmente de una contención y un equilibrio extraordinarios, aun en los pasajes mas complejos, de esa sinfonía pop que es London’s brilliant parade.
Cabe reseñar que, en ambas pruebas, utilizamos el loudness activado y desactivado, y aunque hay un ligero aumento en la profundidad de los bajos con esta opción activada, no hemos notado tanta diferencia como en otros equipos, donde es imprescindible trabajar siempre con él.
Para finalizar, hay que destacar que Power Plant es una muy buena opción, a un precio más o menos contenido, para todos aquellos usuarios que deseen disponer de un equipo analógico con una fidelidad extrema a la señal, así como una versatilidad a prueba de bombas en lo referente a cajas y fuentes. Estamos convencidos de que nuestro invitado se va a mover igual de bien bajo cualquier circunstancia.
Valoración de los especialistas: 5
T+A es una compañía alemana, fundada en 1978 y con base en Herford (Westfalia). En un principio se dedicó a la fabricación de altavoces, pero en 1988 se pasó a la elaboración de equipos de High End para los que, tal y como hemos comentado, ellos mismos fabrican toda la electrónica gracias a un equipo de 11 físicos e ingenieros, aunque hay piezas del ensamblaje para las que trabajan con otras empresas. En 1997 se pasaron al cine en casa, y actualmente disponen de una plantilla de 100 empleados, abarcando una gama de productos bastante amplia.
Juan J. Rubio-Iglesias, Sarte Audio Élite.Gracias por lo equilibrado de su crítica sobre el Power Plant. El MD opcional está dentro del concepto de T+A, ya que el Power Plant forma un tándem con el Music Player y está pensado para funcionar con él. Quizá lo lógico hubiera sido hacer el banco de pruebas de las dos unidades juntas. Entendemos que para la revista no fuera posible hacerlo en este mismo número y nosotros no vimos mayor impedimento.
T+A Power Plant,
Ficha técnica
POTENCIA DE SALIDA 2x 240 W a 4 ohmios; 2x 140 W a 8 ohmios. SEPARACIÓN DE CANALES >80 dB. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO <0,005. RESPUESTA EN FRECUENCIA 1 Hz-60 kHZ (+/- 3 dB). DIMENSIONES 120 x 440 x 390 mm. PESO 12 kg. DISTRIBUYE Sarte Audio Élite (963510798).
