Bladelius Tyr y Syn, Nobleza y entrega
¿LES SUENA EL NOMBRE?
- Hablamos de un conjunto de un excelente nivel, con una buena relación entre calidad y precio, que nos va a aportar una fidelidad absoluta a la señal
- Precio: 4250 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Fernando DE LA FUENTE
Como ya comentamos en nuestro laboratorio dedicado a las Audiovector S3 Avantgarde, tuvimos la oportunidad de probar electrónica Bladelius. Nos dejó una magnífica impresión, por lo que quedamos emplazados para hacer un banco de pruebas en el futuro. Ahora tenemos en nuestras manos dos representantes de dicho fabricante, por lo que podemos valorar en su justa medida si las sensaciones que nos provocó fueron veraces. Para ello, Corpaw, su distribuidor en España, nos facilitó el amplificador integrado Tyr y el lector de CD Syn, para hacer un banco conjunto de ambos productos.
Aunque estéticamente ya conocíamos los equipos, no podemos evitar maravillarnos ante el magnífico diseño, típicamente escandinavo. Minimalista, con el nombre del fabricante grabado en la parte superior izquierda y tan sólo los dispositivos imprescindibles. Todo fabricado en aluminio de origen sueco, como todos los productos de Bladelius.
En el caso del amplificador, solamente disponemos del botón de encendido, el selector de fuente, y el control de pantalla para mantener el display operativo o apagado, además del mando de volumen. Llama la atención el tamaño de la rejilla de ventilación, tanto superior como lateral, para evitar el calentamiento de un gran transformador toroidal de 650 v.
En la parte posterior, encontramos la conectividad, en la que destacan los robustos bornes metálicos para cajas, sólo para cableado sencillo, pero fabricados por la muy prestigiosa firma alemana WBT. También dispone de una salida RCA para poder utilizarlo como previo, tres entradas analógicas RCA y una conexión balanceada XLR. Sencillo, pero suficiente. No olvidemos nunca que hablamos de un amplificador estéreo. Su conectividad responde a ese característico equilibrio tan escandinavo entre diseño, sencillez y eficacia. El mando a distancia permite controlar todas las funciones, es sencillo e intuitivo, pero su apariencia no está a la altura del resto del conjunto.
El lector es, si cabe, más sencillo. Tan sólo dispone de botón de encendido, parada, puesta en marcha y apertura de bandeja, junto a la pantalla informativa. En la parte trasera, encontramos salida TOSlink, salida coaxial S/PDIF, conexión RCA y XLR balanceada. Como se puede ver, ambos productos están planteados para trabajar con ellos en conjunto.
Los unimos a través de conexión balanceada Supra, y los conectamos a unas Quad 22L2. El fabricante indica una potencia recomendada de 100w por canal para cargas de 8 Ohmios, por lo que nos parecen unas cajas idóneas para ponerlo a prueba, dado el condicionante de su neutralidad. Eso sí, por una vez, y sin que sirva de precedente, tengo la impresión de que las especificaciones que marca el fabricante son exactas, o se aproximan mucho a la realidad. La potencia indicada y la insultante facilidad con las cajas me hacen pensar que potencia nominal y real coinciden en la misma cifra.
Desde el principio, me demostraron la nobleza en su comportamiento, que le confiere una gran facilidad de instalación, manejo y funcionamiento. La entrega de potencia es muy firme y constante. El control de volumen tiene un funcionamiento muy preciso, lo que permite una escucha a medida en cada momento. En lo que se refiere al Syn, destaca la tremenda robustez del transporte, que me transmitió una sensación de fortaleza fuera de lo común. Como contrapartida, es algo más lento de lo habitual, aunque nada reseñable. El DAC es un Burr-Brown a 24bits y 192 kHz.
Entrando en materia puramente musical, empezamos por la mítica, compleja y fascinante 24 caprichos para violín de Niccolo Paganini en la maravillosa versión de Yehudi Menuhin. Soy consciente de que es una grabación más apta para un laboratorio de unas cajas que para el de una electrónica. Pero conociendo con detalle las cajas, hay un aspecto que me pareció especialmente interesante comprobar del conjunto Bladelius: el control.
Es una pieza que con amplificaciones y fuentes poco contenidas tiende a chirriar (insisto mucho en la separación de electrónica y cajas) por lo comprometido de su control. En este caso, Bladelius llevó la pieza con gran solvencia, respetando, como debe ser, los temibles agudos con los que nos obsequió el gran maestro Menuhin. También pude apreciar una gran amplitud de la escena sonora, así como un gran respeto por la señal en origen. Aún así, me faltaba algo de música, algo más de pasión, incluso probando piezas de una gran pegada como la Obertura de La gran Pascua Rusa de Nikolai Rimski-Korsakov en la apabullante versión de la Rotterdam Philarmonic Orchestra dirigida por David Zinman. Como ya había probado este mismo conjunto en las instalaciones de Corpaw con Audiovector, era consciente de que esa carencia era achacable a las cajas, por lo que utilicé las Tannoy M3 para proporcionarle algo más de calidez y musicalidad, y el cambio resultó muy acertado. Aquí nuestros invitados sí que aportaron todo lo que tenían, lo que me hizo pensar en su transparencia, término que frecuentemente es aplicado a las cajas, pero que en este caso podemos extrapolar a la electrónica.
Hablamos de un conjunto que permite respetar la personalidad de los altavoces en su totalidad, suministrando estrictamente lo que un amplificador y un lector deben hacer: Watios y procesado. Dicha condición nos permite concederle la atribución de sincero, ya que pondrá al descubierto las carencias y virtudes de nuestras cajas. Cuidado con este aspecto, que nos puede proporcionar alguna sorpresa con el sistema doméstico que utilicemos habitualmente. Es un equipo que podría ser muy adecuado para probar diferentes configuraciones, por ejemplo en un establecimiento especializado, ya que permite una reproducción muy fiel. Estableciendo un paralelismo con una conferencia, es el mejor espacio posible para que los oradores se expresen con total libertad.
Otra cuestión que consideramos es el calentamiento, o mejor, la ausencia del mismo. Después de más de dos horas de audición, el equipo estaba… frío. Ni siquiera a temperatura ambiente. Fantástico trabajo el de Bladelius en ese sentido, y en el de la construcción en general.
En lo que se refiere a los dos aparatos por separado, cabe destacar la excelente entrega de potencia del Tyr, un amplificador que demostró una enorme solvencia y una gran capacidad para respetar en su integridad la señal. Factor que en buena medida atribuyo a la calidad demostrada en su conectividad, tanto los bornes de las cajas, como las salidas XLR. Como no podía ser de otra manera, conectando el equipo a través de RCA hay una pérdida significativa, aunque sigue manteniendo un alto nivel.
El Syn es un producto de gran calidad que se convierte en el perfecto acompañante del Tyr. Respeta la misma premisa de ceñirse estrictamente a la señal, sin aportar un ápice al soporte. Bajo mi criterio, es lo que debe hacer una fuente, aunque hay aficionados que prefieren cierta uniformidad en la reproducción y una electrónica como la Bladelius puede hacer que se sientan algo incómodos al escuchar un sonido aparentemente diferente en cada sesión.
Como conclusión, hablamos de un conjunto de un excelente nivel, con una correcta relación entre calidad y precio, que nos va a aportar una fidelidad absoluta a la señal. Siempre es interesante que fabricantes de este prestigio lleguen a nuestro país, no ya sólo por lo que aportan por sí mismos, sino porque el cliente u oyente dispone de un mayor abanico de posibilidades donde elegir. Desde luego, Bladelius es una buena opción.
Patrik Alvergard, Gerente de Corpaw.
Estamos de acuerdo con Fernando en lo que comenta en este artículo. Syn y Tyr son los dos modelos más básicos de Bladelius y son una excelente vía de entrada a la alta fidelidad. Hay muchas marcas de prestigio que ofrecen una gran calidad, pero no todas pueden hacerlo a este precio. Por nuestra parte, pensamos que es muy importante seguir apostando por marcas que aporten novedades al sector. Siempre y cuando se respete la alta fidelidad como hace Bladelius.
¿LES SUENA EL NOMBRE?
Bladelius es un fabricante sueco con un nombre internacionalmente reconocido en la construcción y diseño de sistemas electrónicos para reproducciones en alta fidelidad, con un gran prestigio fuera de nuestras fronteras, especialmente en Escandinavia, pero poco conocida en España.
Su fundador fue Mike Bladelius, que ha trabajado con marcas tan importantes como Threshold, Classé, Advantage, SAT o Primare.
También ha sido y sigue siendo consultor para muchas otras marcas de alta fidelidad y multinacionales de electrónica en todo el mundo.
Le avalan más de 20 años de experiencia en el sector del desarrollo de sus productos en audio y vídeo.
Comenzó a fabricar su propia marca, cuyo nombre inicial fue Advantage y que a principios de los años noventa fue renombrado a su denominación actual, BLADELIUS. Actualmente, se exporta a 28 países en todo el mundo.
Todos los diseños son construidos sobre una señal balanceada desde la entrada hasta la salida. Su objetivo es reproducir con la mayor fidelidad posible el trabajo del compositor y de los productores.
Bladelius Tyr y Syn, Nobleza y entrega
Ficha técnica
Amplificador integrado Tyr
POTENCIA 2 x 100W, 8 ohm. DISTORSIÓN ARMÓNICA TOTAL Menor que 0,1% a 20-20Khz. IMPEDANCIA DE ENTRADA 20Kohm. CONECTIVIDAD 1 balanceada, 3 RCA, 1 salida de preamplificación. BORNES DE ALTAVOCES WBT. DIMENSIONES 110 x 430 x 435 mm. PESO 16 Kg.
Lector de CD Syn
DISTORSIÓN ARMÓNICA TOTAL Menor que 0,005% . CONECTIVIDAD 1 salida balanceada, 2 salidas RCA, 1 salida digital óptica. DIMENSIONES 110 x 430 x 435 mm. PESO 14 Kg.
DISTRIBUYE Corpaw (986214414).
Precio: 4250 €
