Proyectores de vídeo

Viewsonic PRO8100, El primero de la familia Precission

EL CHIP C2FINE DE EPSON

  • Viewsonic presenta con el PRO8100 un proyector muy equilibrado, en un segmento muy competitivo donde se enfrenta a fuertes rivales.
  • Precio: 4638 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Javier SAIZ

Los que estamos metidos en el mundo de la informática tradicionalmente hemos asociado Viewsonic a visualizadores para ordenador, ya sean monitores o proyectores. Sin embargo, este fabricante dispone de un importante repertorio de aparatos de televisión y dispositivos de cine en casa aunque, la verdad sea dicha, no todos están disponibles en nuestro país y los que lo están no son fáciles de encontrar por no ser muchos los puntos en los que se encuentran a la venta.

La introducción del Pro8100 de la gama Precission supone para Viewsonic su entrada en España en el segmento de los proyectores de cine en casa, y lo hace por la puerta grande, con un Full HD de 1.920 x 1.080 píxeles de resolución basado en tecnología LCD que, por precio, se encuentra dentro de lo que podríamos definir como la gama media de los proyectores de cine en casa. En las especificaciones del producto, Viewsonic menciona que el chip elegido es un C2Fine de Epson, sin entrar en más detalles.

El diseño de este proyector es bastante convencional en cuanto a sus formas, en las que priman las líneas rectas, con la excepción de la parte superior, ligeramente curvada. Esta sencillez, junto al acabado en plástico de color negro brillante y gris mate forman un conjunto, en mi opinión, muy elegante. Si a lo anterior unimos su gran tamaño, la sensación que produce el conjunto es la de un equipo de auténtica categoría. Opcionalmente se pueden adquirir paneles en distintos colores para la parte superior que combinar con la decoración de la sala donde se vaya a ubicar.

El chip escogido por Viewsonic para las tareas de desentrelazado, escalado y procesamiento digital es el Reon-VX de Silicon Optix, un magnífico chip sobre el que ya se ha escrito anteriormente en las páginas de CEC. En el menú de configuración disponemos de un importante número de parámetros configurables para el Reon.

Tanto el enfoque como el desplazamiento de la lente (Lens shift) están motorizados. Verticalmente, la imagen puede desplazarse hasta en un 75%, mientras que en la horizontal esta cifra queda en un más modesto 5%.

En el apartado de conectividad tampoco hay decepción: dos entradas HDMI compatibles con la revisión 1.3a del estándar (incluido el Deep Color), dos entradas de vídeo por componentes que aceptan señales hasta 1.080p, una entrada RGB en formato D-sub que también llega hasta los 1.080p y las más anecdóticas en un equipo de estas características de super vídeo y vídeo compuesto. En el panel de conexiones encontramos además una entrada RS-232 para control remoto y salida de 12 v para control de pantalla eléctrica.

El mando a distancia dispone de iluminación en un agradable color naranja, con una intensidad que permite ver no sólo lo impreso sobre las propias teclas sino las inscripciones que hay a su alrededor en la superficie del mando.



LA PRUEBA

Si bien las especificaciones del Pro8100 son muy parecidas a las de otros proyectores basados en el mismo chip de Epson (casi idénticas a las del Mitsusbishi HC 6000) a nivel de contraste declarado, luminosidad, etc., hay alguna diferencia en el software que incorpora que le ayudan a distinguirse de sus competidores. La principal novedad es el sistema PCS (Precission Color System) que permite a los usuarios más avezados, o a los que se pongan en manos del profesional adecuado, disfrutar de la posibilidad de crear en el modo “profesional” una curva de gama personalizada con 33 puntos de ajuste, muy por encima de los 9 puntos de los que dispone el más sencillo modo “avanzado”.

Esta opción puede ser importante a la hora de compensar las posibles faltas de linealidad causadas por el iris dinámico. Por otra parte, el PCS también aporta el 3D Color Management (Gestión de color 3D), que implica la posibilidad de ajustar tanto los colores primarios como los secundarios en tono y saturación, independientemente y sin afectar al resto de colores. Otra función interesante de este sistema es la opción de corregir los tonos de piel a partir de una muestra que se selecciona en pantalla con contenido real.

Al poner el Pro8100 en marcha se aprecia el bajo nivel de ruido que produce. Salvo en los momentos de completo silencio, pasa totalmente desapercibido, e incluso en aquellos pasajes en que se le puede escuchar, no resulta especialmente molesto el sonido de baja frecuencia que emite.

Las fuentes que utilicé para las pruebas fueron un lector DVD Oppo DV-971H y un Sony DV-NS730P, un sintonizador de TDT Silvercrest L65 y un potente HTPC para el contenido de alta definición.

Antes de realizar ningún ajuste, salvo elegir la temperatura de color “Warm1”, que es la que se corresponde con los 6500 K, visualicé algunos minutos de material diverso para comprobar los ajustes de fábrica. Nada más comenzar, lo que más llama la atención es la impresionante nitidez de la imagen. La edición del clásico de la ciencia ficción 2001: una odisea en el espacio, en Blu-ray es un magnífico ejemplo de la calidad de imagen que se puede alcanzar con este formato, y el Pro8100 es capaz de mostrarla sin ocultar ni el más pequeño de los detalles.

Prestando atención a los menús del proyector o al tratar con imágenes estáticas fui incapaz de encontrar ni el más mínimo desajuste en la convergencia de los paneles LCD, ni siquiera a corta distancia de la pantalla lo que, junto a la calidad de la óptica empleada, contribuye a explicar el origen de su impresionante nivel de detalle y nitidez. Como en la mayoría de los paneles Full HD, el efecto rejilla es inapreciable a poco que nos separemos de la pantalla.

Una vez ajustados el brillo y el contraste a partir de las correspondientes plantillas del disco Digital Video Essentials, los negros ganaron en intensidad respecto a los obtenidos con los valores iníciales, alcanzando un nivel bastante aceptable. Éste es un aspecto en el que, a pesar del enorme progreso de la tecnología LCD C2Fine de los últimos años, aún se sigue sin llegar a los niveles alcanzados por los visualizadores TRC o incluso los D-ILA y DLP. Exactamente lo mismo ocurre con el nivel de detalle en sombra. La actuación del iris dinámico aumenta considerablemente el contraste sin introducir efectos negativos apreciables en la imagen ni aumentar el nivel acústico. El menú no permite escoger entre distintas opciones de funcionamiento del iris, únicamente encendido o apagado.

En el caso de la configuración de color, pude observar que los valores de la configuración que el proyector trae por defecto son muy buenos. De nuevo utilizando las plantillas del DVE y, gracias a la corrección de colores primarios del sistema PCS, no hubo que realizar más que unos mínimos retoques para dejar los tres colores primarios prácticamente exactos al patrón.

La lista de parámetros ajustables del procesador de vídeo incluyen: realce de detalle, tipo de desentrelazado, optimización de luminancia, optimización de crominancia y reducción de tres tipos de ruido de imagen (“mosquito”, “bloque” y “temporal recursiva”). La reducción de ruido no es aplicable a señales de alta definición, ya sean 720p, 1.080i o 1.080p, lo que no deja de ser una lástima porque algunos contenidos en alta definición sí que se podrían beneficiar de cierta mejora en este apartado. Personalmente encuentro más tolerable la presencia de niveles moderados de ruido que la imagen excesivamente suavizada y exageradamente procesada que presentan algunos filtros reductores de ruido que he podido observar en distintos visualizadores, pero en este caso el Reon realiza un trabajo francamente bueno limpiando la imagen de los DVD y de la TDT. A pesar de ello, tampoco conviene abusar y poner todos los filtros al máximo para no deteriorar la nitidez. El realce de detalle, usado también con moderación, aumenta la percepción de los detalles sin añadir dobles siluetas a los objetos.

La capacidad de desentrelazado del Reon roza la perfección. El DVD Cidade dos homens, ambientado en las zonas de favelas de Río de Janeiro, con calles atravesadas por innumerables tendidos eléctricos y telefónicos, supone un durísimo reto para los chips encargados de convertir las imágenes entrelazadas en progresivas. En esta prueba, el chip de Faroudja o las distintas aplicaciones del HTPC son incapaces de mostrar la mayor parte de los cables sin dientes de sierra. El procesador de Silicon Optix supera este reto con una nota altísima ya que sólo se le llegan a atragantar aquellos que presentan ángulos casi planos, y aun así el aspecto es mucho mejor que el obtenido con los otros equipos. En el caso del disco de “tortura” de HQV, como por otra parte era de esperar, la puntuación que logra el 8100 es la máxima posible, incluso en el test “jaggies2”, donde no he visto procesador capaz de mostrar correctamente la barra menos inclinada. El Reon VX es capaz de representarla con los bordes prácticamente rectos casi sin escalones. Salvo que dispongamos de un lector que alta gama que integre un chip como el Reon u otro de categoría similar, para visualizar DVD, o contenido entrelazado en general, la opción más recomendable es configurar la salida en modo entrelazado (480i o 576i) y dejar que sea el proyector quien haga todo el trabajo.

En las especificaciones de este modelo hay algo que llama la atención y es la ausencia de compatibilidad con las señales en formato 24p. Me resultó imposible lograr que el PC suministrase una señal 1.080p/24 ni un múltiplo de la misma a 48 Hz o 72 Hz. Dado el buen nivel del conjunto es una verdadera lástima porque es posible, en ciertas ocasiones, notar el efecto judder en los movimientos lentos de cámara o, por poner un ejemplo, en el desplazamiento de las naves por el espacio en 2001, donde se nota una cierta falta de sensación cinematográfica. Puesto que la mayoría de sus competidores incluyen esta capacidad, sería bienvenida una actualización del firmware que la incluyese, si fuese posible.

Viewsonic presenta con el Precission Pro8100 un proyector muy equilibrado, con buenas virtudes y alguna carencia, pero lo hace en un segmento muy competitivo en el que se encuentra frente a serios rivales. Habrá que esperar y ver cómo responde el mercado a sus mútiples argumentos.


EL CHIP C2FINE DE EPSON

Aunque Viewsonic no lo menciona en el manual o en su página web, a partir de las especificaciones del Pro8100 puede deducirse fácilmente que para este proyector no se ha seleccionado la última versión disponible del C2Fine de Epson, el D7, sino la anterior, D6. Entre las mejoras que anuncia el D7 hay que destacar el procesado de color en 12 bits en lugar del de 10 bits del D6, lo que supone aumentar la capacidad de procesado hasta los 68,7 billones de colores, frente a los 1,1 de su predecesor y, al tiempo, obtener 4.096 niveles de gradaciones de gris frente a 1.024. El D7 también proporciona un mayor rendimiento en cuanto a luminosidad, gracias a un ratio de apertura un 20% superior (43% en el D6 y 52% en el D7). En último lugar, el cambio en la transmisión de la señal, que pasa de utilizar tecnología CMOS a mini-LVDS, ayuda a reforzar la resistencia frente a posibles interferencias, contribuyendo potencialmente a reducir la presencia de ruido en la imagen. Sin embargo, aunque algunas de estas cifras puedan parecer sustancialmente mejores, en la práctica no siempre se traducen en grandes diferencias. En ocasiones, otras mejoras más discretas como, por ejemplo, un conjunto óptico de mayor calidad, proporciona resultados mucho más visibles.

Viewsonic PRO8100, El primero de la familia Precission

Ficha técnica

TECNOLOGÍA LCD. RESOLUCIÓN 1.920 x 1.080p. BRILLO 1.000 lúmenes ANSI. CONTRASTE 13.000:1 (con iris dinámico). LÁMPARA 160 W. ZOOM 1,6x. DESPLAZAMIENTO DE LA LENTE 75% V, 5% H. DISTANCIA FOCAL 23,5 mm a 37,6 mm. DIMENSIONES 537 x 170 x 389 mm. PESO 9 Kg. DISTRIBUYE Viewsonic (916305339).

Precio: 4638 €