Pioneer DVR-LX60D, Gran clase
Con TDT integrado
- El DVR-LX60D de Pioneer es uno de los mejores grabadores de vídeo digital con disco duro ue he probado.
- Precio: 799 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Jorge Wuhrmann
Mientras los nuevos formatos de alta definición aún están dando sus primeros pasos comerciales en nuestro país y a la espera de que el mercado dicte su ineludible sentencia sobre cuál de ellos se lleva “el gato al agua”, en el mundo del DVD-Video de resolución estándar estamos asistiendo a una fase de espléndida madurez con la aparición de aparatos de prestaciones excelentes que permiten maximizar su disfrute con los nuevos dispositivos de visualización. A una generación de lectores que escalan a la máxima resolución de los más modernos paneles e incorporan en numerosos casos lo mejor en cuanto a tecnología de procesado y escalado de vídeo, sigue ahora el segmento de lectores grabadores de vídeo digital con disco duro de alto nivel, en el que entra con fuerza nuestro invitado, el Pioneer DVR-LX60D.
Concebido para situarse en el nivel alto del mercado, pretende dar la mejor respuesta posible a día de hoy a todas las necesidades domésticas. El DVR-LX60D es en realidad una unión de dos aparatos en un mismo chasis, como es habitual en este tipo de modelos. Por una parte es un completo lector de DVD-Video, pero por otra tenemos un grabador de disco duro, con sus correspondientes sintonizadores, dispositivo de almacenamiento, etc. Ambas funcionalidades, por supuesto, comparten conectividad, procesado y escalado de vídeo. Pero además, este nuevo Pioneer nace con vocación de auténtico centro multimedia. Para ello, cuenta con opciones en el menú para visualizar fotografías fácilmente, bien desde HDD, CD o DVD-Video, o bien a través de un dispositivo conectado a través de su puerto USB, que permite incluso descargar las imágenes desde la cámara al disco duro. Asimismo cuenta con una interesante función para escuchar o editar música, también almacenada en el HDD o en un dispositivo conectado por USB o en un PC, además de la posibilidad de leer discos grabados con programas musicales de los formatos compatibles. También a través de unas cómodas opciones de los menús encontramos una sección para videocámaras digitales que facilita la copia de sus contenidos o simplemente los reproduce en nuestro visualizador asociado.
Como grabador, el nuevo Pioneer cuenta con el atractivo de montar un sintonizador analógico y otro digital. La puesta en marcha del aparato con la sintonización inicial de canales resulta sorprendentemente rápida y flexible, con posibilidad de ordenar los canales según nuestras preferencias y otras formas de adaptar la configuración a nuestro gusto. Todo el uso del LX-60D, especialmente con los botones de guía e información de la emisión en curso, es bastante intuitivo, y merece especial mención la presentación de la guía en pantalla en forma de parrilla horaria, lo que nos permite no sólo comprobar lo que emite ahora el canal que estamos viendo, sino ver qué emitirá inmediatamente después y, a la vez, se suministra dicha información para el resto de los canales sintonizados. En estas condiciones, seleccionar qué queremos ver o grabar en la parrilla o introducir dicha información en el programador resulta facilísimo. Como cuenta además con dos sistemas de guía de programación (EPG y Guide Plus+), estar al tanto de las horas y fechas de emisión de cualquier evento está al alcance de todos. Otra de las funciones estrella de este tipo de grabadores es la función time shift, que nos permite, pulsando un simple botón, interrumpir nuestra visualización de un programa en directo, por ejemplo por causa de una inoportuna llamada de teléfono, para reiniciarla minutos más tarde. El disco duro cuenta con una capacidad de 250 GB, un tamaño más que razonable para el uso habitual de una familia. Se puede optar entre diversos modos de calidad de la grabación para administrar el espacio disponible. De mayor a menor calidad, estos modos se denominan XP, SP, LP, EP SLP y SEP y, por lo que pude comprobar, los tres últimos son directamente inutilizables por la cantidad de artefactos, pixelaciones, diagonales dentadas, etc. que aparecen en la imagen grabada. Sin embargo, a partir de la calidad LP, que ya permite aprovechar bien el espacio tanto del disco interno como de uno consumible, la calidad es tan buena como la de la propia señal de antena, con muy pocas mejoras perceptibles a partir de SP, cuya tasa de compresión permitiría llenar un disco DVD-Video compatible con dos horas de imágenes. Si se activa la grabación manual, se permite un modo adicional denominado MN1 a MN32, LPCM o XP+, un modo de grabación de muy alta calidad con una tasa de transferencia de hasta 15 Mbps.
Como es lógico, los programas de televisión que quedan almacenados en el disco duro podemos simplemente verlos y luego borrarlos, o bien grabarlos en un disco consumible (DVD-R/-RW o DVD +R/+RW), para lo cual, probablemente querremos editar lo grabado eliminando los anuncios o los minutos de más que tengamos al inicio o al final de la emisión cuya grabación programamos. Para todas estas funciones la nueva interfaz gráfica de Pioneer resulta de una sencillez inmejorable. Simplemente seleccionamos la pieza grabada y elegimos qué queremos hacer con ella: reproducir, borrar o editar. Desde luego, es un sistema muchísimo mejor que el que se incorporaba a los primeros grabadores de disco duro.
El mando a distancia resulta fácil de manejar en las funciones básicas de grabación y en él destaca el cómodo botón circular central, con el que se puede navegar por menús, cambiar de canal, etc. Sin embargo, a la hora de usar el aparato como reproductor de DVD-Video, la ergonomía ya no está tan lograda, ya que funciones tan importantes como el cambio de idioma de los subtítulos, el acceso al menú del disco, etc. se encuentran bajo una tapa y están asignados a una serie de botones de muy reducido tamaño y algo difíciles de localizar. También se echa de menos en un aparato de este precio y calidad una retroiluminación o, al menos, que las teclas más importantes fuesen fluorescentes.
En cuanto a la calidad de la recepción de la imagen de la antena, hay que reconocer que tanto el sintonizador analógico como el digital del DVR-LX60D resultan prácticamente transparentes, sin que el bucle de antena sea realmente perceptible. Ello redunda en una excelente calidad de grabación, siempre que escojamos el nivel LP o uno superior. Si unimos estos excelentes resultados a una gran ergonomía y facilidad de uso, podría llegar a afirmar que es probablemente el mejor grabador de vídeo digital con disco duro que he tenido ocasión de probar.
Por supuesto, el DVR-LX60D es además un lector de DVD-Video y, como tal, se debe evaluar su rendimiento por separado. Utilizando su salida HDMI (1.3), que permite escalar a 576i, 576p, 720p, 1.080i y 1.080p, efectué la habitual batería de pruebas, con el exigente test de HQV (Hollywood Quality Video) como eje. Los resultados son bastante buenos, con una imagen sin ningún tipo de desplazamiento (pixel cropping), unos colores bien saturados y sin problemas derivados del procesado y el desentrelazado de vídeo, especialmente si vamos a utilizarlo en conjunción con una pantalla de plasma o LCD, que es para lo que Pioneer probablemente lo ha diseñado, ya que en pantallas de mayor diagonal (usándolo con un proyector) podrían encontrarse algunas soluciones de un nivel algo superior incluso en la propia marca. Con todo, el rendimiento es excelente y permite maximizar el disfrute de cualquier visualización de hasta 1.080 líneas de resolución horizontal y en exploración progresiva.
Raúl Centeno, Product Manager en Pioneer.
Desde Pioneer proponemos importantes factores como la facilidad de manejo y la calidad de la imagen tanto de la TDT como de las propias películas en DVD-Video. Tras un estudio acerca de cómo interactúan los consumidores con la tecnología, Pioneer ha diseñado un nuevo mando a distancia y unos sencillos menús de pantalla (OSD). De esta forma, esta nueva generación de grabadores de vídeo digital se convierten en productos muy intuitivos.
Debemos tener en cuenta, también, que hemos cambiado nuestros hábitos de grabación: estamos recibiendo muchos más canales en casa y se están solapando series y películas. Ya no se trata de grabar para guardar, sino de grabar para ver en otro momento y borrar. El disco duro interviene de forma importante, precisamente, y gracias a su gran capacidad de almacenamiento nos permite ver una televisión a la carta. “Grabamos lo que nos interesa y ya lo miraremos cuando dispongamos de tiempo”.
Con TDT integrado
La ventaja de incorporar en un grabador de estas características un sintonizador para todos los tipos de señal de antena y un SCART para un descodificador externo es uno de los argumentos más sólidos de este modelo. Permite que reduzcamos al máximo el número de aparatos y mandos a distancia en nuestra instalación y que podamos grabar la emisión que más nos interesa independientemente de su origen. Sin un sintonizador TDT incorporado, se debe conectar uno al grabador mediante el SCART, por lo que perdemos la oportunidad de conectarlo a un decodificador para satélite, por ejemplo.
Pioneer DVR-LX60D, Gran clase
Ficha técnica
FORMATOS DE GRABACIÓN SOPORTADOS DVD–R/-RW, DVD–R DL, DVD+R/+RW, DVD+R DL, DVD-RAM, MP3, WMA (copia HDD). FORMATOS DE REPRODUCCIÓN SOPORTADOS DVD–R/-RW, DVD–R DL, DVD+R/+RW, DVD+R doble capa, DVD-RAM, CD-DA, SVCD, VCD, CD-R, CD-RW, MP3, WMA (CD y USB), JPEG, DivX (CD y DVD). CONVERTIDOR DAC DE VÍDEO 108 MHz, 12 bits. CONECTIVIDAD DE ENTRADA 1 vídeo compuesto, 1 S-Video, 1 DV, 1 USB +1 audio digital S/PDIF en el frontal; 1 vídeo por componentes, 1 SCART (RGB) en posterior. CONECTIVIDAD DE SALIDA 1 HDMI (1.3), 1 SCART (RGB), 1 vídeo compuesto, 1 vídeo por componentes, 1 S-Video, 1 audio digital S/PDIF. DIMENSIONES 420 x 77 x 288 mm. PESO 4,8 kg.
DISTRIBUYE Pioneer (937399900).
Precio: 799 €
