Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Pioneer BDP-LX52, Imagen y sonido de primera

PQLS: PRECISION QUARTZ LOCK SYSTEM

  • Cuando parecía que no se podía mejorar la calidad de los BD, este Pioneer nos abre los ojos. y, sobre todo, ¡qué bueno es con los DVD!
  • Precio: 649 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Josep ARMENGOL

La posición de Pioneer en el mercado audiovisual es de liderato claro: no sólo cuentan con visualizadores del mejor nivel, sino que sus receptores AV están entre los mejores en sus respectivas categorías, y lo mismo puede decirse de sus reproductores. El mes pasado probamos uno de sus amplificadores, el LX72 (tercero de la gama tras el gigante Susano y el muy similar LX82), pero teníamos pendiente juntarlo con este reproductor, el LX52, que ahora mismo es el más moderno y mejor de la gama (con permiso del tremendo LX91 que, como el receptor, casi pertenece a otra gama superior, dada la lejanía en precio). El “pendiente” se debe a que la combinación de estos dos aparatos permite aprovechar una nueva función de los Pioneer, la transmisión del audio digital mejorada por HDMI llamada PQLS (ver recuadro).

POR DENTRO

Es éste un reproductor de gama media-alta cuyo aspecto desmerece un poco en cuanto pasamos por alto el (buen) acabado exterior, con ese negro lacado al que nos ha acostumbrado Pioneer, y nos fijamos más detenidamente: el frontal es de plástico y el chasis de chapa plegada relativamente fina. Por dentro, llama la atención el uso de una unidad lectora corriente (SATA), una fuente de alimentación conmutada para toda la circuitería y una placa principal con un gran disipador central y la memoria para el BDLive (una tarjeta SD de 1Gb fijada con una gota de cola), además de un ventilador trasero que se ocupa de mantener todos los componentes frescos. Por cierto, he leído muchas críticas a ese ventilador (por ruidoso) pero en nuestra unidad era discretísimo y había que mirar con una linterna o poner el oído a un centímetro escaso para saber que estaba girando (excelente). Toda esa electrónica algo vulgar, sí tenía algunos componentes de buena calidad, como varios condensadores Nichicon de gama media en puntos clave, y, como decía, el aparato es silencioso, la bandeja abre y cierra suavemente, y es una delicia usarlo.

La pantalla frontal merece punto y aparte porque, aparte de su diseño all black con varios LED indicadores de su estado y actividad, cuenta con un display alfanumérico de tamaño bastante superior al habitual, muy bienvenido para saber cuánto tiempo llevamos de película -por ejemplo- sin necesitar un telescopio. Será que me hago mayor y me falla la vista, pero les aseguro que algunos fabricantes parecen competir por miniaturizar la información y complicarnos la vida: bravo a Pioneer por poner esos caracteres y números tan grandes.

A cambio, el mando a distancia merece otro tirón de orejas: es metálico y lujoso, sí, de idéntico tamaño que el del receptor LX72 por cierto, pero está lleno de botones de tamaño pequeño (y todos iguales) y carece de iluminación alguna. Es imposible hacer gran cosa en la oscuridad de una sala con proyector sin una luz a mano. Y es una pena, porque el mando incluye algunas funciones muy prácticas, sobre todo para quien se dedica a hacer pruebas, como los botones de acceso directo a la resolución de salida o accesos a menús de configuración que funcionan sobre la marcha y permiten hacer ajustes en plena película, lo que es de gran ayuda además de inmediato. La inmediatez es algo que destaca en este reproductor también, no al arrancar, como veremos, pero sí una vez metidos en materia: responde instantáneamente al ordenar avanzar o retroceder rápidamente, y lo mismo cuando cambiamos algún parámetro de audio o vídeo. Sobresaliente en ese sentido.

Sobresaliente también la cantidad de controles y opciones disponibles para optimizar la salida de vídeo, algo que ya es una marca de la casa desde los primeros DVD Pioneer y que aquí llega incluso a permitirnos guardar varias configuraciones en función del visualizador que utilicemos: viene de serie preparado para proyector, plasma o LCD, sea Pioneer o de otro fabricante, más otros tres programables y que memoriza.

PRUEBA

Confieso que tuve un par de momentos malos con el Pioneer: el primero, al tocarlo y desmontarlo como ya he comentado más arriba; el segundo fue al hacer lo que ya es una prueba ritual con los reproductores BD, es decir, conectarlo y pulsar el botón de abrir la bandeja para que se encienda. Esperaba bastante rapidez de un aparato actual y de esta gama, pero desgraciadamente no es así y no pasará menos de medio minuto (entre 30 y 40 largos segundos) antes de que podamos cargar el disco correspondiente. Y, si el disco es un BD con mucha programación, pasará casi otro minuto hasta que aparezcan los primeros menús. Mal.

Lo cierto es que no empezamos con muy buen pie este BDP 52 y yo, así que el primer disco que recibió fue The Strat Pack (concierto homenaje a los 50 años de la guitarra Fender Stratocaster) e hicimos las paces inmediatamente. Las imágenes (por cierto, en 1080i originalmente, es una grabación algo antigua) tenían una brillantez tremenda y el sonido… si no ha visto o no tiene este BD ya está tardando, aunque sólo sea por las actuaciones de David Gilmour y, cómo no, ese Red House de Gary Moore. El receptor (recuerde que para estas pruebas mantuve el Pioneer LX72) hacía muy bien su parte, la pista estéreo sonaba óptima (me gusta más que la DTS HD Master en este disco), pero la nitidez de las imágenes me llamó la atención tanto que empecé el recorrido habitual por varios de mis BD de referencia, y después de eso llegó la hora de algunos DVD también.

Con éstos últimos fue con los que tuve la mayor sorpresa. He mantenido en mi equipo el HD-DVD Toshiba, porque hasta la fecha no había encontrado ningún reproductor DVD ni desde luego BD que lo igualara en calidad al escalar DVD… hasta la fecha: este Pioneer hace un soberbio trabajo y saca un provecho excelente del formato antiguo. Incluso un rápido repaso a pistas de pruebas pasó con muy buena nota (ni siquiera aprecié el error CUE tan habitual), el desentrelazado es excelente y el escalado no introduce ruido. Pruebas sintéticas aparte, fue visualizando películas que he visto en HD y que tengo en DVD cuando tenía que pellizcarme para no creer que estaba viendo el BD o HD-DVD en lugar de un simple DVD. Como muestra, dos botones: Transformers 1 o Star Wars 3 (La venganza de los Sith). En los subtítulos era en lo que más cantaba que no era un disco de Alta Definición. Excelente.

Como algún otro reproductor Pioneer probado anteriormente, éste incluye entre las opciones de resolución de salida una que se echa mucho de menos en otros aparatos y que es la más sencilla posible: source direct deja que sea la señal grabada en el disco la que pase tal cual hacia el siguiente aparato (receptor AV o visualizador normalmente), y esto puede permitir utilizar un procesador mejor que el incluido en el reproductor para el desentrelazado, escalado y otros procesados de vídeo. Es cierto que con la calidad de este Pioneer va a ser difícil que otro aparato haga algo mejor (yo ni lo conozco ni lo tengo) pero sí es posible que la electrónica de algún visualizador esté mejor optimizada para su panel. Habrá que probarlo en cada caso, y bueno es, como decimos, disponer de esa opción que parece tan simple pero que cuesta mucho encontrar. Tan fácil como dar a un botón del mando, y elegir Automático (muestra la fuente y lo que escala) o Fuente Directa (muestra y saca la fuente). Otro sobresaliente.

CONCLUSIÓN

Si recuerdan mi relativa decepción inicial con este aparato estarán conmigo en que, después de comprobar lo bien que hace sus funciones, es decir, sacar el mejor partido posible de nuestras películas en formato BD o DVD, entenderán cómo cambio mi perspectiva tras unas horas de uso, qué digo, disfrute. Con la principal pega de la relativa lentitud de carga inicial, que de no ser por algún reproductor reciente pensaríamos que es una condena del formato BD, todo lo demás en esta joya negra brilla con luz propia, tanto que uno se pregunta por qué no habrá dado un paso más Pioneer dotándole de capacidad para reproducir archivos multimedia (en formato MKV y AVI en particular) desde la red o el USB, pues en ese caso estaríamos delante del reproductor perfecto y de calidad imbatible. Porque tal como es, reproduciendo discos ópticos, apenas tiene rival, créanme.

NOS GUSTA

Excelente calidad de reproducción de vídeo en BD.

- Excelente reproducción y escalado de películas en DVD.

- Amplio menú de configuración.

- Agilidad en el manejo de menús.

- Sonido de muy buena calidad.

MEJORABLE

- Rapidez de encendido y reconocimiento de películas BD.

- Mando a distancia más legible o/y retroiluminado.

- Mayores capacidades multimedia.

- Salidas analógicas multicanal.

Raül Centeno, Product Manager HBD Marketing Department de Pioneer Electronics Iberica, S.A.



Este BDP-LX52 junto con el BDP-320 son los únicos modelos de reproductores de BD existentes en el mercado capaces de ofrecer una calidad cinematográfica total trabajando a 48 bits, o lo que es lo mismo 16 bits por color. Gracias a la integración de una serie de avanzadas prestaciones, este nuevo reproductor asegura la más alta calidad en la reproducción de los discos de Blu-ray, DVDs y CDs.


PQLS: PRECISION QUARTZ LOCK SYSTEM

Unos meses atrás, probamos el conjunto de reproductor SACD y receptor AV Sony (los SCD y XTR 5400 ES) y recordarán nuestros lectores más fieles que aquellos aparatos contaban con una característica inusual: a través de la conexión HDMI podían sincronizar sus relojes para conseguir optimizar la transmisión de audio digital, y lo cierto es que la mejoría era notable usando SACD multicanal o estéreo respecto a la conexión HDMI tal cual, e incluso era apreciable la mejora respecto a las tradicionales conexiones SPDIF (coaxial u óptica) con señales CD.

En esa dirección, la de mejorar la transmisión digital de audio a través del conector HDMI, Pioneer ha introducido su PQLS, un sistema que no sólo funciona en audio puro (en el de Sony el reproductor era SACD y, por tanto, sin vídeo) sino que permite ser aprovechado incluso cuando estamos disfrutando de una película en BD, y ése sí me parece un gran paso adelante. Faltará por ver si otros fabricantes adoptarán ese estándar, pero, para empezar, los chips emisor y receptor HDMI de reproductor y receptor (respectivamente) son estándar (Panasonic para más datos) al contrario de los propietarios de Sony.

Para que el PQLS funcione debemos tener activo el control Kuro en el HDMI de ambos aparatos, y (punto clave) la salida del reproductor debe estar en PCM. Sí, al ver un BD con pista en audio HD, ésta se procesará internamente para salir en formato PCM multicanal (a los usuarios de PS3 les sonará mucho esto) en lugar del ya habitual HBRA (Bitstream de alta densidad). El porqué de esto es sencillo: este sistema funciona sólo con señales PCM (la señal digital de los CD de toda la vida es PCM, en su caso a sólo 16 bit y 44’1 kHz) y aprovecha los recursos disponibles del HDMI para enviar desde el receptor una señal que sincroniza el reloj del reproductor. Con ese reloj maestro se evitan las imprecisiones temporales (jitter) en la transmisión, y la calidad no se ve perjudicada.

Es una buena idea y uno se pregunta por qué no diseñaron así de entrada el HDMI 1.3 y el audio HD. Este sistema ha funcionado perfectamente con discos BD cuyas pistas de audio tenían PCM multicanal; incluso, con CD, pero en este caso no tiene que tener activado ningún “modo”, sino estar en estéreo directo.

Pioneer BDP-LX52, Imagen y sonido de primera

Ficha técnica

PROCESADOR DE VÍDEO 148,5 MHz / 12 bits. CONVERTIDOR DE AUDIO ESTÉREO 192 kHz/24 bits. CONECTIVIDAD Salida HDMI 1.3a compatible con Deep Color y HBRA. Conexión USB para almacenamiento de material BD-Live o BonusView. Salidas de audio analógico estéreo y digital óptico. Salidas de vídeo analógico compuesto y por componentes. LECTURA EN DISCO archivos de audio (mp3, wma), fotografía (jpeg) y vídeo (avi, divx). CONSUMO 32W (en funcionamiento), 0’3W (reposo). DIMENSIONES 420 x 83 x 287 mm. PESO 3,6 kg. DISTRIBUYE Pioneer (937399900).

Precio: 649 €