Sonneteer BardOne, Ataduras fuera
El fastidio de los cables
- Envía señal de calidad CD sin cables por toda tu casa.
- Precio: 550 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Luis Llana
La compañía británica Sonneteer apareció en 1.994, nacida del entusiasmo de dos jóvenes ingenieros en electrónica, Haider Bahrani y Remo Casadei, amigos desde su época de estudiantes en la universidad. Su actual catálogo, además de una línea de componentes de la más pura línea audiófila, exclusivamente para soluciones estéreo, nos presenta el combinado de emisor/receptor BardOne para conexión inalámbrica que les traemos para su análisis. Es el primero de la gama Bard que Sonneteer lanza al mercado, compuesto por dos módulos de simpático diseño, uno emisor de apellido Tx y otro receptor Rx, cuyo aspecto externo es idéntico, sólo se distinguen por una pequeña marca de color en la base: azul en el emisor y rojo en el receptor. Utilizan la banda de 2,4 GHz con transmisión digital de la información en tiempo real, sin compresión de datos ni de dinámica, sin interferencias y empleando técnicas de corrección de errores para evitar problemas en la recepción, según Sonneteer. Cada módulo dispone de una conexión estéreo con dos RCA, un minijack de toma de corriente para el alimentador externo incluido y tres microinterruptores alojados en su interior, cuya combinación autoriza la selección de hasta ocho canales de emisión y recepción. Las correspondientes antenas se encuentran integradas dentro de cada módulo.
El conjunto BardOne es apto para señales analógicas de bajo nivel (también denominadas de línea) y, por tanto, apropiado para enlazar cualquier fuente de señal (lectores de CD-Audio, de DVD-Video, un sintonizador de radio, lectores portátiles de MP3 e incluso la salida de audio de un ordenador personal...), con amplificadores. O para “conectar” preamplificadores con cajas acústicas activas o con etapas de potencia. El rango de alcance abarca desde los 20 m, dependiendo de los obstáculos (muros, paredes, etc.), hasta los 40 m en campo libre. Añadiendo módulos receptores Rx sintonizados al mismo canal que el emisor, y conectándolos a más amplificadores o cajas activas, es posible distribuir la música por toda la casa sin cables. Consciente de la importancia que está adquiriendo día a día el ordenador personal en el entretenimiento doméstico, Sonneteer comercializa el módulo emisor BardUSB, permitiendo distribuir la música desde el disco duro del PC, desde sus otros dispositivos o incluso desde Internet. Asimismo, Sonneteer tiene en fase de diseño un equipo de emisión y recepción de datos digitales con interfaz S/PDIF. Para aclarar conceptos acerca de su operatividad, imaginemos algunos posibles casos en los que BardOne encaja a la perfección.
Ejemplos de uso
Frecuentemente escuchamos fragmentos musicales en CD, y el lector se encuentra alejado de nuestro sillón favorito, lo que supone un tremendo fastidio tener que levantarnos cada pocos minutos para cambiar de disco. La solución pasa por instalar el lector de CD al lado de nuestro sillón y conectarle el módulo emisor Tx del BardOne. Haciendo lo propio con el módulo receptor RX a la entrada CD-Audio del amplificador y, sintonizando ambos en el mismo canal, el placer de la escucha estará servido sin más incomodidades. Otro escenario: tenemos el equipo de sonido en el salón y pretendemos escuchar música en toda la casa. La solución consiste en instalar un emisor en el amplificador del equipo y un receptor en cada uno de los amplificadores o cajas activas de cada estancia, ajustando todos al mismo canal. Con el montaje anterior operativo pretendemos, además, escuchar la radio vía Internet en la terraza o jardín. Instalemos un emisor en la salida de audio de un ordenador personal sintonizado en un canal distinto del caso anterior y un receptor en el equipo de la terraza o jardín, ajustado en el mismo canal que el emisor.
Y, cómo no: conectemos un emisor BardOne a la salida de audio o de auriculares de un lector portátil de CD-Audio y MP3, y un receptor a una entrada del amplificador de nuestra sala de estar, como en el primer caso. Nos sorprenderemos de lo que es capaz de ofrecer MP3 escuchándolo a través de una instalación de alta fidelidad.
Vista la flexibilidad de uso de BardOne, no es difícil imaginar un nuevo escenario con una instalación 5.1 para cine en casa, cuando tengamos problemas para ocultar los cables de las cajas acústicas traseras para efectos, cables que, inevitablemente, hay que tender a lo largo de la estancia. Estas cajas deberán ser o bien activas, o pasivas atacadas por un amplificador ubicado en la parte de atrás de la sala, oculto en algún rincón.
Para comprobar el funcionamiento del conjunto BardOne he aprovechado que en mi instalación tengo ubicada la amplificación de potencia en una estancia contigua por razones de estética, pasando el cableado a través de aberturas en el rodapié. Resulta una obviedad comentar que hay una pared por medio. Conecté el emisor a las salidas de previo de los canales frontales de un procesador Bryston SP 1.7 y el receptor a las entradas de una etapa de potencia estéreo Rotel RHB10, sustituyendo a dos excelentes cables Van den Hul, modelo Thunderline, habitualmente utilizados. El resultado es convincente con una calidad de audio indistinguible de la conexión con cables, sin interferencias (establecí una conexión Wi-Fi a propósito), ni compresiones. No obstante, debo señalar una atenuación del nivel de presión sonora de 4,5 dB sobre el nivel de referencia 0 dB de THX (procesador Bryston), luego de hacer pruebas con ruido rosa y un sonómetro.
El conjunto para transmisión inalámbrica BardOne, que propone la británica Sonneteer, compuesto por un transmisor Tx y un receptor Rx, es una solución muy interesante y flexible para casos concretos como los expuestos o similares, aun no siendo un equipo especialmente económico. Sin embargo no es la solución definitiva a los problemas de cableado en una instalación compleja para cine en casa. A modo de idea para el fabricante, ¿qué tal un emisor de seis canales para 5.1 en un solo módulo?
El fastidio de los cables
No son pocos los problemas a los que tiene que enfrentarse un aficionado llegado el momento de instalar su flamante sistema para cine en casa, problemas que se multiplican cuando se pretende montar en la sala más noble de la vivienda, allí donde la “autoridad doméstica” tiende a imponer su inexorable ley. “¿Dónde dices que vas a instalar todo eso?”, suelen decir con una sonrisa sarcástica. Y a negociar tocan.
Uno de los más peliagudos es el relativo al cableado, que si en una instalación estéreo queda un tanto minimizado, en una para cine en casa cobra toda su magnitud. Citando un ejemplo: ¿qué hacer para ocultar los cuatro cables para las cajas posteriores en una instalación 7.1? Será un problema menor en una sala dedicada, pero cuando se trata de la sala de estar de la vivienda, el asunto se revela con toda su crudeza. La solución que analizamos en este artículo no es una varita mágica que llega para remediar de un plumazo esta problemática pero sí es un paso importante para que, en un futuro, el peliagudo asunto de los cables en todas sus facetas sea un tema del pasado.
Sonneteer BardOne, Ataduras fuera
Ficha técnica
Precios: BardOne Tx (emisor) 300 euros, IVA incluido. BardOne Rx (receptor) 270 euros, IVA incluido. Tipo: Transmisor y receptor inalámbricos. Rango de alcance: 20 a 40 m. Canales: Hasta 8 con calidad de sonido estéreo CD. Operación en la banda ISM: De 2,4 a 2,4835 GHz.
Distribuye: Mirazoa S.L. (www.labspain.com).
Precio: 550 €
