Complementos (otros)

Denon AH-D5000, Un gran regalo

AURICULARES CERRADOS

  • Denon se desvela como fabricante de excelentes auriculares: los D5000 son los segundos mejores de su catálogo y no decepcionan.
  • Precio: 549 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Josep ARMENGOL

La japonesa Denon –como la mayoría de sus competidores del país del Sol Naciente- tiene una completa y soberbia gama de auriculares, aunque en España no sean tan conocidos por ello, salvo quizás en los últimos tiempos y gracias a sus modelos más ligeros, dedicados a reproductores portátiles, que han dado el salto a la popularidad ya hace tiempo y gracias a los cuales estamos viviendo una nueva edad de oro de la música personal.

Dentro de la gama Denon, estos AH-D5000 que traemos a nuestras páginas pertenecen a la parte más alta, junto a otros dos modelos que la completan por arriba y por debajo (ver recuadro). A simple vista, se aprecia ese origen de alta gama: las copas de los auriculares son de madera (caoba) con un acabado excelente, las cómodas almohadillas que entrarán en contacto con nuestra piel son de un suave material que imita la piel, y la parte mecánica (diadema y articulaciones) tiene un sólido aspecto y combina metales como el acero y el ligero magnesio; el cable, de notable longitud (tres metros), tiene conductores de cobre libre de oxígeno de gran pureza (7N, es decir 99’99999%) y está recubierto en una funda de algodón que le da su toque lujoso también. Dentro de las copas, estos Denon tienen varias cavidades dedicadas a reforzar los graves y la sensación de espacialidad, y el sonido en sí procede de sendos driver realizados en microfibras (100 veces más finas que las fibras naturales de celulosa) que usan potentes y ligeros imanes de hierro-neodimio. Además de tratarse de unos auriculares cerrados, los dos datos clave son su sensibilidad bastante alta y una impedancia baja, combinación que promete hacerlos fáciles de amplificar.

PRUEBA

A la vista de esa posible facilidad, empezamos nuestra prueba con una toma de contacto, recién sacados de su caja y por lo tanto aún sin rodaje (tan necesario y apreciable en auriculares como lo suele ser en altavoces), con un reproductor portátil. Enseguida salta a la vista, mejor dicho al oído, la capacidad de ofrecer un buen grave que tienen estos Denon (aún sin rodar y con la peor amplificación posible, la integrada de un iPod) lo mismo que un agudo detallado sin ser agresivo, y una entrega muy lineal de frecuencias medias.

En cuanto a sus cualidades físicas -a fin de cuentas un auricular debemos llevarlo puesto- hay que decir que adecuarlos a nuestra medida es sencillísimo: ajuste la diadema primero (igual número de clics a cada lado) y gire entonces cada almohadilla en la copa para que quede bien alineada con los oídos (dejando su parte más ancha detrás). Resulta obvio el acierto del diseño tanto de la diadema como de las almohadillas, pues resultan muy cómodos y enseguida nos olvidamos de que los llevamos puestos, salvo porque nos aíslan bastante del sonido exterior: la presión es ligera pero, pese a ello, nos aislará bastante como para no ser molestados por los ruidos normales de una casa u oficina, ni permitirá que nuestra música moleste salvo que esté excesivamente alta o tengamos alguien al lado.

Durante el proceso de rodaje (usé el viejo truco de dejarlos sonando con una almohada día y noche) apenas aprecié que llegaran a soltar un poco más de grave, aunque esas frecuencias ganaron en solidez y precisión, y sí mejoró notablemente la parte media-alta del espectro al perder alguna acidez detectada en las primeras horas. La alta sensibilidad que los hace fáciles de mover puede ser un problema con algunos reproductores o amplificadores que sean algo ruidosos: usando un ordenador portátil había que desconectarle el cargador si no queríamos sufrir un zumbido de fondo, y con un amplificador de válvulas dedicado también apreciábamos demasiado soplido, pero ésas han sido las únicas anécdotas negativas que puedo destacar en mi experiencia con los Denon.

Lo positivo es lo agradable que es llevarlos puestos durante horas mientras escuchamos música, ya sea de forma dedicada o, sin ir más lejos, mientras estoy sentado frente a mi ordenador escribiendo para ustedes, nuestros lectores de CEC. En este preciso instante, me acompaña Luz Casal y es soberbio con qué dulzura se aprecia su voz, la presencia de cada detalle de los instrumentos que la rodean, o el grave rítmico (y algo exagerado en la producción, eso es obvio con estos auriculares). El sonido es siempre agradable, cálido, pero no faltan detalles en alta frecuencia y puede apreciarse bien el espacio de la grabación, el aire. Ya sea un conjunto de cámara deleitándonos con un concierto para violín de Bach (les recomiendo las interpretaciones de Hilary Hahn y Anne-Sophie Mutter, ambas deliciosas aunque radicalmente diferentes), el ritmo de un trío de jazz o rememorar el Sergeant Pepper del reciente remaster de los Beattles, las horas pasan y estos auriculares nos permiten descubrir, mientras disfrutamos, detalles en grabaciones que creíamos conocer al milímetro. Con un amplificador dedicado las diferencias me parecen sutiles: el grave no se descontrola tanto si subimos el volumen, el agudo gana más en dulzura, y sí se nota que mejora la garra, la dinámica, los ataques de cuerda o lo que permite diferenciar el golpe de un martillo en la cuerda de un piano, del sonido de la propia cuerda. Pero apenas nada de eso se echa de menos al volver a una fuente más sencilla, todo un mérito de estos auriculares.

En resumidas cuentas, estos Denon ofrecen un sonido lineal, nada que ver con muchos auriculares cuyo perfil sonoro está claramente alterado según el gusto del fabricante (y puede hacerlos ideales para según qué música y oyente o insoportables para otros) y el único pero podría ser que esos graves pueden descontrolarse si escuchamos a niveles muy altos. De hecho, han aparecido varias modificaciones de estos auriculares realizadas por aficionados o empresas dedicadas a ello (se trata básicamente de amortiguar algo más el interior de las copas) que, dicen, les convierten en modelos de absoluta referencia.

CONCLUSIÓN

No puedo ocultarles cuánto me han gustado estos auriculares, que casan perfectamente con mis necesidades: escucha a volumen moderado y ligero aislamiento del entorno. La presencia de las octavas más bajas se agradece con cualquier tipo de música, del mismo modo que un subwoofer consigue mejorar un equipo estéreo de altavoces tanto con música de cámara como con rock duro, y es notable y de agradecer que con cualquier reproductor portátil o incluso la salida de sonido de un ordenador sean capaces de darnos prácticamente toda su calidad, al contrario que algunos modelos de alta gama que obligan a usar un amplificador dedicado para poder apreciarlos de verdad. Si estas Fiestas no se ha regalado nada especial y quiere empezar a disfrutar de su música cuando y donde quiera, aquí tiene una gran idea: muy recomendados.

NOS GUSTA

- Comodidad y aislamiento.

- Equilibrio tonal perfecto.

- No exigen amplificación de calidad (aunque la agradezcan).

- Acabado y materiales de primera clase.

MEJORABLE

- El equilibrio se pierde ligeramente en escuchas a muy alto nivel.

- Precio algo elevado.


AURICULARES CERRADOS

Una de las claves de estos auriculares es que son cerrados, es decir, que al ponerlos en la cabeza cada copa cerrará de forma bastante hermética el oído correspondiente, aislándonos de esta forma de los ruidos exteriores y evitando que nuestra música pueda molestar a quien esté cerca de nosotros. Por supuesto, el cierre no es totalmente hermético y parte del sonido se transmite además a través del contacto sólido (nuestro cráneo) en ambas direcciones. De hecho, hemos probado auriculares que aíslan bastante más que estos Denon (y también algunos que pese a ser cerrados aíslan mucho menos), pero es cierto que la mayor presión sobre los oídos acabaría cansándonos mucho antes: a mí (cabeza más bien grande, mi talla de casco para moto es la XXL) me parecen el equilibrio perfecto, a alguien con cabeza más pequeña pueden quedarle más holgados y por tanto aislar menos.

Un comentario importante respecto a esto, ya que estamos entre personas amantes del sonido y la música: el oído es nuestro sentido más frágil y una vez perdido es irrecuperable, pues las correcciones todavía dejan mucho que desear, al contrario que en el caso de la vista, por ejemplo. Y la forma más fácil de perder el oído es por un exceso de nivel sonoro continuado, algo que teniendo el altavoz a escasos milímetros de nuestro tímpano es obviamente muy fácil que ocurra, ya que además a medida que subimos el volumen nuestro oído se adapta al mayor nivel y no nos avisa de que está recibiendo un duro castigo. Es algo que por desgracia nadie parece haber enseñado y es fácil ver a muchas personas (sobre todo jóvenes, pero no exclusivamente) estar claramente abusando del volumen y ya está aumentando notablemente la cantidad de gente con problemas de audición.

Una recomendación y dos trucos para evitarlo. La recomendación es usar un auricular apropiado para el uso, es decir, si la prioridad es el aislamiento, deberemos usar un auricular cerrado o, mejor aún, un intraauricular (se introducen en el conducto auditivo, como los tapones para oídos). Nunca jamás subir el volumen deberá ser la forma de conseguir mayor aislamiento del ruido exterior, que realmente seguirá ahí y sólo lo habremos enmascarado con el nivel de nuestra música, a costa de nuestra salud auditiva. Los trucos son sencillos: el primero, empezar siempre a escuchar música con el volumen a cero, y subirlo despacio hasta empezar a apreciar la música; descubriremos que apenas necesitamos más que eso para disfrutarla y estaremos usando niveles notablemente inferiores a los habituales. El segundo truco es una comprobación sencilla para saber si estamos escuchando demasiado alto: haga chasquear los dedos mientras escucha y fíjese si oye bien el chasquido; si usa auriculares cerrados, hágalo cerca del oído (un palmo como mucho), y si son abiertos hágalo con el brazo totalmente extendido. Si no escucha el chasquido, es que la música está demasiado alta: bájela a cero, cuente hasta tres y empiece a subir despacio.

Denon AH-D5000, Un gran regalo

Ficha técnica

TRANSDUCTORES Auriculares dinámicos cerrados, con drivers de 50mm de diámetro en diafragma de microfibras e imanes de neodimio. IMPEDANCIA NOMINAL 25 Ohm. SENSIBILIDAD 106 dB. RESPUESTA EN FRECUENCIA 5-45.000 Hz. POTENCIA MÁXIMA ADMISIBLE 1.800mW. CABLE 3 metros, desmontable en cobre libre de oxígeno 7N con funda de algodón. CONECTOR jack estéreo 3’5 mm (adaptador incluido para 6’3 mm). PESO 370 gr. DISTRIBUYE Gaplasa (917482960).

Precio: 549 €