Cajas tipo satélite

Highland Oran 4301, Una pequeña joya

HIGHLAND AUDIO

  • Un recinto muy compacto en dimensiones pero que es capaz de ofrecer un sonido de muy alta calidad.
  • Precio: 549 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

Esa atávica idea de que el mejor sonido sólo se consigue con recintos acústicos grandes empieza a perder valor paralelamente a una mejora notable en el diseño de las cajas y, sobre todo, transductores, algo que las empresas de cajas acústicas van mejorando día a día. Creo que en los tres últimos números de esta revista hemos visto, contando el de estas páginas, tres propuestas diferentes que evocan lo mismo: gran sonido sin necesidad de un gran recinto.

Esta vez nos ha tocado analizar uno de los modelos más interesantes de Highland Audio, perteneciente a la gama Oran que engloba una serie de recintos pensada por y para la alta fidelidad. Y de entre los cuatro modelos disponibles su distribuidor nos ha cedido el más pequeño, aunque no menos espectacular, 4301. Este monitor de muy compactas dimensiones se puede complementar con los modelos 4303 y 4305 (ambos tipo columna) y el central 430c, pudiendo elegir para subwoofer alguno de los dos modelos de la serie Dord. Que los productos de Highland permitan una configuración multicanal es más un reflejo de la versatilidad de sus productos que una apuesta clara y unidireccional al cine en casa. De hecho, como veremos seguidamente, las 4301 llegan mucho más allá del A/V. Ya saben nuestro dicho: lo que vale para estéreo también vale para A/V, aunque no siempre al revés.

Nuestras invitadas pertenecen al primero de los casos.

Las Oran son una evolución de las Aingel, y aunque sus características técnicas son bastante similares lo que les diferencia es esa clara intención audiófila. Básicamente, los ingenieros de la marca han optimizado el rendimiento en bajas frecuencias, así como el transductor de medios, con algún toque esotérico como el uso de cables bañados en plata en su interior y sus conectores de altas prestaciones. Todo ello sin descuidar una estética muy bien conseguida (con factor WAF, woman acceptance factor incluido, tal y como les gusta reconocer en su página electrónica). Que nuestras invitadas tengan una anchura muy reducida no es gratuito. Responde a un diseño ya visto en otras realizaciones que intenta evitar cualquier difracción del sonido, lo que permite, paralelamente, aumentar la legibilidad de la señal. El uso de una rígida madera MDF (medium density fiberboard) ayuda a evitar cualquier resonancia durante la reproducción de bajas frecuencias. Incluso pequeños detalles como la altura del recinto o la situación exacta de los transductores es fruto de la búsqueda de la máxima perfección.

Nuestro invitado utiliza un tweeter de 2,5 cm (1”) que, como el resto de altavoces de agudos de la marca, recurre a la cúpula de titanio. Las características específicas de este metal le permiten mantener una rigidez estable que, junto a su extrema ligereza, lo hace excepcional con los transitorios. Por cierto, todo tweeter antes de su montaje final es medido bajo un estricto margen de tolerancia del 2,5 %. Por su parte, el altavoz de medios y graves es una unidad de 10 cm (4”), apantallada magnéticamente para evitar interferir en cualquier otro sistema electrónico. La membrana está construida en una mezcla de cerámica y metal, con un grosor de sólo 0,15 mm, lo que, según el fabricante, ofrece una excelente respuesta en frecuencia. El filtro divisor utiliza condensadores elegidos expresamente por su calidad musical.



A PRUEBA



Vale la pena incidir, aunque sea una vez más, en el compacto tamaño de estas cajas. Cuando recibí el correspondiente embalaje llegué a pensar que sólo recibía una única caja (no sería la primera vez), pero no, eran dos. Y eso que los recintos están bien protegidos con sus porex, por lo que todavía eran más pequeños de lo que pensaba. Las instalé junto a un reproductor de CD-Audio ARCAM CD192 y un amplificador de válvulas Dared MP5, con mi habitual cableado Supra.

Después de varias horas en rodaje (simplemente, por seguir una metodología estándar de trabajo), me enamoré de ellas rápidamente. Son muy pequeñas a nuestros ojos, pero muy complacientes a nuestros oídos. Con una versatilidad musical muy amplia, supieron reproducir desde el jazz más intimista al rock actual, con un logrado equilibrio entre las diferentes bandas de frecuencia. Muy bien por los graves, buenos medios y unos agudos que no llegaron a molestarme en ningún momento. Si las hubiera escuchado a ciegas, sin verlas antes, dudo que hubiera acertado en su tamaño.

Su polivalencia sonora las hace adecuadas para cualquier estilo musical, que ya es sorprendente, aunque no son unas cajas pensadas para grandes audiencias ni grandes salones. Pero su irreprochable comportamiento en condiciones adecuadas facilitará al usuario sumergirse en su pasión musical desde el primer momento. Observo un dinamismo casi ejemplar al que sólo puedo criticarle un leve vacío alrededor de los 250-300 Hz que hace que algunas voces sean menos profundas de lo que deberían ser. Pero ésta es una crítica casi buscada.

Como siempre, lo mejor es que cada uno haga una audición y decida por sí mismo si este modelo se ajusta a sus necesidades. Pero su excelente relación calidad/precio y su polivalencia musical (estoy seguro que a mí me convencerían en una instalación multicanal), junto con un sonido fiel, equilibrado y tonalmente ajustado son una garantía más que suficiente como para incluir estas cajas de Highland Audio entre las candidatas, esta vez, a cualquier tipo de usuario.


HIGHLAND AUDIO

Highland Audio es una empresa que fabrica cajas acústicas de alta fidelidad y que, actualmente, divide su producción en dos gamas: Aingel y Oran (a ésta pertenece el modelo que aquí analizamos), sin olvidar los dos subwoofer Dord que armonizan perfectamente con cualquiera de las cajas acústicas de la marca. Highland Audio apuesta por la musicalidad y una atractiva relación calidad/precio, sin que ello les obliga a disminuir ni un ápice la calidad de sus propuestas. La perpetua voluntad de la marca es crear las condiciones potenciales para una reproducción del sonido satisfactoria, o sea, reproducir la señal sonora de manera fiel a la realidad con el máximo parecido respecto a la señal original. Todo esto a precios muy competitivos.

Aingel es la gama de cajas que ofrece un sonido extraordinario a un precio invencible. Oran es una gama de alta calidad: recintos chapados con cerezo, conectores de alta calidad y cableado interno bañado en plata.

Highland Audio está representada en nuestro país por Reydis, con domicilio en Málaga.

Highland Oran 4301, Una pequeña joya

Ficha técnica

Tipo: 2 vías bass reflex. Potencia recomendada del amplificador asociado: 10 a 50 W. Transductores: 1 altavoz de medios de 10 cm de

aleación de cerámica y metal, motor de agudos de 2,5 cm con cono de titanio e imán de neodimio. Respuesta en frecuencia: 65 Hz a 20 kHz. Sensibilidad: 81 dB/W/m. Impedancia: 6 ohmios. Corte de frecuencia:

2,5 kHz, 12 dB/octava.

Peso: 6 kg. Dimensiones: 320 x 285 x 360 mm.

Distribuye: Reydis (952415676).

Precio: 549 €