Spendor Statement, Esplendor en la hierba
CUBA Y LA PERCUSIÓN
- Todo un referente en la más pura tradición británica.
- Precio: 7500 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Fernando DE LA FUENTE
La legendaria firma británica sigue ahondando en el terreno de la gama media-alta del mercado de columnas con el modelo Statement, que se sitúa en lo más alto de su catálogo. Haciendo algo de historia, nos vamos a la década de los 60, cuando Spencer y Dorothy Hughes crearon los primeros monitores, los legendarios BC1 que fueron seleccionados por la BBC como sus cajas de estudio de referencia. De ese modo, ganaron prestigio rápidamente y no tardaron en sacar más altavoces destinados al mercado doméstico, con la intención de respetar sus orígenes profesionales, pero adaptándose al consumidor, e incorporando nuevas tecnologías.
Centrándonos en nuestras invitadas, se trata de un modelo de dos vías y media con un cuidado diseño (incluso diría que algo moderno para la tradicional marca inglesa). El acabado es negro lacado, algo bastante habitual en muchas creaciones recientes, pero con un aspecto muy elegante, casi majestuoso. En el gabinete están incluidos el nuevo woofer de Kevlar de 18 cm, un altavoz de medios con cono de polímero ep39 de 18 cm y un tweeter de 29 mm. En la parte trasera, podemos ver unos bornes de la prestigiosa WBT, de la serie nextgen. No está preparada para bicableado, pero sí para cable pelado, bananas o spades. Todo ello, en un recinto de dimensiones razonables con una capacidad de 45 litros. Es curioso cómo en el diseño de cajas hay modas y tendencias que siguen un buen número de fabricantes, aunque sean más cuestiones de concepto e imagen que otra cosa. Últimamente, estoy encontrando muchas columnas de dos vías y media (donde la calidad del filtro divisor de frecuencias es vital) y sólo una pareja de bornes, aunque de excelente nivel. Sinceramente, viendo la cantidad de atrocidades que se han cometido con la biamplificación y el bicableado, creo que una solución sencilla y de buen nivel es una de las mejores opciones. Cabe decir que, aunque las Statement venían con puntas de desacoplo, las unidades que probamos llevaban una protección de goma semiesférica que les proporcionaba un tacto similar a la suspensión de un coche. El objetivo era reducir la resonancia lo máximo posible.
Para la ocasión, Javier Martín, propietario de Bel Audio, había preparado un equipo formado íntegramente por componentes distribuidos por la empresa vallisoletana. Se trataba del amplificador Tucana y el lector de CD Antila, ambos de la firma galesa Leema, integrados dentro de la serie Constellation, la intermedia de la marca. Por cierto, ojo con esos 87 dB de sensibilidad de las cajas, que pueden resultar algo exigentes para electrónicas cortas de watios. No fue un problema para el Tucana, con sus 150W. El cableado, tanto interconexión como cajas, era de HGA.
Nuestros lectores podrán encontrar más información sobre Leema en el Laboratorio conjunto del amplificador Pulse y el lector CD Stream que hizo Jorge Wuhrmann en el número 60 de nuestra publicación. Como en otras ocasiones, Clave Audio puso sus instalaciones a nuestra disposición, con su ya habitual profesionalidad y amabilidad.
Javier me dijo que, aunque las Spendor ya venían rodadas, convenía que dejáramos sonar algo con mucha presencia de graves durante un rato, como se suele hacer antes de una audición. Una ocasión perfecta para probar un magnífico CD del trompetista cubano Arturo Sandoval llamado Hot House, en la que encontramos bajos eléctricos, contrabajos, tambores, batería, congas, timbales, güiro (una especie de calabaza hueca con estrías), bongos… no faltaba ni Tito Puente, para que se hagan una idea. La experiencia fue algo parecido a rodar un Ferrari poniéndolo a 300 km/h, pero tengo que admitir que aguantaron a la perfección los temibles embates de los metales de la grabación (una genuina rompecajas), y a la media hora, el sonido parecía mucho más uniforme y homogéneo que antes de poner el disco.
Continuamos nuestras pruebas con el mismo ejemplo, y una vez más, recordando el Laboratorio efectuado a las Spendor SA1 (en el número 59 de CEC, correspondiente a septiembre de 2008), tengo que alabar la excepcional escena sonora de las cajas, que virtualmente desaparecen de nuestra vista durante la audición. Javier Martín prefiere una frontalidad absoluta, buscando la imagen estereofónica, pero yo me decanto por una mínima inclinación buscando la “invisibilidad” de los altavoces. Creo que los dos conseguimos nuestro objetivo, porque el sonido, con una soberbia localización instrumental, así nos lo demostró. Ese es un factor trascendental en una grabación como ésta de una llamada “Latin jazz big band”, en primer lugar, por el tipo de instrumentos que la conforman (fuerte presencia de metales, pianos y percusión) y en segundo lugar, por los altísimos tonos que se alcanzan. Con eso hay un doble riesgo: que nuestras invitadas corten por arriba o que sean extremadamente chillonas. Las Statement demostraron ser sumamente equilibradas, ya que la música sonaba natural, sin fatiga auditiva en los agudos. En este mismo registro, hay dos piezas vocales, que también quería probar y que me mostraron una riqueza en los tonos medios apabullante, sobre todo en la voz femenina (la de Patti Austin, en concreto), absolutamente centrada. Sin embargo, no puedo hablar de predominio de los tonos medios, ya que los temibles tonos altos de la trompeta de Sandoval y un piano absolutamente cristalino, me habían demostrado lo contrario. Una armonía tan perfecta como complicada. También, dada la complejidad del disco, demostraron una enorme agilidad y rapidez.
Seguimos nuestras pruebas con “Romeo y Julieta”, el extraordinario ballet de Sergei Prokofiev, con Esa-Pekka Salonen al frente de la Filarmónica de Berlín. Es una producción un tanto oscura, para lo luminosos que suelen resultar los registros de los ballets. En la celebérrima “Marcha de los caballeros” pudimos comprobar unos graves muy controlados, pero con buena presencia, con la pegada necesaria en cada momento, proporcionando además una sensación de amplitud que abría mucho el sonido. Las cuerdas se me antojaban algo difusas en los pasajes más líricos, como la “Muerte de Julieta”, pero creo que es producto de una grabación algo blanda. Dicha percepción aumentaba cuando incrementaba la presión sonora. Este tipo de aspectos, o más exactamente, defectos de las piezas musicales se reflejan con claridad en unas cajas muy neutras como las Statement. Lo más reseñable, sin duda, los tuttis, plenos de potencia y dinamismo. También me llamó la atención la perfecta integración de todos los transductores. Hay ocasiones en las que al escuchar una pieza ves de dónde procede el sonido. Aquí la integración es perfecta y es imposible distinguir de qué altavoz viene cada armónico. Todo un ejercicio de coherencia musical.
Finalicé con la extraordinaria grabación de “Les Elements” de Jean-Fery Rebel a cargo de “The Palladian Ensemble” para Linn Records, con un conjunto de flauta travesera, violín, violoncello y guitarra, laúd o tiorba (dependiendo de la pieza). En este CD y SACD (dos capas), sin duda el mejor de los tres, fue donde las cajas me demostraron todo el potencial que atesoran, con una reproducción natural y cristalina en los extraordinarios diálogos entre violín y flauta, de fantástica pureza. Esta última, que tiene algunos pasajes realmente endiablados, consigue en las Spendor una reproducción formidable, sin cansar lo más mínimo (créanme cuando les digo que no es extraño terminar algunas audiciones con dolor de cabeza cuando el material no acompaña), y en ella se vuelve a poner de manifiesto su neutralidad y honestidad.
CONCLUSIÓN
Creo que Spendor ha vuelto a dar en el clavo, con un modelo que va a responder perfectamente a las necesidades de un cliente con cierto grado de exigencia, pero que tiene un presupuesto que no le permite acceder a las gamas más altas. En ese rango de precios, donde la competencia es feroz, las Spendor Statement se presentan como una opción muy interesante a tener en cuenta.
Cumplen estrictamente los requisitos de pureza, linealidad y limpieza que buscan los seguidores del llamado “sonido inglés”, que en las Statement encontrarán unas cajas hechas a su medida.
Todo un referente en la más pura tradición británica.
NOS GUSTA
Calidad general del sonido.
Diseño muy cuidado y atractivo.
Pureza.
Armonía y musicalidad.
MEJORABLE
Rejillas protectoras algo incómodas (una por cada transductor).
CUBA Y LA PERCUSIÓN
Nuestros lectores habrán notado la tormenta percusionista que traía consigo la grabación de Arturo Sandoval. La cantidad de instrumentos de este tipo de que dispone la tradición cubana es enorme y muchas veces su sonido nos pasa desapercibido por desconocimiento del propio instrumento. Aparte de los ya nombrados y populares timbales, hay otros elementos como las congas, muy comunes en la música cubana. Son una evolución de las antiguas batá africanas y se tocan sin baquetas ni ningún otro elemento externo. Habitualmente, los músicos golpean tres congas separadas, pero pueden llegar hasta cinco. Las tres congas diferentes se llaman la caja, la mula, y el cachimbo y se tocan con las manos. Los bongos son muy similares, pero más cortos y gruesos que las otras. Otro instrumento muy popular es el chekére, originalmente africano, como casi todos los instrumentos que llegaron a Cuba. Consiste en una calabaza y una tela de granos y produce un sonido muy similar a un traqueteo.
Spendor Statement, Esplendor en la hierba
Ficha técnica
CONFIGURACIÓN 2,5 vías. RESPUESTA EN FRECUENCIA 58Hz-20kHz ± 3dB anecoico. RANGO DE FRECUENCIA -6dB at 40Hz anecoico. SENSIBILIDAD 87 dB. IMPEDANCIA NOMINAL 8 Ohmios. IMPEDANCIA MÍNIMA 4,2 Ohmios. FRECUENCIA CROSSOVER 4,8 kHz. POTENCIA MÁXIMA 200W. DIMENSIONES 970 x 200 x 330 mm. PESO 28 kg.
DISTRIBUYE DISTRIBUYE Bel Audio (983101481).
Precio: 7500 €
