Paradigm SE3, El paradigma del equilibrio
POLIPROPILENO: EL MATERIAL INDESTRUCTIBLE
- Podemos hablar de unas cajas con una formidable relación entre calidad y precio, construidas con mimo, con materiales de primera clase y que además ofrecen un muy buen nivel de sonido.
- Precio: 850 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Fernando DE LA FUENTE
Una vez más, viene a nuestras páginas un nuevo fabricante o, mejor aún, un constructor sobre cuyos productos aún no habíamos hablado. Se trata de la canadiense Paradigm, con base en la localidad de Mississauga, Ontario y más de veinticinco años de experiencia en la creación de altavoces y cajas.
En esta ocasión, me voy a centrar en el modelo SE3 de la serie Special Edition de la firma norteamericana. Esta gama es un caso algo diferente dentro del amplio rango de productos de Paradigm. Primero, por su condición de serie limitada, aunque, curiosamente, el fabricante no especifica el número de parejas que saldrán al mercado, y segundo, por el cuidado diseño que las envuelve, siempre respetando los cánones de calidad de la marca. Lo cierto es que debemos darle la razón a Paradigm, al menos en lo que se refiere al bello aspecto de los bafles. En este caso, con un acabado en un precioso negro lacado. Tienen una estética bastante tradicional, aunque lo estilizado de su figura y la perfecta integración de los transductores en el frontal y dos puertos bass-reflex traseros, las convierten en un modelo realmente atractivo.
En lo que se refiere a la configuración, su disposición es de dos vías y media (últimamente muy de moda en las cajas tipo columna, especialmente en gama media). De esta manera, se permite que todo el espectro sonoro sea reproducido por el tweeter y el altavoz de medios. Están formadas por cuatro transductores: el tweeter de 25 mm, alojado en una bóveda de titanio H-PTD (High efficiency Pure Titanium Dome); otro transductor de medios de 25 mm con chasis ultrarrígido GRIP (Glass-Reinforced Injection-Molded Polymer), y, por último, dos altavoces de graves de 140 mm con conos de polipropileno. Lo cierto es que son materiales y tecnologías propios de otro rango de precios, pero lo relevante es comprobar su rendimiento, no sólo su presencia.
Los bornes están chapados en oro y están preparados para bicableado, ofreciendo una buena sensación de robustez. Incluso excesiva, ya que me costó trabajo aflojarlos para introducir los spades. Están preparados para bananas y cable pelado. También incluyen unas puntas de desacoplo de buen tamaño, que no empleé al trabajar sobre moqueta.
Para efectuar las pruebas lo conecté a un equipo conformado por un amplificador Marantz PM7003 y un lector NAD C545BEE. Tanto el cableado de interconexión como el de las cajas eran de Van den Hul. Es especialmente reseñable la facilidad de instalación y posicionamiento de nuestras invitadas. Eso sí, no voy a negar que también me ha llamado la atención que las instrucciones de desembalaje estaban… en el interior del embalaje. Aún así, he de admitir que no es un proceso complicado.
Una vez situadas convenientemente, con un ángulo de inclinación de unos 30o respecto al eje de escucha y aproximadamente a un metro de la pared de fondo, comencé con la intención de dejarlas al menos un par de días rodando, pero nada más instalarlas, el sonido ya resultaba correcto, lo que hacía pensar en unas cajas relativamente sencillas de atacar. Algo por otra parte lógico, dada su elevada sensibilidad (93 dB).
También llama la atención la respuesta en frecuencia de nuestras invitadas, ya que “sólo” bajan hasta 54 Hz. Un número algo elevado para una pareja de este nivel, aunque ya sabemos que las cifras no siempre son indicativas del sonido.
A PRUEBA
Comenzamos nuestras pruebas con un complejo test de dinámica como son los dos conciertos para piano de Franz Liszt en versión de Sviatoslav Richter, dirigido por Kiril Kondrashin al frente de la London Symphony Orchestra. El sonido resultaba muy natural, a pesar de la complejidad de la pieza a reproducir, con constantes pasajes que pasaban de un piano solo a un tutti apabullante. Si tengo que destacar alguna virtud, me inclino por el equilibrio, fundamentado en unos tonos medios muy sólidos y de buena calidad. Los agudos acompañan bien al conjunto y en ningún momento resultan chillones o metálicos, aunque se podrían mejorar con algo más de nitidez. También hay que resaltar el fantástico rendimiento de los tonos graves, ágiles, rápidos y con la contundencia necesaria.
La escena sonora es correcta y la localización instrumental es precisa, aunque las Paradigm tienen una ligera tendencia a la dispersión, posiblemente achacable a que me “engañaron” con el resultado inicial nada más sacarlas de su embalaje, y necesitaban unas horas más de rodaje. Sorprende muy positivamente la excelente apertura horizontal de las cajas, algo a valorar para quien disponga de una estancia de considerables dimensiones y bolsillo más pequeño.
Continué mis pruebas con un disco que posee una gran variedad de estilos y además está muy bien grabado. Se trata del muy reciente Plastic Beach de Gorillaz, ese grupo heterogéneo y virtual formado por Damon Albarn y sus amigos (entre los que se encuentran nombres tan ilustres como Lou Reed o Barry Gibb). Está compuesto por 16 cortes y tiene la gran virtud de ser un registro tremendamente variado por la cantidad (y calidad) de sus colaboradores. Aunque encasillarlo en un género es complicado, me atrevería a catalogarlo como electrónica. Aquí, las Paradigm volvieron a poner de manifiesto todas sus virtudes, y cabe destacar lo controlado y preciso de los tonos más bajos, que, en canciones como éstas, son susceptibles de inundarnos la sala. Pero lo cierto es que sintetizadores y samplers sonaban limpios y claros, lo que demostró la versatilidad de las cajas. También me gustaron las voces, con una localización muy precisa y un timbre muy natural, algo que entronca muy bien con la preponderancia de los tonos medios a la que nos hemos referido antes.
Para probar todos los géneros, nos fuimos a Dave Brubeck y su soberbio Time out de 1959. Pese a la fecha, nuestra edición es una magnífica remasterización de 1997 a cargo de Sony y ofrece un excelente sonido. Nuestras invitadas volvieron a poner de manifiesto el equilibrio de que hacen gala, soportando los embates del piano de Brubeck y el endiablado saxo alto de Paul Desmond. Pero no había ningún instrumento que se saliera de su sitio. Todo resultaba armónico y ofrecía un sonido muy homogéneo, algo complicado en un CD de esta naturaleza.
CONCLUSIÓN
Podemos hablar de unas cajas con una formidable relación entre calidad y precio, construidas con mimo, con materiales de primera clase y que además ofrecen un muy buen nivel de sonido. Son aptas para todos los oídos y gustos, están dotadas de una gran versatilidad y además, tienen la virtud de ser extremadamente sencillas en su ubicación y punto de escucha. Por ello, nos parecen unas cajas altamente recomendables tanto para neófitos como para veteranos con un presupuesto ajustado.
NOS GUSTA
- Sonido limpio y natural.
- Precio.
- Equilibrio.
MEJORABLE
- Nivel de detalle en los agudos.
POLIPROPILENO: EL MATERIAL INDESTRUCTIBLE
Como se puede leer en el texto, los woofers de las SE3 tienen el cono de polipropileno. Se trata de un termoplástico semicristalino que se origina a partir de la polimeración de propileno frente a un catalizador estéreo específico. O lo que es lo mismo, es un tipo de polímero. Este material es utilizado para un sinnúmero de productos termoplásticos, los que a su vez cuentan con las más diversas aplicaciones.
La polimeración del propileno, la base para la producción de polipropileno, fue descubierta en 1954 por el italiano Giulio Natta. Este material fue dado a conocer al mercado el mismo año de su descubrimiento debido a su alto rendimiento de reacción, permitiendo su casi inmediata explotación en el ámbito industrial, la que se produjo en 1957 gracias a la compañía italiana Montecatini.
Actualmente, el polipropileno es uno de los termoplásticos más vendidos en todo el mundo, y se estima que la demanda anual es de unas 40 millones de toneladas. Estas cifras tan elevadas guardan relación con las propiedades de este material, entre las que se encuentran su gran versatilidad y resistencia química, así como su baja densidad, su alta dureza, rigidez y resistencia al calor, algo que favorece el aislamiento, tanto térmico como acústico, del cono y permite su empleo en la construcción de altavoces.
Paradigm SE3, El paradigma del equilibrio
Ficha técnica
RESPUESTA EN FRECUENCIA 54 Hz – 20 kHz. RESOLUCIÓN 1980x1080. SENSIBILIDAD 93 dB. AMPLIFICACIÓN RECOMENDADA 15 – 200W. MÁXIMA POTENICA ADMITIDA 140W. IMPEDANCIA 8 Ohm. DIMENSIONES 864 x 165 x 254 mm. PESO 16,7 Kg. DISTRIBUYE Stil-Son (963423465).
Precio: 850 €
