Cajas tipo satélite

Omega Grande 6R, Un todo banda interesante

Potencia mínima de 1,5 W

  • La Grande 6R de Omega hace honor a su nombre. Un todo banda capaz de ofrecer una muy buena excursión dinámica. Más polivalente que sus antecesoras.
  • Precio: 1050 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

Éste es el cuarto recinto acústico de Omega que llega a mis manos. Esta serie sigue una curiosa progresión ascendente que casi parece planeada por su distribuidor, AudiotecHV. A finales de 2006 les presenté las Compact Hemp, que para entendernos iniciaban mi aventura con los altavoces todo banda. Un diseño muy sencillo que otorgaba todo el protagonismo a su altavoz: un Hemp-Cone de 8”. Cuatro meses más tarde hacía lo propio con las Mini ME, unas “divertidas” cajas, también todo banda, de tamaño muy compacto y resultados más que decentes. Dado su particular tamaño, incluían un puerto frontal para así mejorar ligeramente la respuesta en bajas frecuencias del pequeño transductor de Tang Bang Industries. La tercera que analicé para ustedes, la Super 3 XRS, ya aumentaba sus posibilidades, al tratarse de un recinto mucho más voluminoso, con un puerto posterior de 2” y transductores Fostex (también todo banda) de 4,5”. Éstas eran, hasta la fecha, las más exigentes en cuanto a resultados, y recuerdo su carácter intimista y personal, sin llegar a preocuparme por su aparentemente frágil respuesta en frecuencia. Ahora les llega el turno a estas Grande 6R. ¿Podrán llegar a sorprenderme? Ya les avanzo que sí, y que añaden más versatilidad a un catálogo creciente y cada vez más completo. Las Grande 6R no son “más de lo mismo”, sino una versión extendida para un público diferente o para una situación diferente.

Las diferencias de nuestra invitada con las realizaciones anteriores fueron evidentes: un tamaño de caja más convencional (casi medio metro de alto), con un generoso puerto bass reflex de 3” situado en su panel frontal, justo debajo de un transductor (todo banda, ¡cómo no!) al que parecían haberle colocado una pequeña bola de porexpán negra en el centro del altavoz. Como en las anteriores realizaciones, la tela protectora se une al recinto mediante un juego de imanes, por lo que, estéticamente, la caja acústica se reduce a la mínima expresión. En el panel posterior y por debajo encontramos los dos pequeños bornes de conexión y el curioso adhesivo made in USA.

Además del propio recinto, lo que realmente definirá la calidad (y personalidad) de la caja es su transductor, que, en este caso, vuelve a ser un Fostex con cono de papel, marca que siempre ha gozado de un excelente prestigio en la fabricación de altavoces todo banda. Existen dos versiones de la Grande 6, diferenciadas por la terminación R. Esta última es la que estamos probando y se diferencia de la Grande 6 por la bola de porexpán negro colocada en el centro del altavoz. Según el distribuidor de Omega en nuestro país, esta pequeña bola tiene como misión controlar la expansión de las frecuencias medias y altas a fin de no provocar nuevas resonancias. No, no voy a decir que hacen “un sonido más redondo”.



A PRUEBA



Las cajas venían con un rodaje mínimo pero suficiente para darme cuenta, desde el inicio, de su excelente respuesta en frecuencia. De hecho, lo que más me sorprendieron fueron los graves, que conseguían una profundidad y una pegada realmente impresionantes. Así, estas Omega son mucho más versátiles que las que hasta ahora conozco, puesto que funcionan bien con casi cualquier estilo musical. No sólo con música acústica (y clásica o sinfónica), sino también con otros estilos más modernos como el pop o el rock, incluso con bases electrónicas. Con esto también afirmo que presentan una velocidad de respuesta muy coherente, que hace creíbles hasta los transitorios más explosivos.

Empecé las pruebas con un Dared MP-5, un pequeño amplificador de válvulas de hasta 13 W por canal. En principio, un aliado perfecto para nuestras invitadas. Y lo eran, puesto que ofrecían un buen sonido donde la personalidad de las válvulas se complementaba bastante bien con las Omega. De hecho, notaba cierta predominancia de las frecuencias medias o, en su defecto, unos agudos poco desarrollados. No llegaba a lo nasal pero el sonido sí estaba un poco desequilibrado. Todo mejoró cuando aproveché (más por curiosidad que por otra cosa) el equipo Carat que también analizo para ustedes en este mismo número. Tras más horas de rodaje de las cajas y el cambio de amplificación, empecé a disfrutar mucho más de las Grande 6R. Les costó bastante equilibrar el agudo y los medios, son horas de rodaje (necesarias, sin duda). Y el incremento de potencia o, también puede ser, el cambiar las válvulas por transistores, hicieron todavía más grandes a las Omega.

Ahora es cuando realmente la explosión sonora de las Grande 6R es espectacular. Una muy buena coherencia entre unos graves muy profundos, unos medios presentes y robustos y unos agudos que, aunque audibles, nunca eran estridentes. Seguramente ésta es la carta de presentación de las Omega 6R: un excelente cuerpo que evita la “aspereza” de los agudos.

La tonalidad general de nuestras invitadas, con esos agudos supercontrolados, será lo que atraiga (o no) a los usuarios. No se desbordarán en esa zona pero servirán para hacer grandes las músicas acústicas, dándoles una personalidad difícil de encontrar en otras cajas tipo monitor. Una elección que vendrá dada, como es evidente, por un análisis subjetivo. Su nivel de presión sonora también las hacen adecuadas para salas más grandes de lo que podemos llegar a pensar.

Xavi Grau, AudiotecHV.



Sobre este modelo de la artesanal Omega Loudspeakers, simplemente decir que es un estandarte de la misma. Por este motivo se sigue fabricando a pesar de no aparecer en el catálogo actual. Louis Chocos, responsable de la factoría, se encarga personalmente de mantenerlo a la última en lo que a materiales y renovaciones se refiere. La particular concepción del recinto confiere al conjunto una respuesta bastante lineal en todo el espectro, así como una imponente extensión en bajos. La curiosa modificación aplicada en el todobanda mediante la bola de poliestireno expandido cancela distorsiones en fase del altavoz, proporcionando unas prestaciones sensacionales al conjunto.


Potencia mínima de 1,5 W

Una de las ventajas de los recintos todo banda es que no utilizan ningún filtro divisor. La señal va directamente de los bornes de la caja al altavoz. Cualquier filtro divisor, por muy bien que esté diseñado, reduce considerablemente el rendimiento de la propia caja acústica, puesto que su circuitería “reduce” la potencia final útil que reciben los diferentes altavoces. En cambio, en los todo banda el 100% de la potencia que sale del amplificador va al altavoz. Por ello, nuestro invitado muestra una asombrosa sensibilidad de 95 dB.

Omega Grande 6R, Un todo banda interesante

Ficha técnica

TIPO Monitor con puerto bass reflex frontal. RESPUESTA EN FRECUENCIA 50 Hz-20 kHz. SENSIBILIDAD 95 dB. REQUERIMIENTO DE POTENCIA >1,5 W. TANSDUCTOR Cono de papel Fostex, diámetro de 6”, todo rango. FILTRO DIVISOR No tiene. TERMINALES Bornes estándar. RECINTO MDF con acabado de poliuretano, en 4 acabados distintos. DIMENSIONES 457,2 x 218 x 330 mm. PESO 13 kg (aproximadamente).

DISTRIBUYE AudiotecHV (info@audiotechv.com ).

Precio: 1050 €