Cajas tipo satélite

Bowers & Wilkins Serie 700, Una acertada puesta de largo

  • Cajas acústicas.
  • Precio: 0 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Luis Llana

El actual prestigio a nivel mundial de Bowers & Wilkins no es fruto del azar ni tampoco del mercantilismo que algunos alegan, sino ganado a pulso por una serie de factores que debidamente conjugados le han posibilitado mantenerse en la cresta de la ola. No es una coincidencia que la gran visión comercial de la firma junto al gran despliegue en técnicas de marketing, le haya permitido captar en todo momento las necesidades del mercado.

Pero esta estrategia de poco le puede servir a nadie en un sector tremendamente competitivo si no estuviera respaldada por una sólida infraestructura tanto en medios técnicos como humanos dedicados a la búsqueda y desarrollo de las mejores soluciones, apoyándose en la más alta tecnología del momento orientada a la investigación especializada en electroacústica, sin olvidar su pasión por el diseño. Todo ello ha sido la máxima de una firma que comenzó su andadura en el año 1.966 con la denominación de B&W Electronics Ltd, fundada por el especialista en electrónica y profundo amante de la música clásica John Bowers y su socio comercial Roy Wilkins.

Como fruto de su trabajo se debe la aparición de diversas tecnologías, alguna de ellas patentada, como la estructura celular anecoica interior Matrix implementada en los modelos de más alta gama, permitiendo la total cancelación de las ondas posteriores de los transductores de graves, el altavoz para agudos Nautilus cargado en recinto tubular terminado en punta para prácticamente hacer desaparecer la radiación posterior del altavoz. Y como no, los diseños de conos con fibras entrelazadas de Kevlar cuyo máximo exponente es el altavoz para frecuencias medias FST, con una suspensión periférica especialmente diseñada e integrada en el cono. Por último reseñar los más recientes conos para altavoces de graves construidos con una mezcla de pasta de papel y Kevlar, lo que les confiere una excelente rigidez y ligereza.

Bowers & Wilkins posee una de las más completas y versátiles gamas de pantallas acústicas del mercado, con una total polivalencia tanto para una escucha estrictamente musical como para aplicaciones de Cine en Casa, en todas y cada una de sus series y sin excepción. Al más alto nivel se encuentra la serie Prestige, algunos de cuyos modelos se construyen con soluciones técnicas sin compromiso, como la revolucionaria Nautilus con su recinto de graves enrollado en forma de "caracola". Le siguen las series de muy alta y alta gama Nautilus 800 y 700 respectivamente, la exquisita serie CM y las populares series 600 y 300, asequibles a cualquier presupuesto. Sin olvidar una completa colección de hasta 11 modelos de subwoofers y otras interesantes soluciones para instalaciones 5.1 compactas.

Permítame el lector una pequeña licencia en forma de mención especial para el mítico y formidable modelo 801, posteriormente Matrix 801 que marcó un hito en la trayectoria de la firma. Fue empleado como monitor en los estudios de grabación de EMI, DECCA y Deutsche Grammophon, manteniéndose en producción durante 19 años hasta que finalmente fue descatalogado al hacer su aparición la serie Nautilus.



Gama muy homogénea



En esta ocasión nos ocuparemos en detalle de la nueva serie 700 cuyo verdadero origen hay que fechar en el año 1995 con la aparición del primer modelo de la serie CDM. Posteriormente, con el nacimiento de la serie Nautilus, a la serie CDM se le incorporaron soluciones tecnológicas de ésta, lo que le supuso un importante salto cualitativo, denominándose desde entonces serie CDM NT. Una reciente nueva vuelta de tuerca tecnológica, aunque de menor entidad en esta ocasión, ha supuesto que pase a denominarse serie 700. Los cambios afectan a ciertas mejoras en los sistemas motores de los altavoces, filtraje y a la parte más visible, es decir, a los recintos.

Éstos son totalmente distintos a los de la anterior serie CDM NT, con un nuevo diseño adoptando un único panel curvado que abarca todo el frontal y la parte superior, ésta con una inclinación y ligera curvatura para de este modo evitar difracciones de sonido en la zona de altas frecuencias puesto que el altavoz de agudos se encuentra instalado en superficie, en una posición ligeramente retrasada respecto del resto de altavoces, con el fin de respetar la alineación acústica entre todos ellos. Los paneles laterales no son paralelos entre sí, convergiendo hacia atrás, mientras que una serie de refuerzos internos evitan posibles vibraciones del conjunto. Su acabado es en chapa de madera natural, barnizada en los colores Negro, Rosenut, Walnut, Nogal Claro y Maple, con la rejilla frontal siempre en tela negra. Nada que objetar a un bello diseño de caja, magníficamente construida y terminada.

Con las lógicas salvedades de sus dimensiones, la construcción del recinto es similar para los principales modelos de la serie, estando constituida por los modelos 703 y 704 de tipo columna, el 705 un modelo compacto para ubicar en soporte, HTM7 para canal central, DS7 para efectos de sonido traseros y los subwoofers ASW750 y ASW700.

El 703 es el modelo más alto de la serie, una estilizada columna de sistema bass reflex con puerto delantero, al cual B&W denomina Flowport por el peculiar diseño de la superficie del tubo, siendo común para toda la serie. Con una configuración de 3 vías, incluye dos altavoces de graves de 165 mm con cono de pasta de papel y fibras de Kevlar, un transductor de medios construido con tecnología FST, de 160 mm y otro para altas frecuencias con cúpula de aleación metálica de 25 mm montado en campo libre con tecnología Nautilus.

De menores dimensiones e igualmente de tipo columna, el 704 es también de sistema bass reflex aunque en configuración de 2,5 vías, incluyendo un altavoz de graves y otro de agudos idénticos a los del modelo 703, confiando las frecuencias graves/medias a un altavoz con cono de fibras de Kevlar de 165 mm. En este modelo se incluyen dos puertos reflex, uno delantero correspondiente al altavoz de graves y otro trasero para el altavoz de medios/graves por el solapamiento de bajas frecuencias que se produce con el altavoz de graves, algo inherente a un sistema de 2,5 vías.

Similares en configuración son los modelos 705, para ubicar encima de un soporte y el HTM7 para el crítico canal central. Son de diseño bass reflex y configuración de 2 vías, incluyendo un altavoz para graves y medios de 165 mm con cono de fibras de Kevlar y otro para agudos idéntico al de los modelos precedentes. El HTM7 incluye 2 puertos bass reflex delanteros y apantallamiento magnético, mientras que el 705 incluye un solo puerto bass reflex delantero, existiendo para éste un soporte específico bajo la referencia FS-700.

De muy especial habría que calificar al modelo DS7 para canales de efectos de sonido traseros, al tratarse de una pantalla que puede operar tanto en modo convencional como dipolar, pudiéndose elegir su funcionamiento mediante un conmutador ubicado en la propia caja o por la activación de una señal de disparo de 12 voltios (“trigger”) desde el procesador de sonido envolvente, para lo que la pantalla dispone de los oportunos terminales en su caja de conexiones. Debido a esta dualidad de funcionamiento, es posible su instalación tanto en los laterales de la sala de escucha -la mejor ubicación posible para pantallas de radiación dipolar-, como en la parte posterior de la sala, así como en ambas ubicaciones simultáneamente cuando se trate de instalaciones 7.1, con 4 pantallas para efectos de sonido envolvente.

La caja está construida según el principio de recinto hermético, con una configuración de 2 vías y dos grupos de altavoces, siendo común a ambos grupos el de mediosgraves, con cono en fibras de Kevlar de 165 mm. Para funcionamiento convencional dispone de un transductor para agudos con cúpula de 25 mm en aleación metálica y tecnología Nautilus. Para funcionamiento en modo dipolo incluye dos altavoces de medios/agudos de 100 mm, ubicados en cada uno de los laterales de la caja. Se encuentra disponible en dos acabados, negro y blanco, con los mismos colores para la rejilla.

La serie se completa con los subwoofers activos ASW750 y ASW700, de tamaño compacto en sistema de caja hermética. En este tipo de diseños, para vencer la resistencia del aire encerrado en una caja de reducidas dimensiones, es preciso recurrir a altavoces provistos de potentes sistemas motores y a diseños de amplificadores internos con alta potencia en régimen continuo. El ASW750 dispone de un altavoz con cono de pasta de papel y fibras de Kevlar de 300 mm y un amplificador interno capaz de suministrar 1.000 vatios continuos.

Por su parte, el ASW700 incluye un transductor con un cono de 250 mm fabricado del mismo compuesto que en el modelo superior y un amplificador interno de 500 vatios continuos. Ambos modelos disponen de una completa dotación de controles que permitirán adaptarlos a diferentes necesidades según su ubicación o a la acústica de la sala de escucha y a una gran diversidad de pantallas del mercado, con independencia de sus hermanas de serie.

Los modelos 703 y 704 incluyen puntas de desacoplo en su dotación de serie, siendo las bornas de conexión en todos los modelos de muy buena calidad, permitiendo la inserción de cable desnudo y bananas y la posibilidad de bicableado.



La hora de la verdad



Luego de presentar a nuestros lectores la totalidad de la serie, el siguiente objetivo es hacer una valoración lo más objetiva posible de la propuesta de Bowers & Wilkins con su serie 700 y comprobar su idoneidad tanto para una reproducción puramente musical en estéreo como para Cine en Casa. Para ello, hemos contado con la colaboración del establecimiento especializado madrileño Clave Audio en una de cuyas salas de audición perfectamente acondicionada se han realizado las pertinentes pruebas de escucha, por lo que desde estas páginas quiero agradecer a sus responsables su excelente acogida, colaboración y ayuda prestadas.

En primer lugar se dispuso una configuración 5.1 compuesta por una pareja de 703 para los canales principales, una HTM7 para el canal central, dos 705 para canales traseros de efectos y un subwoofer ASW700, las cuales se conectaron al amplificador integrado de A/V más alto de la gama de Onkyo, el modelo TX-DS989. Como fuente de lectura digital se utilizó el lector de DVD de Marantz DV-8400. Para la necesaria visualización de imágenes, conté con la inestimable ayuda un proyector Dream-Weaver II de la francesa DeamVision.

Visionando la celebérrima carrera de vainas de “Star Wars Episodio I” y la escena del asalto al submarino en “U-571”, rápidamente pude comprobar el dinamismo y efectividad con la que nuestras invitadas resuelven estas escenas de acción, sintiéndome rodeado por un mar de creíbles efectos sonoros apoyados por la contundencia de un excelente subwoofer.

El mismo vigor se observa en la escena del 'encarguito de matar al mensajero' en “Camino a la Perdición”, con unos impactantes disparos mientras suena la música perfectamente diferenciada en el garito, un piso más abajo. En esta misma banda sonora he observado unos magníficos diálogos, lo que denota un excelente comportamiento de nuestra HTM7, con un sonido nítido, con cuerpo y perfectamente focalizado.

Pero en DVD no todo es cine, por lo que visionados unos fragmentos del Oratorio de Navidad de J.S. Bach en la magnífica interpretación que Sir John Eliot Gardiner y sus músicos habituales grabaron para el sello TDK, vuelve a salir a colación la efectividad del HTM7 en el aria “Bereite dich” interpretada por la soprano Claron McFadden, como plena de inspiración divina. En la coral de la siguiente pista, el trío frontal de altavoces apoyados por los de efectos reproducen correctamente la acústica de una iglesia, en este caso la de Weimar en la que se realizó la toma de sonido. Algunos fragmentos del “Supernatural” de Carlos Santana no han hecho sino corroborar la impresión de magnífica escena sonora frontal creada por el trío protagonista.

Para evaluar el rendimiento de la pareja de 703 reproduciendo música en puro estéreo con la mejor calidad posible, se asociaron a componentes de la serie KAV, de Krell, como el amplificador integrado estéreo KAV-400xi y el lector de SACD/CD-Audio, SACD Standard, cableados entre si con The Second en conexión balanceada, empleado para las pantallas el modelo The Wind, ambos de Van den Hul.

Solas ante el peligro y sin la ayuda de su excelente hermana la HMT7, debo confesar que las 703 se defendieron muy bien ante la avalancha de música bien grabada que les cayó encima, elegida a propósito con aviesas intenciones.

Algunas pistas complejas de los compactos “Girl Talk” del Tsuyoshi Yamamoto Trio y “Blow Up” del Isao Suzuki trío/cuarteto en los que ciertos diálogos entre los instrumentos tienden a emborronarse cuando el equipo reproductor no da la talla, son salvados por las 703 con una buena escena sonora y gran transparencia, sin la menor estridencia a pesar de la magnífica limpieza observada en agudos. Muy buena respuesta en transitorios con una dinámica excelente, sin descontroles dignos de reseñar en bajas frecuencias. La cálida voz de Jacintha en “Autumn Leaves”, pero sobre todo en el sensacional SACD “Is her name”, se escucha con gran naturalidad, limpia y bien ubicada en el escenario formado por las dos 703.

Escuchando temas de formaciones orquestales, algunas pistas del complejo “Tous les Matins du Monde” bajo la dirección de Jordi Savall, son salvadas sin dificultad por nuestras 703, especialmente un difícil coro de niños y el agudo registro del violín de Fabio Biondi que tiende a “chillar” con realizaciones menos afortunadas, pero nunca con nuestras invitadas.

Como traca final, el apabullante final del Concierto número 3 para piano de Rachmaninov en interpretación de Arcadi Volodos escuchado en toda su plenitud y excelente dinámica, sin compresión alguna en los fortísimos orquestales, con muy buena presencia del piano solista, perfectamente diferenciado de la orquesta acompañante.

Las unidades evaluadas de la serie 700 de Bowers & Wilkins han demostrado una total polivalencia tanto para Cine en Casa como para una escucha musical de alta calidad. Contundentes y eficaces, aunque no exentas de musicalidad cuando la ocasión lo requiere en un entorno multicanal, resuelven con soltura y una alta calidad de sonido los más difíciles registros musicales en puro estéreo.


Bowers & Wilkins Serie 700, Una acertada puesta de largo

Ficha técnica

-

Precio: 0 €