Cajas acústicas

PMC PB1i, Un toque profesional

ATL: ADVANCED TRANSMISSION LINE

  • PMC es famosa en el mundo “pro” por la calidad y fiabilidad de sus altavoces: los PB1i nos permiten disfrutarlos en casa sin compromiso estético
  • Precio: 6085 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Josep ARMENGOL

Érase una vez un ingeniero de sonido de la BBC llamado Peter Thomas al que no convencían los monitores que usaban entonces (año 1990), así que decidió diseñar los suyos propios. Desde el principio, se sintió atraído por las ventajas de un tipo de recinto, el transmission line, que pese a tener medio siglo de antigüedad apenas era usado por ningún fabricante de altavoces domésticos ni profesionales. Así fundó Thomas la compañía PMC, especializada en altavoces en principio de uso profesional, si bien su gama -o uso- doméstico se ha ido abriendo paso por la fuerza de su calidad. En realidad, ése es uno de sus principios, como afirma en la presentación del manual de su última novedad pensada para el entorno doméstico y que les traemos este mes a nuestras páginas, las cajas de pie PB1i: “creo que se puede usar el mismo altavoz en toda la cadena de audio, desde el compositor hasta el usuario final pasando por el estudio”.

CONSTRUCCIÓN

La clave de estos altavoces está en el uso de dos unidades de graves de tamaño relativamente compacto, en lugar de uno mayor. Para conseguir una buena respuesta en graves un altavoz debe mover mucho aire, y para eso necesita una gran superficie móvil. Esto puede conseguirse con un altavoz de grandes dimensiones o, como en este caso, con dos algo más pequeños. PMC dice haber perseguido, al poner a punto estos PB1i, conseguir los mismos graves que su modelo EB1i, que tiene un solo altavoz de graves de 250 mm. Para eso, ha desarrollado unos nuevos drivers de 170 mm con gran capacidad de recorrido (más movimiento será también más aire vibrando). La ventaja estética es evidente, pues la caja puede ser mucho más estrecha: apenas 20 centímetros miden las PB1i, mientras que los casi 30 de las EB1i las convierten en mucho menos apropiadas para la decoración de un entorno doméstico.

Además de los altavoces, el resto de la caja cuenta muy mucho en el resultado final y aquí PMC usa su propia receta: en lugar de la ya clásica solución de caja con bass-reflex, se usa algo que a primera vista puede parecer similar (al tener una apertura en el frontal) pero que no lo es, ya que la técnica de la línea de transmisión es algo bastante diferente (ver recuadro) y reconocido como mejor tanto por su rendimiento, como por cómo permite que los altavoces trabajen de forma más óptima exigiendo menos al amplificador que los mueve. Es el motivo por el que estos altavoces tienen tan notable profundidad (40 cm), ya que esconden nada menos que 3’5 metros desde la parte trasera de los woofer hasta la salida frontal inferior.

Estos altavoces tienen más trucos: las frecuencias más altas las reproduce un tweeter de cúpula blanda y tamaño algo superior a lo habitual (27 mm, es el que define esta serie “i”), pero destaca otro altavoz, también de cúpula blanda aunque mucho mayor tamaño (75 mm) y dedicado a las frecuencias medias, que son aquellas a las que nuestro oído es más sensible. Por lo tanto, estamos delante de una caja de tres vías (aunque cuatro altavoces, pero ya hemos visto que tenemos dos para las frecuencias más bajas) y el delicado filtro que repartirá las frecuencias entre los diferentes tramos será otra parte fundamental en el resultado. En este caso, y como es costumbre en la casa PMC, se utiliza un filtro bastante complejo (31 componentes en total) con un estilo habitual en el mundo profesional, usando pendientes muy pronunciadas en los cortes (24 dB/Octava), de forma que se evita al máximo que las frecuencias de un rango pasen al altavoz dedicado a las adyacentes.

Los altavoces vienen con unos pedestales que ayudan a estabilizar su silueta relativamente estilizada (20 cm de ancho por 40 de profundo y algo más de un metro de alto), aunque incluyen cuatro puntos de apoyo (puntas de desacoplo) que pueden ser difíciles de ajustar en según qué suelos. Con lo bien que se apoyan en tres puntos, no entiendo la manía de muchos fabricantes de insistir en cuatro o no dar sencillamente la opción de poner una sola punta detrás. El acabado, en madera, está disponible en los colores cerezo, roble, nogal y negro, con los frontales elegidos a mano para cada pareja.

PRUEBA

La pareja que recibimos para probar era muy exclusiva, pues es la única que existe fuera del Reino Unido y tuvimos el placer de estrenarla (desprecinté yo mismo los embalajes). PMC recomienda un rodaje mínimo (15 horas), lo cual me pareció sorprendentemente poco, pero es cierto que estas cajas me sonaron sueltas desde el primer momento y apenas cambiaron a lo largo de los días que las pudimos disfrutar.

Es una caja de aspecto algo imponente, pero que pasa bastante desapercibida gracias a su frontal relativamente esbelto, y que en el tono de madera oscura de nuestra pareja es muy elegante, realmente parece un mueble de lujo. La trasera incluye las conexiones (cables pelados o bananas) y es posible llegar a triamplificarlas, es decir, dedicar un amplificador para cada una de las tres vías disponibles, cosa que en nuestro caso no hicimos. Sí probamos tres amplificaciones diferentes, todas de transistores, puesto que ya me había despedido del Opera Aniversario probado anteriormente para ustedes y tampoco dispongo ya de mi querido Conrad Johnson... Entre las amplificaciones probadas, un integrado de más de 150 W y un par de etapas de clase A pura, una de poca potencia (Pass Aleph 3) y otra mucho más capaz en cuanto a entrega de corriente (Krell).

Ya que hablamos de amplificación, lo cierto es que estas PB1i tienen buena sensibilidad (posiblemente esos 87 dB declarados sean reales, que no suele ser el caso). Pero, pese a la impedancia declarada de 6 Ohm, se siente que les gustan los watios y la corriente: con el integrado funcionaron perfectamente, con la Aleph y hasta niveles de escucha para mí normales también (pero con incomodidad por encima de eso) y al probar la Krell (también clase A pero con una capacidad de corriente muy superior) se notaba que la caja pedía más cuando el nivel de escucha era muy alto. Como comentaba, no pude probar nada de válvulas, pero me temo que no sería una buena elección en este caso, salvo que nos limitáramos a escuchas moderadas solamente.

Y es una pena, porque algo que enseguida me llamó la atención es la facilidad con la que estas PMC suenan bien. Incluso a bajo nivel el grave está presente (no piden más volumen), la escena es correcta (no se hace pequeña) además de precisa, y tenemos detalles sin necesidad de buscarlos a base de subir el volumen.

Pero lo que más destacaría y más me ha seducido de estas cajas es su reproducción de las frecuencias medias. Entiendo que el altavoz dedicado (como si fuera un gran tweeter) debe tener mucho que ver, pero otras cajas de tres vías también tienen altavoces dedicados (sin ir más lejos, las 802D) pero que no cobran este protagonismo, y recuerden que es ahí, en los medios (entre 380 Hz y 3’8 kHz trabaja este altavoz en esta caja), donde nuestro oído es más sensible. Podemos quitar los puentes de conexión en el filtro y atacar sólo el altavoz de medios, y percibiremos perfectamente la música. Excelentes medios y da igual si escuchamos una voz o un piano, aquí nos sonará especial, nítido y, sobre todo, preciso.

Preciso, desde luego, porque ésa es otra cualidad de nuestras invitadas que me ha sorprendido: es muy difícil conseguir que una caja de tantas vías y altavoces sea tan coherente. La escena sonora tiene una amplitud correcta, pero en lo que destaca sobremanera es en su precisión: instrumentos de un conjunto de cámara que antes quedaban juntos aparecen ante nosotros precisamente delineados, ocupando cada uno su espacio en la escena sonora. No puedo decir “como si los tuviéramos delante” porque esa frase, además de ser un tópico, nunca me ha parecido válida, pues en un directo -por lo menos yo- nunca he sido capaz de apreciar tantísima precisión (las fuentes analógicas sí me parecen más reales en ese sentido). Las PMC ofrecen algo más, un hiperrealismo extraordinario, a lo que no es ajena esa limpieza general de sonido comentada anteriormente. La coherencia conseguida permite que, incluso desde puntos bastante alejados del ideal de escucha, la imagen central sea perfectamente palpable.

Otra cualidad impresionante de estas cajas y que supongo tiene que ver con su parentesco profesional es su capacidad de sonar fuerte, qué digo, muy fuerte: llevando el volumen mucho más allá de lo más alto que suelo escuchar, apenas se aprecia nada de compresión ni ningún problema por parte de las cajas. Con Madonna sonando con picos rozando los 110 dB medidos en punto de escucha (créanme que eso es MUY alto) los altavoces de graves se movían enérgicamente, pero sin un solo atisbo de estar sufriendo.

A cualquier volumen, pero desde niveles en el extremo opuesto de esos 110 dB, se nota que el grave respira de forma diferente a otras cajas, seguramente sea efecto del ATL, y eso se agradece y aprecia mucho con poco volumen. Sin embargo, esos 24 Hz que declara PMC son muy optimistas: midiendo con señales puras en una sala normal, cuando bajamos de 40 Hz el nivel se pierde y sólo entre 25 y 30 Hz parece haber algo (quizás el ATL está puesto a punto para dar un pico ahí), que en cualquier caso está muy bien para una caja de estas dimensiones.

CONCLUSIÓN

El objetivo de PMC con estos PB1i era crear un altavoz tan capaz como sus modelos profesionales, pero más amable con el entorno doméstico, y debo decir que lo han conseguido. Pero tanto o más importante que ese factor estético es su rendimiento, y ahí desde luego que no decepcionan, porque tanto por tímbrica, nitidez de sonido, precisión de imagen o capacidad de bajada en grave y rapidez de éste, estos altavoces están perfectamente al nivel de lo que el mercado ofrece por su precio, si no por encima, lo que les convierte no sólo en recomendables sino en una inversión de futuro excelente.

NOS GUSTA

- Sobresaliente reproducción de las medias frecuencias.

- Grave limpio y rápido a cualquier nivel de escucha.

- Escena sonora muy precisa y detallada.

- Acabado de la madera, como un mueble de calidad.

- Facilidad relativa de amplificación.

MEJORABLE

- Bases con 3 puntos de apoyo (no 4).

- Aún mayor sensibilidad o impedancia para poder ser aprovechado con amplifiaciones de válvulas.

- La salida frontal inferior del ATL es frágil.

- Manual en castellano.

Jason Wild, Gerente de Future Lifestyle.



¿Qué más podemos decir? Gracias Josep por tu dedicación en este artículo y tus opiniones tan informativas.

Como PMC han sido especialistas en el sector de cajas de estudio, han aplicado esa experiencia a la gama de consumo, ofreciendo la misma tecnología con línea de transmisión que produce un rendimiento sin comparación.

Sólo se fabrican a mano 4.000 unidades al año para mantener el nivel de perfección y conseguir la perfecta respuesta en la señal con una claridad y perfección tonal en cada una de las cajas.


ATL: ADVANCED TRANSMISSION LINE

Conseguir una buena respuesta en bajas frecuencias (graves) por parte de un altavoz no sólo depende del driver en sí sino que lo hace, y mucho, del recinto donde esté instalado: están las cajas cerradas, que son las que menos extensión aportan, y están las más populares bass-reflex, con una o varias aberturas ajustadas para ciertas frecuencias según el altavoz. La línea de transmisión se parece a esta última en cuanto a que la caja está abierta, pero usa un principio diferente, de resonancias. Viene a ser un túnel que tiene en un extremo la parte trasera del altavoz y en el otro está abierto a la sala, y que cuenta con gran cantidad de material absorbente para eliminar las frecuencias altas que pueden emanar del altavoz en sí. Las más bajas, que se mantienen en fase con las que emite la parte frontal del altavoz gracias a la longitud del conducto (precisamente calculada y puesta a punto), saldrán a la sala por la abertura que básicamente se comporta como si fuera otro altavoz.

La primera ventaja de este sistema es que mantiene la presión en la parte trasera del altavoz y eso controla la membrana en una amplia gama de frecuencias, evitando distorsión y permitiendo que la caja ofrezca un sonido más limpio en las frecuencias medias y agudas. Al límite, el altavoz no llegará al choque físico con sus topes como sí ocurre en otros diseños.

Otro beneficio es que una caja con este tipo de construcción es capaz de producir mayores niveles de presión sonora y mejor extensión de graves que una similar con bass-reflex tradicional y, como la carga sobre el altavoz se mantiene bastante constante a cualquier nivel, así ocurre con su respuesta en frecuencia, que será similar a cualquier nivel de escucha. Esto es una ventaja en el estudio, a niveles muy fuertes, y lo es en el entorno doméstico, para escuchas nocturnas a bajo nivel (no se pierden graves).

La única desventaja es que hay que pasar bastantes horas calculando y probando la longitud del conducto, y luego hay que fabricar la caja de acuerdo al resultado obtenido, con un interior laberíntico destinado a conseguirlo: en estas cajas hay más madera por dentro que por fuera.

PMC PB1i, Un toque profesional

Ficha técnica

Altavoz de pie y tres vías con recinto ATL de 3’5m de longitud interna. UNIDAD DE AGUDOS tweeter de cúpula blanda de 27mm SOLONEX. UNIDAD DE MEDIOS altavoz de cúpula blanda de 75mm. UNIDADES DE GRAVES dos altavoces de 170mm (6 pulgadas y media) con cono de papel dopado y largo recorrido de origen PMC y con chasis de fundición. FRECUENCIAS DE CORTE EN EL FILTRO 380Hz y 3’8kHz, pendientes de corte a 24dB/Octava; filtro de tres vías con 31 componentes y posibilidad de tri-amplificación. SENSIBILIDAD 87dB/Wm. IMPEDANCIA NOMINAL 6 Ohm. DIMENSIONES 1.084 x 204 x 401 mm. PESO 26 kg. DISTRIBUYE Future Lifestyle Installations (902107227).

Precio: 6085 €