Cajas acústicas

Spendor SA1, Esencia musical

  • En cualquier registro, y tanto en solitario como en conjuntos corales, las SA1 alcanzan con ella una calidad excelente, haciendo la escucha realmente deliciosa
  • Precio: 1725 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Jorge WUHRMANN

Para los aficionados más veteranos, el nombre de Spendor producirá sin duda un nostálgico y cariñoso recuerdo, el de los años dorados de la alta fidelidad británica, cuando la industria del Reino Unido se ganó a pulso el autoconcedido título de “país de la Alta Fidelidad”, dada la cantidad de pequeñas empresas que surgían regularmente con una oferta variada y de una calidad indudable. Por ello, antes de hablarles de nuestras cajas invitadas, creo que es imprescindible hacer un pequeño paréntesis histórico que nos dé una idea del peso de Spendor y su fundador en la historia de esta afición que nos une.

A mediados de la década de los 60 del pasado siglo, uno de los principales focos dinamizadores de la industria del audio era la emisora pública británica bien conocida por sus siglas: BBC. Siempre demandando material de la mejor calidad, contaba además con sus propios laboratorios de desarrollo y personal altamente cualificado para investigación y desarrollo. Uno de sus proyectos consistió en buscar alternativas a los transductores de medios-graves fabricados con conos de cartón, cuyas prestaciones habían tocado techo y para los que se comenzó a buscar alternativas en los que por entonces eran unos materiales nuevos y revolucionarios: los plásticos. Spencer Hughes (1924-1963) trabajaba como técnico de desarrollo para la cadena británica y participó en aquel proceso de fabricación de conos de 12 pulgadas, que acabó dando con un material llamado Bextrene. Animado por los resultados, decidió que tenía que ser posible aplicar aquellas técnicas a la construcción de conos artesanales para un entorno doméstico y comenzó a experimentar a nivel particular (literalmente, en la cocina de su casa) hasta crear un cono de 8 pulgadas que acabó siendo el primer altavoz comercial de Bextrene. Con dicho transductor y un tweeter Celestion, nacieron los primeros monitores BC1 y la empresa Spendor (acrónimo de Spencer & Dorothy Hughes, la esposa del fundador). Este desarrollo acabó siendo re-diseñado por la BBC hasta tomar la forma del proyecto LS3/6, que finalmente fue producido por la compañía comercial Rogers, constituyendo uno de los modelos más legendarios de la historia de la alta fidelidad, dando lugar a varias versiones diferentes. Spendor continuó desarrollando cajas desde entonces, algunas de las cuales se han convertido en auténticos objetos de culto, tanto para audiófilos como para los profesionales de los estudios. Sin duda, un nombre mítico por derecho propio en la alta fidelidad.

Actualmente, Spendor está bajo la dirección de Philip Swift, fundador de la también histórica marca de electrónica británica Audiolab, que la adquirió en 2001. Desde entonces, ha venido desarrollando una labor de transformación y modernización, dentro de la cual se está revisando su oferta y lanzando nuevos modelos, entre los que destaca por su actualidad el SA1, nuestras cajas invitadas en esta ocasión.

DISEÑO CLÁSICO Y CALIDAD DE CONSTRUCCIÓN

Las Spendor SA1 son unos pequeños monitores en configuración de dos vías de recinto cerrado. Están equipadas con un tweeter de 22 mm con refrigeración por ferrofluido y un transductor de medios-graves de 150 mm de un material polímero denominado ep38. Debido a su reducido tamaño y la ausencia de puerto bass-reflex -dado su diseño cerrado o “infinito”-, se postulan a priori como unas cajas muy fáciles de situar en la sala, con pocas dependencias respecto a las distancias con las paredes laterales y traseras y evidentemente destinadas a una sala de audición más bien pequeña. Así lo indica también la cifra de respuesta en frecuencia anunciada, entre 75 Hz y 20 kHz (+/- 3 dB sobre el eje de referencia en cámara anecóica).

La sensibilidad (1W a 1 m de distancia) se anuncia en 85 dB, una cifra que invita a pensar en una caja relativamente dura de atacar para el amplificador que asociemos, aunque dicha impresión tienda a hacerse relativa en cuanto comprobamos que la impedancia nominal de 8 Ohm no baja nunca por debajo de 6,3 Ohm. Es decir, se trata de una caja que podremos atacar perfectamente con cualquier amplificador de entre 50 y 100 W, siempre y cuando sea mínimamente estable en la entrega de corriente.

El aspecto exterior de las SA1 es excelente, con unos acabados de la máxima calidad en todos sus detalles. Disponibles en dos tipos de terminación de madera y un lacado en negro piano, siguen la filosofía del fabricante en cuanto a su estructura a partir de paneles relativamente delgados con amortiguación acústica interna, con refuerzos de gran rigidez. La combinación de tres diferentes grosores de los paneles, construidos con características de resonancia individuales, y el propio diseño interior, consiguen una disipación de la vibración eficaz y uniforme. Spendor ha creado además unos soportes específicos para las SA1, que aseguran una estética “de familia”, aunque lógicamente, cualquier soporte podría hacer su función. Los bornes de conexión son de muy buena calidad, de la marca WBT, y el cableado interno, según el fabricante, es de cobre de alta pureza bañado en plata.

PRUEBAS DE ESCUCHA

Para poder evaluar la calidad sonora de nuestras invitadas, debemos agradecer una vez más la inestimable colaboración de la tienda madrileña Clave Audio, que nos facilitó sus instalaciones para la realización de las pruebas de escucha. Cómodamente instaladas en sus soportes en una sala de tamaño medio, las Spendor SA1 estaban acompañadas por una electrónica suministrada por el mismo importador de Spendor para España, Bel Audio. Se trata de un conjunto de reproductor de CDs Stream y el amplificador integrado estéreo Leema Pulse, cuya potencia de 80 W a 8 Ohm y 150 W a 4 Ohm se plantea a priori más que suficiente para atacar con todas las garantías a las SA1.

Como de costumbre, comencé mi audición con temas sencillos con instrumentos acústicos acompañando voces, para posteriormente ir hacia temas más complejos y dinámicos. La primera impresión con los fados de Katia Guerreiro y el tema Kathy´s Song en la versión de Eva Cassidy fue espectacular. La escena sonora es perfecta, quedándole a uno la sensación de que las cajas literalmente desaparecen y el sonido proviene del espacio situado entre las mismas, con la voz perfectamente centrada entre ambas. La atmósfera intimista de estos temas queda realzada por la total fidelidad tímbrica de las voces y de los instrumentos. El nivel de detalle y la naturalidad de los sonidos producen una sensación de realismo total. En esa misma línea suave y acústica, el tema The sweetest gift incluido en el álbum Lovers Rock de Sade, confirma las mismas impresiones y nos permite además comprobar cómo la temida sibilancia que presenta la dicción de la cantante está totalmente bajo control, no llegando a ser molesta en ningún momento. En el tema When did you leave heaven, interpretado por Lisa Ekdahl y el Peter Nordal trío, pude además confirmar una perfecta capacidad para situar en el espacio la voz, la batería, el bajo y el piano. La voz aniñada de la cantante, que en mi opinión canta como un gato, contrasta con la de las otras intérpretes, pero este disco presenta una buena grabación para comprobar el sonido del piano, un instrumento siempre complicado de restituir. Una vez más, destaca la naturalidad de las Spendor SA1, carentes de cualquier tipo de coloración, siempre revelando hasta los últimos matices y con una escena sonora muy bien dibujada. En este primer contacto con las tonalidades más graves, la línea sonora del contrabajo podía seguirse y aislarse del resto con un sonido seco, dulce y relativamente profundo, como corresponde a la grabación. El extremo grave, evidentemente, no llega muy abajo ni tiene tampoco una pegada espectacular, pero a donde alcanzan las SA1 lo hacen con perfecto control y precisión. Los agudos son transparentes y nada agresivos, pudiendo asegurarnos largas horas de escucha sin fatiga. La parte media es sin embargo la grandísima revelación de las SA1, donde toda clase de instrumentos se presentan con una naturalidad preciosista. Puestos a destacar de entre todos ellos uno en especial, creo que debería ser la voz. En cualquier registro, y tanto en solitario como en conjuntos corales, las SA1 alcanzan con ella una calidad excelente, haciendo la escucha realmente deliciosa.

Si con músicas tranquilas y pequeñas formaciones las Spendor SA1 muestran magníficas cualidades, con bases rítmicas algo más rápidas, también lucen una agilidad impecable. El tema Someone like you, de Van Morrison o los animados ritmos de John Pizzarelli en Oh how my heart beats for you o Fools fall in love, Temptation (Diana Krall) revelan una caja rápida, capaz de controlar con presteza las exigencias de temas más alegres y con formaciones algo más grandes, incluso con ritmos de fusión flamenca como los del tema Inevitable, de La Negra, en una excelente grabación española producida por Javier Limón. Finalmente, la capacidad de respuesta de nuestras invitadas para arrancar y parar con pleno control del transductor quedó patente tanto con el solo de percusión Future Song, de Marilyn Mazur como con el espectacular zapateado de la Farruca del álbum Flamenco, de Pepe Romero.

Buscando temas más complejos, con una mayor cantidad de instrumentos en escena y una dinámica más poderosa, llegamos finalmente al concierto para piano y orquesta número 3 de Rachmaninov en la versión de Volodos, Levine y la filarmónica de Berlín, nuestra clásica prueba de fuego para medir los límites de muchos equipos. De nuevo, las SA1 sorprenden por su respuesta rápida, fiel y siempre precisa, con la única salvedad de que mantengamos el mando del volumen en un nivel razonable, para evitar excesos en la excursión del transductor de graves en los fortísimos y tuttis del final del tercer movimiento. Al fin y al cabo, estas cajas están pensadas para una sala de dimensiones reducidas, donde la presión sonora adecuada se puede alcanzar con relativamente poca potencia y donde no se pretende una espectacularidad que, por otra parte, es físicamente imposible.

En definitiva, las Spendor SA1 se presentan como unas cajas de gran calidad para el uso al que están destinadas. Su excelente escena sonora, sus timbres precisos y realistas, su gran agilidad con todo tipo de músicas y la belleza de sus tonalidades medias harán disfrutar de cualquier grabación musical. Son además relativamente fáciles de amplificar para la electrónica que les asociemos y resultan por sus características sencillas de situar en una sala doméstica de tamaño pequeño.

Javier Martín, Gerente de Bel Audio. Nuestro agradecimiento por vuestro trabajo: vivimos bajo el imperio del marketing, y por ello es de vital importancia vuestro compromiso de divulgación de los productos de los fabricantes, como Spendor, que se preocupan de la calidad por encima de todo.

Nuestros productos tratan de extraer esa pureza y magia de la música que se halla contenida en los discos, y que los artistas quieren compartir con todo el mundo, particularmente con los que amamos la música.

Las Spendor SA1 harán disfrutar verdaderamente a muchas personas, que descubrirán esa “esencia musical” en sus discos: es lo que buscamos en nuestra empresa, nos satisface nuestro trabajo, encontrando el equilibrio de los equipos, y estamos a disposición de los aficionados.


Spendor SA1, Esencia musical

Ficha técnica

NÚMERO DE VÍAS 2, recinto cerrado. SENSIBILIDAD 85 dB/1 w. IMPEDANCIA NOMINAL 8 Ohm, mínima 6.3 Ohm. FRECUENCIA DE CORTE 4,8 kHz. RESPUESTA EN FRECUENCIA 33 Hz–30 kHz. DIMENSIONES 305 x 165 x 190 mm. PESO 5,4 Kg (Ud). DISTRIBUYE Bel Audio (983101481).

Precio: 1725 €