Repaso a dos excelentes obras de Akira Kurosawa: Roshomon y Los siete samuráis. Texto: redaccion Nació en Tokio en 1910 y murió en esa misma ciudad en 1998. Ochenta y ocho años de vida durante los cuales Akira Kurosawa legó al mundo una treintena de películas y se ganó el sobrenombre de “el emperador del cine”.
Entró en el mundo cinematográfico en 1936 trabajando con Kajiro Yamamoto, pero fue en 1943 cuando realizó su debut como director con el largometraje “La nueva leyenda del gran judo” (“Sugata Sanshiro”). En la década de los cuarenta rodaría siete películas e iniciaría la que sería una larga lista de colaboraciones con el actor Toshiro Mifune. Los cincuenta serían unos años especialmente intensos para el director. “Rashomon” le acercaría al mundo occidental, que sorprendido por la fuerza de su cine le otorgaría importantes premios en sus festivales. Este éxito se vería reforzado con el de “Los siete samuráis” y le permitiría adaptar a escritores como Dostoievsky o Gorki, y rodar con libertad “El idiota” y “Los bajos fondos”. Y tras los rusos, Kurosawa se atrevería también con un clásico inglés, William Shakesperare, y así “El rey Lear” y “MacBeth” darían lugar a las magníficas “Ran” (en 1985) y “Trono de sangre” (1957) respectivamente.
El fracaso de “Barba roja” en 1965 y cinco años más tarde el de “El camino de la vida”, su primera película en color, le sumieron en una gran depresión provocando un intento de suicidio que afortunadamente no tuvo éxito, Kurosawa todavía había de crear la inolvidable “Dersu Uzala”, uno de sus mejores trabajos que sería reconocido con un Oscar y el premio del Festival de Moscú en 1975. En sus últimos años filmaría “Kagemusha” con la colaboración de Steven Spielberg y Francis Ford Coppola, recibiría un Oscar de la Academia en reconocimiento a su carrera cinematográfica y rodaría cuatro películas más, entre ellas la ya mencionada “Ran”, de las cuales dos serían estrenadas a título póstumo.
Tocó casi todos los géneros del cine japonés, salvo las películas de monstruos gigantes o de historias sobrenaturales tan populares en su país, y fue capaz de traspasar fronteras con historias universales que le acercaban a cualquier espectador cualquiera fuese su origen. Sus películas, de marcado carácter social, poseían un gran lirismo; los paisajes, incluso los urbanos, cobraban una gran importancia e interactuaban con los personajes. Pero por encima de todo, Kurosawa destacaba por su gran capacidad narrativa y la profundidad filosófica de sus obras, aunque su país lo reconociese cuando ya no estaba entre nosotros.
Varias son las obras de este gran cineasta que deberían ser consideradas como imprescindibles dentro de nuestra “dvdteca”, aún a pesar de que las características técnicas de los DVD-Video correspondientes estén muy por debajo de lo deseable debido a la antigüedad de las cintas. En esta ocasión hemos elegido “Rashomon” y “Los siete samuráis” por ser títulos emblemáticos dentro de la carrera de Kurosawa, y corresponder además a su época de mayor esplendor. 
RASHOMON
“Rashomon” la duodécima película del director fue la que le concedió el reconocimiento a nivel mundial. Obtuvo el León de Oro del Festival de Venecia en 1951 y el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en el mismo año, convirtiéndose así en la primera película japonesa que ganaba un premio internacional y concediendo a Kurosawa una mayor libertad artística para sus siguientes películas.
Está inspirada en el cuento “En el bosque” del autor japonés Ryunosuke Akutagawa y toma su nombre de un antiguo puente en la vieja capital de Kioto.
Dos hombres, un sacerdote y un leñador, contemplan la lluvia refugiados bajo la gran puerta de Rashomon. Hasta ellos se acerca un tercero que al poco inicia una conversación. Un crimen ha tenido lugar, un hombre ha sido asesinado en medio de un bosque y su mujer violada. Varios testimonios han sido presentados ante el tribunal del cuartel, tribunal que en ningún momento veremos o escucharemos durante la película. El leñador, un ladrón, la mujer, e incluso el hombre muerto a través de una vidente contarán su versión de los hechos. Kurosawa plantea así un crimen analizado desde distintos puntos de vista, y la pregunta es ¿cuál es la verdad? Quizá no exista una única verdad, porque el mensaje final que trasciende de la película es que los hechos que conforman una situación son inevitablemente percibidos de forma diferente por distintos individuos, y quizá todas esas percepciones deban ser admitidas como ciertas. De hecho el director no establece en la película una versión como verdadera, situación que en su momento al reparto, tras leer el guión, resultó confusa por lo que los actores se acercaron a él y le preguntaron: ¿qué significa?, y él respondió: “Rashomon es una reflexión acerca de la vida, y la vida no siempre tiene unos significados claros”.
El provocador y asombroso uso del flashback, la extraordinaria fotografía y la sabiduría narrativa de Kurosawa, hacen de "Rashomon" una película que ningún aficionado al cine debería dejar de ver.
El disco contiene también una ficha técnica, ficha artística, ficha de doblaje, biofilmografías, curiosidades e información sobre otras producciones del cine japonés.

LOS SIETE SAMURÁIS
Filmada en 1954, “Los siete samuráis” está ambientada en el Japón feudal del siglo XVI y retrata con bastante rigor histórico el estilo de vida de la época, la diferencia de clases y las terribles condiciones de vida en que se encontraban las poblaciones. Cuenta la historia de una pequeña aldea campesina que regularmente es saqueada por bandidos; cansados de la situación los habitantes deciden buscar samuráis que los defiendan. Finalmente encontrarán un grupo de siete guerreros que a cambio de comida y alojamiento aceptarán el encargo. Para esta cinta, un canto al honor e idealismo de los guerreros, Kurosawa de nuevo contaría con la colaboración de Toshiro Mifune, su actor fetiche, que interpretaría a uno de los samuráis, atrapado entre su origen campesino y su deseo de ser un guerrero. Utilizó en el rodaje de esta película dos técnicas muy poco desarrolladas hasta el momento: el stop-motion o ralentizado de la acción, y la multicámara, consistente en usar cámaras a plano largo, medio y corto intercaladas en la escena.
La película dio lugar al famoso remake de John Sturges titulado “Los siete magníficos”, filmado en 1960 y trasladado del Japón feudal al western americano, lo que pondría de manifiesto una vez más la universalidad de las narraciones de Kurosawa.
Como material adicional el disco contiene filmografías.
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Fichas técnicas RASHOMON
Akira Kurosawa. Toshiro Mifune, Masayuki Mori, Machiko Kyo, Takashi Shimura, Fumiko Homma, Minoru Chiaki.
Audio Castellano, japonés mono.
Subtítulos Castellano.
Imagen 4:3.
Distribuidora: SAV.
LOS SIETE SAMURÁIS
(SICHIN NO SAMURAI)
Akira Kurosawa. Takashi Shimura, Toshirô Mifune, Yoshio Inaba, Isao Kimura, Daisuke Katô, Minoru Chiaki, Seiji Miyaguchi, Kamatari Fujiwara.
Audio Castellano, japonés DD 2.0.
Subtítulos Castellano.
Imagen 4:3.
Distribuidora: Filmax Home Video. |