Septiembre. Un mes clave en el sector audiovisual. Muchas promesas y muchos proyectos. Un paso más en lo que se refiere a las operadoras de TDT: fusiones, emisiones en alta definición, un sistema de PPV realmente eficaz, accesible y con una oferta atractiva… y un trimestre para hacer los deberes. Como los malos estudiantes. Cabe decir que en lo que se refiere al apagón analógico, los plazos se han cumplido con efectividad, pero ha llegado el momento de ir más allá. Son muchos los españoles que han invertido su dinero en un visualizador de gama alta con TDT HD integrado, con la convicción de poder disfrutar de una mejora en la calidad de los contenidos. Hasta ahora (salvo en retransmisiones de pago), sólo han podido hacerlo en emisiones en pruebas y por medio de un lector BD. Para rematar el conjunto, cada vez es más sencillo encontrar material HD en la red y eso puede crear un peligro añadido: convertir los televisores, con todos los avances que incorporan, en meros monitores de gran tamaño. Pero ese es un riesgo que la industria no debe permitir. Por eso, resulta imperativo que los anunciados cambios de la muy ambigua Ley General Audiovisual permitan que podamos aprovechar el potencial de lo que ya tenemos en casa sin esperas.
Hay un refrán muy español que dice que las prisas son para los ladrones y los malos toreros. Confiamos en que no haya que incluir al Ministerio de Industria y las operadoras de nuestro país. Tenemos tres meses por delante para hacer bien las cosas. |