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Audiovector S6 AA, El último paso de Audiovector

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LA PRUEBA EN MULTICANAL

  • 'Con las S6, mis sueños se hicieron realidad después de 30 años diseñando cajas acústicas’, dice Ole Klifoth.
  • Precio: 17000 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Ramon Sendra

 

SR6Después de analizar para el número anterior toda la serie Mi3 de Audiovector, me quedé con las ganas de hacer lo mismo con el modelo estrella de la compañía. Cuando me desplacé al establecimiento especializado Macam (Barcelona) para esas pruebas, tenían en exposición una pareja S6 Avantgarde Arrete, pero entonces no las escuchamos con la profundidad necesaria.

Patrik Alvergard, el distribuidor de la marca en nuestro país, no quiso dejar ningún cabo suelto ante nuestra demanda de poder contar con un buen análisis de este modelo, por lo que no únicamente nos facilitó otra vez una audición, sino que consiguió “traerse” de la central en Dinamarca a Peter Stenberg, Sales Director en Audiovector. Stenberg, además de preocuparse (es su trabajo) de que se comercialicen cada vez más cajas de la marca, es un buen aficionado a la música y a lo multicanal, abierto a cualquier crítica y dispuesto a ayudar cuando sea necesario.

La serie S6 es lo máximo que actualmente Audiovector tiene disponible, y también hereda esa atractiva opción de actualizar del modelo “básico” Signature al Avantgarde y, finalmente, al A. Arrete (éste último el que aquí analizamos). Nosotros, esta vez, sólo probamos el último modelo; pero ahora en estéreo y multicanal.



Alta tecnología

Como muchas otras compañías, Audiovector diseña y fabrica un modelo “estrella” o top de gama y a partir de él expande todo su catálogo con modelos menores. Ya vimos en el número pasado que parte de las tecnologías desarrolladas explícitamente para la serie S6 son heredadas, por ejemplo, para la serie Mi3 (como el tweeter o los altavoces de medios).

También recordaremos el espíritu perfeccionista y minimalista de su líder, Ole Klifoth, que al no encontrar “sus” cajas preferidas, decidió fabricarlas. Y uno de los conceptos a los que más atención prestó fue la mínima compresión, lo que justifica esos magníficos 92 dB de sensibilidad. El secreto no es sólo diseñar unos altavoces cuyo recorrido y electrónica sean capaces de conseguir tal valor, sino un mejor diseño en la arquitectura acústica del recinto, que impida que el aire comprimido a causa del recorrido del altavoz no facilite a la par el movimiento de la membrana. Audiovector bautiza esta idea como Low Compression Concept.

También entra en juego el famoso pedestal de esta serie que, lejos de ser simplemente un adorno estético, ofrece la estabilidad necesaria para que las vibraciones del recinto no afecten para nada en la restitución del audio, pero además funciona como “salida de aire” (y por tanto, sonido) con un radiador pasivo.

El sistema de 3,5 vías se consigue con el concurso del tweeter exclusivo Avantgarde Ultra, capaz de alcanzar, según ellos, los 50.000 Hz. Esto significa que su sonido exhibe un nivel superior en rapidez y detalle. A diferencia de los tradicionales motores de agudos con diseño de membrana o los de cinta, el dispositivo utilizado por Audiovector tiene forma de acordeón, lo que le permite disponer de una mayor cantidad de aire para la reproducción de esas frecuencias y, desde un punto de vista más técnico, impedir que se generen bolsas de aire que en vez de reproducir sonidos se conviertan en “resistencias”.

Si nos referimos a los altavoces de medios, nos encontraremos con un diseño impecable y meticulosamente conseguido. Desde el uso de materiales que permitan disipar rápidamente cualquier calor generado, hasta un movimiento de la membrana contundente pero continuo. Estos altavoces de nueva generación son capaces de alcanzar los 7.000 Hz (con respuesta plana), aunque el filtro divisor los limita muy por debajo. Como mínimo tenemos la seguridad de que, hasta el punto de cruce, la banda de medios superiores será reproducida en toda su magnitud.

Nos queda el filtro divisor, también de curiosa puesta en escena. Conscientes de que el filtro suele suponer una pérdida de potencia enorme (se pierde eficiencia), los ingenieros de Audiovector decidieron buscar una solución minimalista, que se traduce en la inclusión de un solo componente en paralelo por transductor. Vayan sumando los datos hasta ahora mencionados y entenderán el secreto de una sensibilidad tan alta incluso a 8 ohmios de impedancia nominal.


A prueba

La prueba la realicé en una de las nuevas salas de MACAM Audiovisuales en Barcelona.

Previo a las pruebas, Peter Stenberg se preocupó de colocar en su justa posición ambas S6 AA como pareja frontal. Fuente, procesado de audio/vídeo y amplificación corrieron de la mano de McIntosh, del que también prometo realizar pronto un banco de pruebas, vistos los magníficos resultados que ofrecían. En concreto, utilizamos como fuente musical el reciente MS300, el previo-procesador MX135 y la etapa de 7 canales MC207; todo ello cableado con Supra. Me sorprendió un detalle: Stenberg prefirió, para aplicaciones estéreo, un enlace RCA

analógico a una conexión balanceada, argumentando que ésta última, aun consiguiendo una apertura escénica sobrecogedora, hacía perder cierta definición en el centro de la imagen.

Todavía estábamos en la sala de pruebas cuando Stenberg y Alvergard me propusieron probar el sistema con mis propios discos, ejemplo que practican durante la venta comercial, como método fiable (según ellos) para hacer ver que sus realizaciones no se ciñen a un tipo de música en concreto. Así pues, empecé con la guitarra española de Luis Robisco en “Tiempos”, del que agradecí la tremenda definición en la banda media, con una respuesta sumamente rápida y contundente. Incluso los ínfimos detalles de las uñas del intérprete al golpear tímidamente a la madera eran reproducidos en toda su magnitud. Perfecta escena frontal al colocar en su sitio los instrumentos de temas más dinámicos como en “Por qué no” o “Sin confusión”. Reprodujo con toda su magnitud la brutal dinámica de un tema de Ramstein (petición expresa de Stenberg) y respetó la profunda voz de El Cigala en “Lágrimas Negras” junto al inestimable piano de Bebo Valdés.

En estas audiciones destaco el profundo grave, etiquetable de excelente que las S6 AA son capaces de reproducir. Su majestuosidad, en cambio, no confunde ni esconde nunca (por muy dinámico y contundente que sea el sonido) unos medios bajos precisos y tremendamente rápidos.

También son muy buenos los agudos, que muy detallados permiten conseguir una escena frontal precisa pero no incisiva. La coherencia tonal es absoluta y en ningún caso, menos en el que expondré seguidamente, se aprecia ningún socavón ni falta de resolución. Son muy buenas.

El único inconveniente, aunque muy ligero, fue la voz medio-grave y profunda de Silje Nergaard (“At first light”), que aunque no pierde cuerpo ni solvencia en la escena sonora generada, no es reproducida en todo el esplendor que con otras cajas sí he podido vivir. Aunque, eso sí, este único y muy leve detalle no puede, ni debe, mermar una reproducción excelente de cualquier banda sonora musical, por diferente y rara que sea.

Dicho de otra manera, ante la dificultad que a veces puede suponer encontrar una caja acústica tan precisa, dinámica, rápida y contundente como ésta para casi cualquier tipo de música, el pequeño detalle mencionado de seguro será historia con las S8. Sí, S8.

Por ser el modelo estrella del fabricante Audiovector no esperaba menos de ellas. Después de familiarizarme con la serie Mi3, y aún teniendo en mente sus resultados, compruebo que la S6 Avantgarde Arreté demuestra su solvencia y maestría con igual claridad y contundencia. Resultan muy versátiles en el plano musical, y en el multicanal conseguirán la espectacularidad que todo aficionado espera de un sistema de cajas acústicas que esté realmente a la altura. Son una magnífica alternativa a diseños igual de buenos pero más caros por ser más populares.


LA PRUEBA EN MULTICANAL

Al sistema anterior, se le añadió el central, dos laterales Mi3 Avantgarde y el subwoofer Mi SUB, manteniendo la electrónica de ataque y previo McIntosh pero con la adición de un lector Pioneer DV-668. El resultado mantiene la contundencia de la configuración estéreo. El central convence por su coherencia tonal con las S6, éstas a su vez con la precisión y detalle que se espera de ellas cuando la dinámica lo demanda. Peter nos quiso sorprender con algunas secuencias musicales de vídeo multicanal (desde conciertos de Nickelback y Robbie Williams, al divertido Animusic) pero también audiovisuales, como una de las secuencias de Toy Story 2. Los sonidos llenan la sala con un ambiente muy compacto, definido pero respetuoso con la direccionalidad que algunas producciones demandan. Voces nítidas y con cuerpo, contundencia sonora en graves y detalles por doquier. Y es que las Audiovector confirman una de las viejas sentencias: lo que vale para música, también vale para multicanal. Perfecto. 

Audiovector S6 AA, El último paso de Audiovector

Ficha técnica

Principio: 3,5 vías. Impedancia: 8 ohmios. Sensibilidad: 92 dB. Potencia admitida: 400 W. Respuesta en frecuencia: 25 Hz a 45 kHz (+/- 2 dB). Conexionado: 3 parejas de bornes (preparado para la amplificación activa de tres vías). Dimensiones: 240x125x360 mm.

Peso: 98 kg. Acabados: American Maple, American Cherry y Rosewood.

Distribuidor: Corpaw

Precio: 17.000 €