FICHA TÉCNICA
RESOLUCIÓN 1920 x 1080 p. CONTRASTE DINÁMICO “Megacontraste”. SINTONIZADOR ANALÓGICO Y DIGITAL DVB-T y DVB-C (MPEG2 y H.264). CONECTIVIDAD 4 x HDMI, 1 x vídeo por componentes, 1 x SCART (RGB). Ranura para tarjetas SDXC. Modulo PCMCIA. CONSUMO ELÉCTRICO MAX. 190W, MEDIO 89W. DIMENSIONES (con soporte) 917 x 605 x 291 mm. PESO (con soporte) 20 Kg.
DISTRIBUYE Samsung (902101130).
Nota: La ficha técnica no es vinculante. El precio y el distribuidor sólo son válidos en la fecha de redacción del artículo. Se utiliza como referencia el precio de venta al público (PVP) facilitado por el fabricante/distribuidor.
Samsung PS50C6900 Equilibrado
Por Javier SAIZ
Resulta gratificante ver cómo este año de lanzamiento de la tercera dimensión de la imagen la práctica totalidad de los fabricantes de electrónicas de consumo se han sumado a la corriente con una celeridad y una energía realmente dignas de encomio, mostrando una enorme capacidad de innovación y adaptación. Tras un periodo de cierta ralentización en la aparición de novedades tecnológicas, en el que hemos podido ver evoluciones o mejoras más o menos importantes de las tecnologías existentes, por fin hay una novedad real que ha generado un altísimo interés tanto entre los que ven ella una oportunidad de aumentar su negocio como entre los que desean algo que aporte más realismo y disfrute de sus sistemas de vídeo. Es cierto que en los últimos años hemos pasado de la televisión analógica a la digital, o hemos dado un gran salto hacia adelante pasando de la definición estándar a la alta definición; del euroconector cambiamos al HDMI en sus distintas revisiones, del audio 5.1 con grandes tasas de compresión a los formatos 7.1 sin pérdida, como el DTS HD Master Audio o el Dolby Digital True HD, y muchas otras cosas que me dejo en el tintero. Pero ninguno de estos cambios, por significativos que hayan podido resultar, aporta algo tan diferente de lo anterior como la introducción de las 3D con su capacidad de “inmersión” en lo que estamos viendo, ya sea un partido de fútbol o una película.
Samsung, uno de los mayores fabricantes del mundo, se ha subido a este “carro” con alegría y ha lanzado modelos 3D en sus gamas medias y altas en LCD (LED) y en plasma. Como ejemplo de los primeros, los LCD, pasó por esta revista el UE46C7000 probado por mi compañero Javier Guerra en el nº 81 del pasado mes de septiembre. De los segundos trataremos en este banco con el análisis del PS50C6900, modelo de entrada 3D perteneciente a la serie 6 situada un nivel debajo de la serie 7, tope superior de su actual gama de plasmas.
Aunque, en cuanto a su forma, el diseño general sigue siendo casi idéntico al del año pasado hay una diferencia importante en los materiales y colores. En lugar del plástico rojinegro empleado en los otros modelos, en éste se recurre a un acabado en plástico que imita metal cepillado de color aluminio oscuro en el marco y aluminio claro en la base del soporte, algo que, en mi opinión, resulta muchísimo más atractivo que los de las generaciones previas y le da un aspecto de mucha más categoría. Esto, unido a su esbeltez y sencillez de líneas, convierte al C6900 en el panel más elegante de este fabricante que he visto hasta la fecha.
La lista de funciones disponibles en los paneles no cesa de crecer de año en año. Ya deja de sorprender ver que se incluyen desde sofisticados y potentes reproductores multimedia compatibles con redes DLNA, capaces de leer desde un disco duro USB casi cualquier formato de fichero en casi cualquier sistema de archivos (FAT, FAT32 o NTFS), hasta navegadores de Internet, Wifi o incluso la conectividad con teléfonos móviles que Samsung facilita a través del Allshare, con la que es posible ver las fotografías que contienen o leer nuestros SMS en la pantalla.
Un aviso a los posibles interesados: con el televisor sólo se incluye unas gafas para visionado en 3D, si se desean más, éstas deben ser adquiridas aparte. Otro tanto sucede con la conectividad Wifi, que requiere un adaptador opcional conectable a uno de los puertos USB.
La conectividad que presenta este plasma está al nivel exigible en un panel de su categoría: cuenta con cuatro entradas HDMI V. 1.4 compatibles con señales 3D, de las cuales una puede funcionar como DVI con entrada de audio analógico aparte en formato RCA estéreo compartida con la entrada VGA para PC; una entrada de vídeo por componentes que comparte entrada de audio con la de vídeo compuesto; una entrada SCART (RGB); una salida de audio digital óptico (Toslink); dos conectores USB 2.0; un conector RJ45 Fast Ethernet para conexiones LAN, y una ranura para módulos CI (TV de pago). La disposición de los conectores está pensada para facilitar la colocación del televisor en un soporte mural, de forma que quede lo más próxima posible a la pared y se aproveche la delgadez del panel. Así, todos los conectores están orientados o bien hacia abajo o bien hacia un lateral y además se incluyen adaptadores para las entradas analógicas que facilitan la conexión y reducen la superficie necesaria en el panel para ello. Es notoria la paulatina desaparición de los conectores analógicos, cada vez es más raro encontrar entradas Super Vídeo y los conectores SCART, antes omnipresentes, van comenzando a escasear, como en este caso donde sólo queda uno.
Una de las cosas que menos me ha convencido de esta televisión ha sido su mando a distancia. Si bien no hay nada que objetar a su calidad de materiales y acabado, que se corresponden con los que cabe esperar en un producto de su gama, sí que me gustaría hablar sobre su ergonomía que, en mi opinión, es mejorable. Los botones de dirección (arriba, abajo, etc.), unos de los de uso más frecuente, están demasiado cerca del de selección (OK), lo que dificulta su pulsión y provoca que en bastantes veces demos a una tecla que no es la deseada, lo que llega a irritar en algunas ocasiones. Es de agradecer que se le haya dotado de un sistema de iluminación que facilita enormemente la búsqueda de las teclas en oscuridad o penumbra.
Una vez puesta en marcha, nos encontramos con el completo y sencillo menú de la casa con un sinfín de posibilidades de ajuste en todos los aspectos. No me extenderé sobre él, ya que quedó perfectamente descrito en el artículo de Javier Guerra mencionado al principio de este Laboratorio. Solamente quiero aprovechar para felicitar a Samsung que al sumar el ajuste de balance de blanco de 10 puntos a su fantástico CMS ha cerrado el círculo y ha dotado a sus televisores de los que, sin duda, son los mejores controles disponibles en cualquier panel que se pueda adquirir en el mercado.
Otra de las características de este fabricante coreano es incluir procesadores de vídeo de muy alta calidad en sus productos. En las pruebas de desentrelazado y escalado que hice con toda la batería de discos que tenía disponibles -HQV NTSC 2.0, PAL 1.4 y BD 2.0 más VRS en DVD NTSC–, la PS50C6900 obtuvo las más altas puntuaciones posibles. El filtrado de diagonales llega a superar ángulos de hasta 5o sin el más mínimo problema, lo que sumado a una correctísima detección de cadencias reduce la aparición de efectos indeseados (moiré, dientes de sierra y efecto peine) a algo realmente esporádico. Únicamente en algunas transmisiones de TDT he podido encontrarme alguno de ellos, pero casi me atrevería a asegurar que no era responsabilidad de nuestra protagonista sino que se debían a la propia emisión.
Una vez calibrado, este panel nos muestra con claridad sus puntos fuertes y aquellos susceptibles de mejora. Con unas prestaciones fabulosas en cuanto a escala de grises, gamma y ajuste de color, ver discos DVD es toda una gozada y los BD resultan directamente hipnotizantes. La sensación de profundidad de campo, el nivel de detalle y la naturalidad en los tonos y viveza de los colores son impresionantes. Tal es la calidad que nos muestra la Samsung en casi todos sus apartados que pide a gritos un negro más profundo para llegar a la perfección.
No es que el que tiene no sea bueno, supera a la mayoría de los paneles LCD que no sean LED Directo con facilidad, pero no llega a lograr las mismas prestaciones no ya de la 9ª generación de Pioneer que a día de hoy sigue imbatida en este aspecto, sino que tampoco alcanza a la Panasonic VT20 probada en el nº 80 (07/2010). Una buena forma de mejorar la percepción del negro y paliar esta carencia es situar una lámpara de baja potencia y luz cálida detrás del panel, al estilo del Ambilight de Philips.
Los visualizadores basados en fósforo como los TRC o los plasmas tienen cierta tendencia, especialmente en sus primeras horas de vida, a mostrar retenciones y, en los casos más extremos, incluso “quemado” o retenciones permanentes. En algunas ocasiones, este efecto es más acusado que en otras y la 6900 es de las que lo muestran con más claridad de lo deseable, pero desaparece en poco tiempo. Afortunadamente, con el uso el fósforo se va “asentando” y se reduce de manera considerable el problema.
Para las pruebas, Samsung tuvo la gentileza de añadir un par de gafas 3D y una memoria USB con material de demostración tridimensional. Antes de nada, reconozco que no me encuentro entre los más fervientes enamorados de esta nueva tecnología, al menos en su estado actual. El uso de gafas no resulta cómodo para los que no estamos habituados a usarlas, además producen reflejos en los laterales de nuestro campo visual y cierto parpadeo como consecuencia de la sincronización con la pantalla. Dicho esto, la implementación 3D de la Samsung me ha parecido estar bastante lograda, en el sentido de una buena sensación de continuidad entre los distintos planos y de no perder demasiada luminosidad por el uso de las gafas que, por cierto, en lugar de pilas desechables usan baterías recargables mediante un cable USB incluido.
En cuanto al sonido, nos encontramos con lo esperable en un panel tan poco profundo y con los transductores ubicados en la parte trasera. Es decir, cumple para un uso no crítico pero exige un sistema externo para disfrutar de una experiencia “cinemática”.
CONCLUSIÓN
He disfrutado enormemente con la PS50C6900, un excelente panel en todos los sentidos, con la mencionada excepción del nivel de negro, y es realmente una lástima, porque con este aspecto mejorado seguramente nos encontraríamos ante una nueva referencia. Lo malo es que la tecnología necesaria para alcanzar ese objetivo encarece considerablemente el precio final de los paneles, algo que no desea ningún fabricante. Con esto y con todo, esta Samsung sigue mereciendo una bien ganada recomendación.
NOS GUSTA
Opciones de ajuste.
Resultados de calibración. Precisión de imagen.
Procesado de vídeo.
Relación calidad/precio.
MEJORABLE
Profundidad de negro.
Retenciones.
Ergonomía del mando a distancia.
CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS
No queda otra posibilidad de empezar este apartado que no sea dar las gracias y felicitar a Samsung por disponer del que sin duda es el mejor menú de usuario de un televisor que he probado hasta la fecha desde el punto de vista de opciones de ajuste y calibración. No solo en su número sino también en su funcionamiento realmente ejemplar.
Una vez ajustado los niveles de negro (brillo) y de blanco (iluminación de celda y contraste), pude medir un nivel de iluminación mínima de 0.09 cd/m² (0.026 ftL) que junto con la iluminación máxima de 131,73 cd/m² (38,45 ftL) da como resultado un contraste ON/OFF real de 1.461:1, cifra que no bate records debido a la falta de profundidad del negro pero que sigue siendo muy razonable. Cabe señalar que este contraste no es constante, los paneles de plasma cuentan con una función de protección de su transformador que limita el suministro de corriente para no quemarlo, por este motivo cuando se sobrepasa cierta cantidad de luz (ABL, Average Brightness Level) nos encontraremos con que los blancos se oscurecen en escenas de mucha luz, como por ejemplo una escena en la nieve.
Una vez salvado el “escollo” del negro todo lo demás son prestaciones de “referencia” como veremos a continuación. Observemos los resultados del ajuste de temperatura de color:
Es la primera vez que me encuentro ante un resultado semejante, no solo obtuve un dEu’v’ inferior a 3 desde el 10% de intensidad en adelante, es que en la mayor parte de la escala el valor se encuentra por debajo de ¡¡0,5!! , algo verdaderamente espectacular más propio de un monitor de estudio que de un televisor.
La curva de gamma que veremos a continuación es asimismo de referencia. Puesto que durante las pruebas utilicé iluminación posterior como comento en el cuerpo de este artículo, preferí buscar un valor medio más bajo (más luminoso) para equilibrar los primeros grises pero es posible ajustarla a un valor más alto (más oscuro) de forma homogénea bajando la gamma global en el menú. Lo importante es que es casi totalmente plana de principio a fin con una desviación máxima respecto de la media de 0,03:
Finalmente llegamos al color. Como comenté en el banco de pruebas del Radiance XS, Samsung dispone del CMS de mejor funcionamiento del mercado que gracias a las bondades físicas del panel es capaz del siguiente resultado:
Una vez más las cifras son abrumadoras, para hacernos una idea, el azul, que es el que peor salió parado de todos los primarios y secundarios, se quedó en un insignificante dE94 de 1,5. El resto de colores quedaron por debajo de 0,8 llegando en el caso del magenta al record absoluto de 0,2. ¡Con razón la 6900 se ve tan bien!
NOS CONTESTA
Roberto Gómez Benito, TV Product Manager
Samsung
La tecnología 3D ha sido la principal novedad del mercado de TV durante 2010. Samsung, como fabricante líder, ha sido el primero en ofrecer esta tecnología a los consumidores con una oferta completa, cubriendo todas las tecnologías (LCD, LED y Plasma). En el caso del plasma Samsung PS50C6900, ofrecemos todas las ventajas de la tecnología 3D con los últimos avances en conectividad y calidad de imagen, para que los consumidores puedan disfrutar a lo grande de la mejor televisión.