Si es usted un lector acérrimo de Sir Arthur Conan Doyle o disfruta revisando los clásicos protagonizados por los geniales Basil Rathbone y Nigel Bruce, muy fieles al original, en aquellas entrañables cintas de serie B, no siga leyendo. No le va a interesar. Sólo comparte título. Nada más.
Pero si no tiene ningún prejuicio, le gusta el buen cine de acción y quiere disfrutar de dos horas realmente entretenidas, siga con nosotros. Guy Ritchie ya nos tiene acostumbrados a una carrera francamente irregular, que combina películas interesantes como Snatch con engendros realmente infumables como Barridos por la marea, al servicio de su ex, Madonna.
Sin embargo, aquí consigue dar con la tecla. Actores con química, un buen guión al servicio de una cinta de aventuras con tintes clásicos y una excelente ambientación del Londres de finales del Siglo XIX (con un toque gótico que se agradece mucho). Y aquí se acaban las similitudes con el personaje creado por el legendario escritor escocés. Es verdad que el detective interpretado por Downey Jr vive en Baker Street y que su casera es la señora Hudson. Pero sólo utiliza el violín para hacer pizzicatos, es un borrachín impenitente, su higiene resulta precaria y su casa parece más la del Dr. Jekyll que la de Sherlock Holmes. Para rematar los desvaríos, es un hombre de acción (en las novelas, el Dr. Watson suele llevar un revólver por su condición de veterano de guerra) y su proverbial ironía original aquí se convierte directamente en sorna.
Pues a pesar de todo, funciona. Gracias a un ritmo endiablado, a múltiples subtramas que se van enlazando con acierto y al buen hacer de su pareja protagonista. Robert Downey Jr y Jude Law funcionan muy bien juntos. Sinceramente, el primer sorprendido soy yo, pero es así. En el pero, hay que poner a los personajes femeninos, planos y meros soportes de la acción. Una pena desaprovechar así a la gran Rachel McAdams. Otro aspecto interesante es que el archienemigo de Holmes, el profesor Moriarty, es aquí una mera excusa para una secuela que, no lo duden, llegará. Su rol es asumido por un oscuro Mark Strong, que interpreta al líder de una organización secreta con numerosos (¿e intencionados?) vínculos e imágenes masónicas.
La recreación de un Londres en plena revolución industrial es magnífica (los ladrillos rojos tan característicos de la época se distinguen con enorme nitidez), las tomas de acción son espectaculares y están muy bien resueltas. Mención especial para la del astillero, un auténtico alarde de cómo rodar una secuencia de este tipo. También las peleas resultan muy atractivas (aunque Holmes y Watson parecen Bruce Lee y Jackie Chan). Lo peor, las explicaciones dadas por el protagonista al final sobre el Bridge Tower en plena construcción. ¿Era necesario? ¿Alguien se lo había pedido? El genuino Holmes las daba, pero siempre pedía paciencia al inquieto Watson, que quería saber cómo avanzaba la investigación. No era el caso…
EVALUACIÓN
SONIDO. Excelente, las explosiones se sienten cercanas y los puñetazos nos golpean en la cara. Trabajado y eficaz. Sólo desmerece la banda sonora de Zimmer, que opta por disfrazarse de Goran Bregovic en el Londres del S. XIX. ¿Por qué?
DOBLAJE. Correcto, por los excelentes profesionales del doblaje que hay en nuestro país, pero por si no lo había dicho nunca, el cine hay que verlo en versión original.
IMAGEN. Magnífica. Profundidad, detalle, matices, escenas de acción. Extraordinario trabajo de Rousselot.
EXTRAS. Numerosos e interesantes: Maximum Movie Mode, Galería, Comparación de storyboards, Picture in picture, Focus point, Sherlock Holmes: reinventado y Escenas eliminadas.
Visionado realizado en un proyector Epson EH-TW5000. |
AUDIO DTS HD 5.1 Master Audio (Inglés) Dolby Digital 5.1 Surround (Francés, Portugués, Español). SUBTÍTULOS Inglés, francés, portugués y español. IMAGEN 1,85:1. DIRECTOR Guy Ritchie. REPARTO Robert Downey Jr., Jude Law, Rachel McAdams, Mark Strong, Kelly Reilly, Eddie Marsan. DISTRIBUIDORA Warner Home Video. Calificación:  |